Acuerdo París Trump contra el cambio climático

EEUU dejará la Convención Climática de la ONU en febrero de 2027: será el primer país que rompe desde 1992

La retirada de EEUU de la Convención Climática de la ONU entrará en vigor el 27 de febrero de 2027

Trump califica el cambio climático de "estafa" y cierra décadas de cooperación climática en la ONU

Trump Convención Climática
El presidente Donald Trump posa después de firmar una orden ejecutiva que ordena al ejército estadounidense comprar electricidad de centrales eléctricas de carbón el pasado 11 de febrero. (Foto: EP).
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Trump ha notificado formalmente a las Naciones Unidas su decisión de retirar a Estados Unidos de la Convención Climática, convirtiendo al país en el primero en salir de este tratado fundacional desde que fue adoptado en 1992.

La Secretaría General de la ONU confirmó la recepción del comunicado oficial de Washington el pasado viernes. La retirada entrará en vigor el 27 de febrero de 2027, según los plazos del convenio; no se han anunciado cambios de intención por ahora.

El tratado de 1992

Adoptada en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) es el pilar de la cooperación climática internacional.

Su objetivo es estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera para evitar interferencias peligrosas con el sistema climático del planeta. Todos los países firmantes deben reportar inventarios detallados de emisiones, adoptar medidas de mitigación y contribuir económicamente a los fondos climáticos multilaterales, con el fin de mantener el calentamiento global bajo control.

El convenio, en vigor desde 1994 con la adhesión de 198 partes, sirve también de marco para acuerdos posteriores como el Protocolo de Kioto o el Acuerdo de París, que fijó en 2015 el objetivo de limitar el calentamiento global a menos de 2 grados Celsius respecto a los niveles preindustriales. El Senado de Estados Unidos ratificó la CMNUCC en 1992 sin ningún voto en contra, un respaldo histórico que ahora Trump desanda con su decisión de salida. Washington se convertirá así en la única nación reconocida por la ONU fuera del tratado.

La «estafa» de Trump

La Convención Climática ya recibió un aviso en enero de 2025, cuando Trump anunció en sus primeras órdenes ejecutivas la intención de abandonar la CMNUCC y hasta 65 organismos internacionales, incluido el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) y el Fondo Verde para el Clima.

El mandatario, que ha tildado repetidamente el cambio climático de «estafa», argumentó que esas organizaciones «socavan la independencia de Estados Unidos y desperdician el dinero de los contribuyentes». La Casa Blanca denunció además que muchos de esos organismos «promueven políticas climáticas radicales» contrarias a la soberanía económica estadounidense.

El jefe de la CMNUCC, Simon Stiell, calificó la decisión de «un autogol colosal que dejará a Estados Unidos menos seguro y menos próspero». Advirtió que, mientras el resto de naciones avanza unido, este paso atrás en el liderazgo global sólo puede perjudicar a la economía, el empleo y el nivel de vida del país, a medida que los incendios, las inundaciones y las megatormentas empeoran rápidamente. La salida del Acuerdo de París, formalizada a finales de enero de 2026, ya había anticipado el rumbo de la administración Trump.

Sin obligaciones

La retirada formal de la Convención Climática liberará a Estados Unidos de sus principales compromisos internacionales en materia de clima, entre ellos la obligación de presentar inventarios detallados de emisiones de gases de efecto invernadero. Washington ya había dejado de financiar la CMNUCC y no presentó sus datos de emisiones en 2025, anticipando de facto la ruptura antes de que fuera oficial. Tampoco envió delegados a la cumbre COP30, celebrada en Brasil el pasado noviembre, dejando un vacío notorio en las negociaciones globales sobre clima.

Pese a la salida, EEUU sigue participando en otras negociaciones internacionales con implicaciones climáticas, como las conversaciones sobre un tratado de la ONU contra la contaminación plástica o los esfuerzos para fijar el precio de las emisiones del transporte marítimo. Sin embargo, en todos esos foros la postura de Washington ha sido frenar el avance y bloquear acuerdos vinculantes. La influencia de la mayor economía del planeta se orienta así a contener, en lugar de impulsar, la acción climática global.

¿Puede volver?

La pregunta sobre si un futuro gobierno estadounidense podría reincorporarse a la Convención Climática no tiene una respuesta sencilla. Algunos expertos sostienen que un presidente podría retornar en 90 días basándose en el consentimiento original del Senado de 1992, sin necesidad de nueva ratificación. Otros juristas advierten que esa vía nunca ha sido sometida a prueba judicial y que podría requerirse una nueva mayoría de dos tercios en el Senado, un umbral difícil de alcanzar dada la actual postura mayoritaria de los senadores republicanos.