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Rescatados de la eutanasia: dos belugas y cuatro delfines llegan al Oceanogràfic de Valencia

El traslado forma parte de un plan internacional para reubicar a 30 belugas y delfines en cinco acuarios

La AZA y un consorcio de acuarios rescatan a los animales para evitar su eutanasia en Canadá

El Oceanogràfic de Valencia renueva la acreditación más exigente del mundo en bienestar animal

Uno de los cuidadores del Oceanogràfic con uno de los delfines rescatados de Marineland.
Uno de los cuidadores del Oceanogràfic con uno de los delfines rescatados de Marineland
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Valencia amanecía este jueves con una llegada distinta a las que marca el reloj del Oceanogràfic. Mientras la ciudad aún dormía, dos belugas y cuatro delfines tocaban tierra tras un vuelo de siete horas desde Toronto.

Según ha informado el Oceanogràfic, los seis animales proceden del parque canadiense Marineland, cerrado hace más de un año, y su traslado responde a un operativo coordinado por la Asociación de Zoos y Acuarios (AZA) para evitar su eutanasia.

Cleopatra y Jelly Bean, las dos belugas, viajan junto a los delfines Tsunami, Lida, Echo y Marina. Las seis son hembras que llegaron en un avión fletado especialmente para la operación.

Seis hembras, un mismo vuelo

El operativo arrancó en Marineland, desde donde los animales viajaron por carretera hasta el aeropuerto canadiense en módulos diseñados para su transporte, acompañados por equipos veterinarios del Oceanogràfic.

Ya en el aeropuerto de Valencia, el trayecto continuó por carretera hasta el propio acuario, donde los seis ejemplares iniciaron su proceso de adaptación a las nuevas instalaciones.

Forman parte de un reparto mayor: los animales de Marineland se distribuyen entre Shedd Aquarium, Georgia Aquarium, SeaWorld San Antonio, SeaWorld San Diego y el Oceanogràfic, los cinco centros acreditados por la AZA.

Llegada de una de las belugas al Oceanogràfic
Llegada de una de las belugas al Oceanogràfic.

El único acuario europeo del rescate

El centro valenciano es la única institución zoológica europea que participa en el operativo, y la única del continente que cuenta con esta acreditación, la más exigente del mundo en bienestar animal.

El cierre de Marineland no fue un trámite sencillo. El parque de Niágara, sin visitantes desde hace más de un año, llegó a advertir que se vería obligado a sacrificar a sus 30 belugas si no recibía ayuda económica del Gobierno canadiense.

La amenaza se disolvió cuando las autoridades autorizaron la reubicación de los ejemplares en centros acreditados de Estados Unidos y España, en lugar de permitir su venta a un parque temático chino que también había mostrado interés.

Jelly Bean y Cleopatra son las dos belugas rescatadas
Jelly Bean y Cleopatra son las dos belugas rescatadas.

Meses de preparación

Durante meses, especialistas del consorcio de acuarios han trabajado de forma coordinada en la planificación de cada traslado, atendiendo a las necesidades de los ejemplares y a la complejidad logística del operativo.

Equipos veterinarios y técnicos del Oceanogràfic viajaron hace meses a Canadá para evaluar la delicada situación sanitaria de los animales, que requiere una atención veterinaria continuada.

Cada ejemplar fue evaluado de forma individual antes del traslado, y los equipos seguirán de cerca su evolución para adaptar los cuidados a las necesidades de cada animal.

Jelly Bean a su llegada al Oceanogràfic
Jelly Bean a su llegada al Oceanogràfic.

Grupos pensados para no romper vínculos

La composición de cada grupo de traslado tuvo en cuenta las relaciones sociales entre los animales, con el objetivo de mantener los vínculos previos que puedan favorecer su adaptación al nuevo entorno.

Para Daniel García-Párraga, director de Operaciones Zoológicas del Oceanogràfic, la responsabilidad de los acuarios es clara cuando la supervivencia de los animales se ve comprometida.

«Los acuarios tenemos la responsabilidad de poner nuestra experiencia, nuestras instalaciones y nuestros equipos al servicio de su protección», explica. «Operaciones de esta complejidad requieren meses de preparación, coordinación entre instituciones y un seguimiento veterinario antes, durante y después del traslado».

Avión fletado especialmente para el traslado de los animales
Avión fletado especialmente para el traslado de los animales.

Semanas sin plazos fijos

Durante las próximas semanas, los equipos del Oceanogràfic acompañarán la adaptación de los seis animales y observarán de forma individual su alimentación, conducta y relaciones sociales.

La llegada supone el inicio de una nueva fase sin plazos predeterminados, marcada por la evolución y las necesidades de cada animal. Por ello, permanecerán en áreas no visibles al público. En función de su evolución, se irán definiendo los siguientes pasos y su integración progresiva con el resto de los animales del Oceanogràfic.

Una de las belugas rescatadas de Marineland Canadá en el Oceanogràfic de Valencia
Una de las belugas rescatadas de Marineland Canadá en el Oceanogràfic de Valencia.

No es la primera vez

El Oceanogràfic ya vivió una operación similar en junio de 2024, cuando rescató a las belugas Plombir y Miranda del acuario NEMO de Járkov, en plena guerra en Ucrania.

Aquel traslado, calificado como uno de los rescates de mamíferos marinos más complejos realizados en Europa, permitió reforzar las capacidades técnicas, veterinarias y logísticas del centro valenciano.

Hoy, Plombir y Miranda conviven con las belugas Kylu y Yulka en las piscinas árticas del Oceanogràfic. Y desde esta madrugada, Cleopatra y Jelly Bean empiezan a escribir, junto a ellas, su propio capítulo en Valencia.