Cocina Cocinar con menos emisiones

Ni sartén ni horno: el electrodoméstico más saludable y que menos contamina en tu cocina

Un estudio de la Universidad de Birmingham confirma este método que emite mínimas partículas nocivas

Los compuestos orgánicos volátiles generados son hasta 100 veces menores que en frituras tradicionales

Cocinar con este electrodoméstico emite solamente 0,6 microgramos de partículas por metro cúbico de aire

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Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La contaminación interior generada por las freidoras de aire es hasta 100 veces menor que la producida por métodos tradicionales de cocción, según revela un estudio de la Universidad de Birmingham publicado en la revista científica ES&T Air.

Esta investigación ha demostrado científicamente que cocinar con este electrodoméstico, también conocido como air fryer emite solamente 0,6 microgramos de partículas por metro cúbico de aire.

El equipo científico británico analizó las emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COV) y partículas ultrafinas al cocinar alimentos con distintos contenidos grasos en una freidora de aire comercial de 4,7 litros. Los resultados confirman que incluso productos con alto contenido graso generan niveles mínimos de contaminación atmosférica interior.

Hasta 85% menos calorías y grasa

Además de reducir la contaminación, las freidoras de aire representan una opción significativamente más saludable frente a otros métodos de freír. Cocinar con este electrodoméstico permite reducir hasta un 85% el contenido de grasa y calorías de los alimentos, ya que requiere poco o ningún aceite.

La fritura tradicional sumerge completamente los alimentos en aceite hirviendo, mientras que la freidora de aire cocina mediante circulación de aire caliente a alta velocidad. Este método también ayuda a preservar mejor las vitaminas y minerales, ya que la cocción es más rápida y evita la lixiviación de nutrientes que ocurre al hervir.

Los expertos destacan que reduce además la formación de acrilamida, un compuesto potencialmente dañino que se genera al freír alimentos en grandes cantidades de aceite a temperaturas elevadas. La acrilamida, clasificada como probable carcinógeno humano, es un compuesto químico que se forma en alimentos ricos en almidón (patatas, pan, galletas, café) durante la cocción a altas temperaturas (fritura, horneado, tostado).

cocina air fryer

Alimentos grasos también son seguros

Christian Pfrang, profesor responsable del estudio, explica que los alimentos con mayor contenido graso producen más emisiones en la freidora de aire, pero siguen representando «sólo una fracción» de lo observado en frituras con aceite. Los aros de cebolla congelados, el bacon ahumado y el bacon sin ahumar generaron las mayores emisiones, posiblemente debido a su recubrimiento precocinado y su forma delgada que provoca fritura casi instantánea de las grasas.

Las mediciones demostraron que freír alimentos con alto contenido graso en una freidora tradicional produce entre 10 y 100 veces más COV. Esta diferencia resulta consistente con investigaciones previas del equipo que analizaron pechuga de pollo magra cocinada con diferentes métodos, donde la contaminación de la freidora de aire fue 92,9 microgramos frente a los 0,6 de la freidora convencional.

La limpieza resulta fundamental

El estudio revela que las freidoras de aire usadas más de 70 veces sin limpieza profunda emitieron 23% más COV y duplicaron las partículas ultrafinas respecto a aparatos nuevos. Los investigadores atribuyen este incremento a la acumulación de residuos en zonas inaccesibles del electrodoméstico que no pueden limpiarse adecuadamente.

Ruijie Tang, primer autor e investigador doctoral que realizó los experimentos, señala que utilizaron cámaras personalizadas de calidad del aire para medir con mayor precisión las emisiones. Esta metodología permitió aislar exclusivamente las contribuciones del proceso de cocción a la contaminación atmosférica interior.

Diseño mejorable para limpieza total

Las partículas ultrafinas medidas durante las pruebas, incluyendo las emisiones residuales de máquinas antiguas, permanecieron significativamente inferiores a las de otras técnicas culinarias. Sin embargo, Pfrang advierte que el uso prolongado sin poder limpiar superficies inaccesibles puede «negar algunos beneficios» para la calidad del aire interior.

El equipo identificó cetonas, aldehídos y alquenos procedentes de aceites calentados y dorado de alimentos en todos los productos cocinados. No obstante, los niveles totales de COV resultaron muy inferiores a los límites recomendados por la normativa británica de construcción.

Recomendaciones para mantener aire limpio

Los investigadores sugieren que los fabricantes diseñen freidoras de aire que permitan limpieza profunda de todas las superficies de cocción para mantener bajas emisiones a largo plazo. Esta mejora ayudaría a preservar los beneficios ambientales del aparato durante toda su vida útil.

Pfrang destaca que la calidad del aire doméstico se reconoce cada vez más como factor importante para la salud. «Nuestro trabajo proporcionará a los hogares mejor comprensión de cómo las actividades culinarias afectan al aire que respiramos en casa», concluye el profesor británico.

cocinar freidora aire

Ventilación posterior fundamental

El equipo científico advierte que los niveles elevados de contaminación persisten en el aire durante más de una hora después de cocinar, incluso cuando la preparación haya durado sólo 10 minutos. Por ello, mantener la ventilación activa o los extractores encendidos resulta crucial para evitar la acumulación de contaminantes en el hogar.

La freidora de aire se consolida así como alternativa doblemente beneficiosa para los hogares: reduce drásticamente la exposición a partículas y compuestos que pueden afectar las vías respiratorias y la salud cardiovascular, mientras permite preparar alimentos con menos grasa y calorías. El estudio confirma que las personas pasan aproximadamente 80% de su tiempo en interiores, donde la cocción representa una de las principales fuentes de contaminación atmosférica.