Opinión

Los obligan a jugarse la vida y luego les mandan al psicólogo

No deja de resultar absurdo que a los maquinistas del AVE los obliguen a asumir la responsabilidad de conducir los trenes de alta velocidad en una red ferroviaria obsoleta y con gravísimos problemas de seguridad, lo que les genera una lógica ansiedad, y después les manden al psicólogo. Hombre, con resolver el lamentable estado de la red viaria, se ahorrarían lo segundo, pero ya se sabe que este Gobierno es muy mirado con la salud mental y muy poco con la vida de la gente. Renfe está contactando con maquinistas, según la llamada a la que ha tenido acceso OKDIARIO, para ofrecerles apoyo psicológico. Eso sí: soluciones al problema de fondo, ni una.

«Te llamo dentro del servicio de apoyo psicológico que ha puesto en marcha Renfe para saber cómo os encontráis después de lo sucedido», explica la trabajadora del equipo de psicología. Dice la operadora que la conversación será totalmente confidencial, algo que, a tenor de lo ocurrido —el Gobierno desveló las conversaciones del centro de control con los maquinistas de los trenes siniestrados (uno de ellos, ya muerto)—, resulta un auténtico sarcasmo.

En el fondo, lo que late es la preocupación por el hecho de que los maquinistas puedan cogerse la baja laboral y dejen en cuadro el servicio. El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha exigido medidas para recuperar la seguridad y ha denunciado que los profesionales están asumiendo riesgos derivados del funcionamiento degradado de los sistemas ferroviarios.

Tras Urda, el sindicato también ha reclamado endurecer los protocolos de circulación cuando falla la señalización. Y ante estas reivindicaciones, que son de una lógica aplastante a tenor de las circunstancias en las que se ven obligados a trabajar, el Gobierno les sigue dando largas. Eso sí, les ponen a su disposición un servicio de apoyo psicológico. Hace falta la cara de cemento armado. Y tener muy, pero que muy poca sensibilidad.