Este hallazgo puede salvar vidas: encuentran la clave para predecir El Niño con un año de antelación
Los sistemas de alerta temprana podrían verse beneficiados por este descubrimiento
El actual Super Niño alcanzará su máximo de intensidad a finales de año
El Súper Niño seca el canal de Panamá: 743 buques menos y pujas de 4,5 millones por cruzarlo
El Niño se ha convertido en uno de los grandes protagonistas del año en materia medioambiental. O mejor dicho, el Super Niño, como ya es conocido, el último episodio de este patrón climático natural, debido a la excepcional intensidad que está alcanzando y que todavía tiene que ir a más en los próximos meses.
Los pronósticos de la Organización Meteorológica Mundial ya anuncian que El Niño se va a seguir fortaleciendo, provocando que la temperatura superficial del Océano Pacífico tropical se eleve unos 3,8 °C por encima del promedio entre noviembre y enero. El fenómeno alcanzará su máximo a finales de este año, pero también alterará las lluvias y temperaturas en 2027.
Pero no hay que esperar hasta entonces para comprobar sus efectos, que ya se están dejando notar en buena parte del planeta, como demuestra la excepcional temporada de huracanes en el Pacífico; los incendios forestales que están castigando duramente a Indonesia o la debilidad de los monzones en la India, situación que amenaza con afectar gravemente a las cosechas.
Un año de antelación
La preparación ante la llegada de fenómenos extremos como los anteriormente descritos es la mejor herramienta de la que disponen las comunidades más vulnerables para protegerse.
En este sentido, un nuevo estudio científico publicado recientemente en Science Advances ha identificado las condiciones que permiten predecir los episodios de El Niño y La Niña con hasta un año de antelación.

Mayor margen
Este avance podría proporcionar a las comunidades y a los responsables de la toma de decisiones un margen mucho mayor para anticiparse a sus posibles consecuencias y adoptar medidas preventivas.
La investigación ha descubierto que el estado del Océano Pacífico al comienzo de un pronóstico desempeña un papel fundamental, y a menudo pasado por alto, a la hora de determinar si las predicciones a largo plazo de la Oscilación del Sur de El Niño (ENSO) serán precisas.
Un desafío
Los fenómenos ENSO, que abarcan las fases de El Niño y La Niña, influyen en los patrones climáticos de todo el mundo. Si bien estos fenómenos suelen alcanzar su punto máximo alrededor de diciembre y generalmente se pueden pronosticar con cierta precisión con unos seis meses de anticipación, predecirlos ha sido durante mucho tiempo un desafío.
Pero el hallazgo realizado por la CSIRO, la agencia de investigación científica e industrial del Gobierno de Australia, y la Universidad de Melbourne podría contribuir a superar esta dificultad.

Fiabilidad de las predicciones
Sus resultados permiten comprender mejor qué condiciones del Pacífico favorecen la fiabilidad de las predicciones a largo plazo y por qué algunos pronósticos ofrecen mejores resultados que otros.
Para ello, los científicos analizaron más de 7.500 pronósticos históricos de modelos climáticos desarrollados en nueve países y descubrieron que saber si el Pacífico se encuentra en un estado de El Niño, La Niña o neutral cuando se inicia un pronóstico puede proporcionar pistas valiosas sobre la fiabilidad de un pronóstico hasta un año después.
La Niña
El estudio reveló que las predicciones iniciadas durante las condiciones de La Niña funcionaron bien de forma consistente incluso al predecir eventos ENSO con un año de antelación, mientras que las predicciones que partían de condiciones neutrales fueron mucho menos fiables.
Mandy Freund, coautora del estudio e investigadora del Centro de Excelencia para el Clima del Siglo XXI del Consejo Australiano de Investigación, afirmó que los hallazgos proporcionan una nueva forma de evaluar la confianza en los pronósticos climáticos a largo plazo.
«El hecho de que las predicciones a un año que parten de La Niña funcionen bien en los nueve modelos probados sugiere que hay algo en las condiciones de La Niña que hace que el sistema del Pacífico tropical sea más predecible durante el año siguiente», indica la experta.

Alertas tempranas
La autora principal del estudio, Nandini Ramesh, que además es científica investigadora sénior de CSIRO e investigadora adjunta de la UNSW Sydney, considera que la investigación podría ayudar a mejorar la forma en que se comunican las alertas tempranas.
«Lo interesante de nuestros resultados es que podemos utilizar esa información. Podemos identificar qué pronósticos merecen mayor confianza y, potencialmente, alertar al público sobre los fenómenos de El Niño con mucha más antelación», explica Ramesh.
No obstante, para trasladar estos avances a los sistemas de predicción será necesario seguir profundizando en la investigación.
Agencias de predicción
«Aún estamos a algunos pasos de aplicar nuestros hallazgos a los modelos que utilizan en la práctica las agencias de predicción», aclara la autora principal del estudio. «Pero estos resultados son prometedores para poder comunicar alertas tempranas sobre eventos futuros», añade.
Los investigadores también han descubierto que diferentes enfoques de pronóstico pueden ser más adecuados para distintas condiciones climáticas.
Si bien los modelos tradicionales basados en la física presentaban dificultades cuando los pronósticos partían de condiciones neutras, el aprendizaje automático y los modelos estadísticos podrían mejorar su rendimiento en estas situaciones.