Un salvaconducto para seguir delinquiendo
Con independencia de la lluvia de millones -1.700- que el Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez invertirá en la ampliación del aeropuerto de El Prat, la comisión bilateral entre el Gobierno y la Generalitat se ha saldado con la madre de todas las claudicaciones: el Ejecutivo se compromete con los golpistas catalanes a no recurrir las decisiones de estos -sean cuales sean- al Tribunal Constitucional. Quiere decir que Pedro Sánchez abdica de su obligación de defender los intereses de España y los españoles, otorgándoles a los sediciosos vía libre para hacer y deshacer a su antojo. No se puede caer más bajo: renunciar al recurso ante el TC es dejar desprotegida la piedra angular sobre la que pivota el Estado de Derecho. Es una cesión intolerable, porque la obligación de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno de España es, precisamente, la de utilizar al Constitucional cuando las decisiones de quienes pretenden subvertir el orden constitucional constituyan una amenaza al ordenamiento jurídico. Es tanto como concederles un salvoconducto para seguir delinquiendo.
Tras el indulto a los golpistas catalanes, Sánchez sigue con su estrategia de demolición de las instituciones del Estado. Hizo oídos sordos a la opinión del Tribunal Supremo contraria al perdón a los sediciosos y ahora deja maniatado al Tribunal Constitucional renunciando a defender al Estado frente a los nuevos desafíos de los separatistas. Todo por mantenerse en el poder.
Temas:
- Cataluña
Lo último en Editoriales
Últimas noticias
-
Trump dice que el acuerdo con los ayatolás de Irán puede ser inminente: las claves del pacto
-
Pablo Motos sobre Ana Mena en ‘El Hormiguero’: «No sé si perdonarla»
-
Guerra de Irán, en directo hoy: última hora del estrecho de Ormuz, alto el fuego, precio del petróleo y noticias de Trump y EEUU
-
Morante sale de la plaza despierto y saludando desde la camilla de la ambulancia que lo llevó al hospital
-
Morante, herido «muy grave» tras sufrir una aparatosa cogida en la Maestranza