«Imprime este correo»: el llamativo consejo de la industria papelera para evitar los incendios
El papel que consumimos procede de plantaciones, no de bosques vírgenes
En 2025, cerca del 90% de la madera empleada para fabricar celulosa fue de origen nacional
Qué debes y no debes reciclar en el contenedor azul de papel y cartón
«Antes de imprimir este mensaje, asegúrate de que es necesario. El medioambiente es cosa de todos». Textos muy similares a este continúan siendo muy comunes en las firmas de multitud de correos electrónicos, en los que se nos pide que prescindamos del papel todo lo posible para reducir al máximo nuestra huella ambiental.
Pero últimamente están apareciendo también recomendaciones que claramente van en sentido contrario, y que abogan incluso por la impresión de la correspondencia digital. Dicho viraje ha sido valorado de forma muy positiva por las empresas productoras de papel y cartón en España.
Y es que, en un momento de intenso debate sobre las causas de los incendios que están asolando nuestro país, la industria papelera sostiene que un mayor consumo de este producto natural puede incentivar la gestión forestal sostenible, entendida como una herramienta clave en la lucha contra el fuego y la generación de actividad económica en el ámbito rural.
Árboles cultivados
Esto es lo que podemos leer en la firma digital de una conocida compañía energética española: «si es usted el destinatario, puede imprimir este mensaje. El papel es un producto biodegradable, reciclable, renovable y sostenible elaborado a partir de fibras orgánicas obtenidas de árboles cultivados, no de bosques vírgenes».
«La 1ª Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro reconocía que la cosecha de cultivos forestales para la elaboración de papel genera empleo y los bosques cultivados son beneficiosos para el medioambiente. Recuerde que, una vez le haya sido totalmente útil, siempre es bueno reciclar el papel que pueda haber usado», se señala a continuación en el mismo texto.

Un mito
Desde OKGREEN hemos querido conocer la valoración de Aspapel, asociación profesional que agrupa a las empresas del sector papelero en España, acerca de la existencia de mensajes como el anterior.
Dicha entidad ha recalcado que «durante mucho tiempo, y todavía hoy, algunos mensajes en las firmas de los correos electrónicos han alimentado la creencia de que imprimir en papel contribuye a la destrucción de los bosques. Sin embargo, los datos del sector y de organismos como la FAO desmienten este mito».
La industria papelera también ha recordado que la celulosa que se utiliza para producir papel en España no procede de bosques nativos ni de especies protegidas, sino de plantaciones de pino y eucalipto creadas específicamente para este uso, que se replantan de forma continua.

Certificaciones independientes
«En 2025, el 89,7% de la madera que utilizó el sector como materia prima para fabricar celulosa fue de origen nacional. Esta gestión está respaldada por el cumplimiento de una legislación estricta y por certificaciones independientes que garantizan las buenas prácticas, como PEFC y FSC», insisten desde la asociación, que también remarca que todas las fábricas de celulosa españolas están certificadas.
PEFC y FSC son precisamente los dos sellos de gestión forestal sostenible con mayor implantación en España. Ambos comparten el objetivo de garantizar la conservación de los ecosistemas forestales, al mismo tiempo que protegen el bienestar y los derechos humanos y laborales de las comunidades locales que viven y dependen del bosque.
Además, sus certificaciones se basan en estándares internacionalmente reconocidos, verificados por auditores independientes y ampliamente valorados por las empresas que forman parte de la cadena de valor de los productos forestales.

Arraigo rural
Las plantaciones certificadas generan además arraigo en el medio rural. «Sólo las plantaciones de pino y eucalipto vinculadas a la industria papelera generaron en 2024 más de 4.500 empleos directos y cerca de 14.300 indirectos, ayudando a frenar el reto demográfico y la despoblación en muchas zonas rurales», asegura Aspapel.
Este abandono del medio rural está provocando un crecimiento desordenado de la superficie forestal española. De hecho, según los últimos datos de la FAO sobre la situación de los recursos forestales en España, más de la mitad del territorio nacional es forestal, con 28 millones de hectáreas y una superficie arbolada que supera los 19 millones. Además, desde 1999, esta superficie arbolada ha crecido en casi 1,5 millones de hectáreas.

Incendios
La previsión es que este incremento de la biomasa forestal continúe en el futuro. Así lo indica el informe Incendios fuera de control de WWF: «en la actualidad, el crecimiento forestal supera ampliamente a las cortas de madera: se produce tres veces más madera de la que se corta».
Esto significa más combustible en nuestros bosques, lo que a su vez repercute en un aumento del riesgo de incendios. Como se explica en el citado informe: «se estima que anualmente crecen 45 millones de metros cúbicos de madera o biomasa, mientras que sólo se aprovechan 15 millones».
«Todos los años se van acumulando 30 millones de metros cúbicos de material vegetal porque no existe una actividad socioeconómica que justifique su gestión y aprovechamiento, incrementando así la continuidad longitudinal y vertical de los bosques que multiplica el riesgo de propagación», señala WWF.

Consumo de papel
Mientras los bosques españoles siguen creciendo, el consumo de papel se mantiene estable, afirma Aspapel, que considera que este dato desmonta la idea de que imprimir o utilizar papel sea perjudicial para nuestra superficie forestal.
«Por eso, tiene mucho más sentido que las firmas de los emails, en lugar de desanimar la impresión, recuerden la importancia de reciclar el papel en el contenedor azul, una vez utilizado», concluye la asociación profesional, que también recuerda que el papel y el cartón alcanzan una tasa de reciclaje del 81% en nuestro país.