La Guardia Civil desarticula una red de tráfico de gases fluorados desde China vía Marruecos y Turquía
Estos compuestos químicos tienen un potencial de calentamiento global mil veces superior al CO₂
La organización criminal comercializó más de 15 toneladas y facturó más de medio millón de euros

La Guardia Civil ha desmantelado una organización criminal que traficaba con gases fluorados dañinos para el medioambiente en una operación que se ha saldado con 10 detenidos y 17 investigados en las provincias de Cuenca, Málaga, Madrid, Toledo, Ciudad Real, Sevilla, Jaén, Valencia, Cádiz y Córdoba.
La investigación, denominada operación Gasmot, fue iniciada por el Seprona de Cuenca tras detectar que un particular vendía estos compuestos de forma irregular a través de un conocido portal de Internet.
Calentamiento global
Estos gases fluorados tienen un peligro potencial para el calentamiento global mil veces superior al del dióxido de carbono (CO₂), lo que significa que una pequeña cantidad de ellos afecta tanto al calentamiento global como una cantidad mucho mayor de CO₂.
Los gases fluorados son gases artificiales de efecto invernadero (HFC, PFC, SF6, NF3) que presentan compuestos químicos sintéticos que contienen átomos de flúor y se utilizan principalmente en sistemas de refrigeración y aire acondicionado, tanto en equipos domésticos como industriales.
También se emplean en bombas de calor, equipos de protección contra incendios, aerosoles y como aislantes en determinadas aplicaciones industriales. Debido a su elevado impacto ambiental, la Unión Europea ha establecido un sistema estricto de cuotas de importación y fabricación para limitar su uso y comercio.
Red internacional desde China
La investigación policial reveló que esta organización introducía los gases fluorados de manera ilegal en territorio comunitario. El material provenía en su mayoría de China y era introducido y distribuido de manera ilegal a través de Marruecos, Turquía y países del oeste de la Unión Europea. El grupo utilizaba envases no permitidos que pretendían camuflar el origen irregular del producto, operando al margen de la asignación anual de cuotas establecidas por la normativa europea.
Además de vulnerar la regulación medioambiental, la organización evadía sistemáticamente el pago de los impuestos nacionales sobre gases fluorados, así como el correspondiente IVA.
El destino final de estos compuestos eran empresas dedicadas a la instalación y mantenimiento de aparatos de aire acondicionado, talleres de automoción e industrias de alimentación, entre otros sectores. Muchas de estas empresas desconocían el origen ilegal de los gases que adquirían a precios inferiores a los del mercado regulado.

Millonario fraude fiscal
Los investigadores determinaron que el entramado criminal había comercializado más de 15 toneladas de gases fluorados, obteniendo ingresos superiores al medio millón de euros. Al mismo tiempo, habían evadido el pago de impuestos por valor de otro medio millón de euros, duplicando así sus beneficios mediante el fraude fiscal.
Este esquema económico les permitía ofrecer precios muy competitivos en el mercado negro, atrayendo a compradores que buscaban ahorrar costes sin conocer las consecuencias legales y medioambientales.
Durante la fase final de la operación se realizaron ocho entradas y registros en varios domicilios y empresas ubicados en las provincias de Cuenca, Toledo, Ciudad Real y Málaga.
Los agentes incautaron un total de 1.000 envases de gas fluorado, 2.500 kilogramos de este material, 12.500 euros en efectivo y diverso material informático y de telefonía móvil. Los gases fluorados incautados han sido puestos a disposición de las autoridades competentes para su correcta gestión y destrucción controlada, evitando así su liberación a la atmósfera.
Múltiples delitos ambientales
La operación se ha desarrollado bajo la tutela del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de San Clemente (Cuenca), donde han sido puestos a disposición tanto los detenidos como los efectos intervenidos.
Los detenidos e investigados por la Guardia Civil en esta operación por tráfico de gases fluorados están relacionados, presuntamente, con delitos contra los recursos naturales y el medioambiente, contra la Hacienda Pública, contrabando, falsedad documental, blanqueo de capitales, contra la propiedad intelectual e industrial y delito de organización delictiva. Esta acumulación de cargos refleja la complejidad del entramado criminal y su capacidad para operar simultáneamente en múltiples frentes ilegales.
Peligrosidad ambiental
La peligrosidad ambiental de los gases fluorados radica en su extrema persistencia en la atmósfera y su capacidad para retener el calor. A diferencia del CO₂, que puede permanecer en la atmósfera durante siglos, algunos gases fluorados pueden persistir durante miles de años, amplificando su efecto sobre el cambio climático.
Por este motivo, el Protocolo de Montreal y posteriores acuerdos internacionales han establecido calendarios progresivos para su eliminación gradual, reemplazándolos por alternativas menos dañinas para el medioambiente.