¿Son tóxicos los suelos de caucho de los parques infantiles? Las posturas encontradas entre el sector del reciclaje y ecologistas
Ecologistas en Acción pide la retirada inmediata de los suelos de caucho reciclado en parques infantiles
El sector del reciclaje de neumáticos fuera de uso señala que estas "afirmaciones se realizan sin base científica"
Los científicos alertan de la presencia de disruptores endocrinos en este tipo de material
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Hoy resulta raro no encontrarse con superficies de caucho en los parques infantiles. Estas instalaciones ofrecen una alta amortiguación frente a los golpes de los más pequeños. También destacan por su versatilidad estética, que permite jugar con múltiples formas y colores, y por su contribución a la economía circular, ya que se fabrican con neumáticos reciclados.
Pero estos pavimentos también han suscitado críticas importantes debido a la presencia de sustancias potencialmente tóxicas en su composición y a la liberación de microplásticos a medida que el material se desgasta y se degrada. Ante estos riesgos, están surgiendo voces que cuestionan su uso y reclaman su sustitución por otras alternativas.
Hemos querido profundizar en este tema para tener distintas visiones de este controvertido tema que ha acaparado la atención de muchos medios de comunicación con titulares que han producido alarma social. Dejamos aquí todas las claves sobre este asunto para que nuestros lectores puedan formarse una opinión.
Posturas encontradas
Para ello hemos recogido las posturas de la organización ecologista que ha promovido el debate, de un científico del CSIC y de Signus, una de las entidades más importantes que se ocupan en España de dar una segunda vida a los neumáticos.
Por parte de Ecologistas en Acción, la organización acaba de lanzar la campaña Parques con Salud para reclamar a las administraciones locales, consejerías de educación y gestores de instalaciones deportivas la retirada inmediata de los suelos de caucho sintético y de neumáticos reciclados en parques infantiles, patios escolares y campos de deporte.
95% de los parques
Según un primer mapeo exhaustivo realizado en Cantabria, el 95% de los parques infantiles son de caucho, porcentaje que probablemente resulte similar en el resto de España, consideran los impulsores de la campaña, que además denuncian la permanencia en los suelos de materiales problemáticos debido a los «plazos legales obsoletos».
Estos materiales no sólo contienen, en su mayoría, neumáticos reciclados, sino una mezcla compleja de plastificantes organofosforados, retardantes de llama, resinas, colorantes y metales pesados potencialmente tóxicos.
El portavoz de Ecologistas en Acción, José Antonio Sánchez Raba, explica que la exposición a estos compuestos, muchos de ellos reconocidos como «disruptores endocrinos y potencialmente cancerígenos», se produce por tres vías principales: contacto dérmico, inhalación de compuestos orgánicos volátiles y la ingestión accidental de pequeñas partículas.

Efecto cóctel
La campaña advierte del efecto acumulativo y el efecto cóctel, ya que las cantidades de tóxicos a las que se exponen los menores en el parque se suman a las de su hogar, el colegio y otros espacios.
«El objetivo no es que los niños dejen de jugar sino garantizar que puedan hacerlo en entornos más seguros y naturales. Los niños deben reconectar con la naturaleza, no con los derivados del petróleo», subraya Sánchez Raba, que también pide «no confundir legalidad con inocuidad».
Según indica, las directivas europeas ya han iniciado movimientos para prohibir el relleno granular en superficies deportivas, al tiempo que lamenta la existencia de una moratoria que extiende los plazos hasta el 17 de octubre de 2031, que a su juicio supone «una barra libre para que el lobby del petróleo siga haciendo negocio».
Compuestos tóxicos
La científica experta en materiales plásticos del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC, Ethel Eljarrat, anuncia que se va a poner el foco en saber en qué medida los menores están expuestos a compuestos químicos tóxicos presentes en el caucho reciclado y que «se van liberando en pequeñas cantidades, paulatinamente» y que pueden tener efectos dañinos no inmediatos, pero sí en el medio o largo plazo.
En concreto, el pediatra experto en salud ambiental Juan Antonio Ortega asegura que los experimentos con animales revelan que esos compuestos volátiles, cuando se inhalan durante muchos años, pueden provocar cáncer.
Por ello, pide retirar ya el caucho de los parques infantiles y no esperar otros «50 años», el tiempo que se «necesitó para decir que el humo del tabaco provoca cáncer».
Mala idea
También se ha manifestado al respecto el científico del CSIC y divulgador ambiental Fernando Valladares, que califica de «mala idea» el uso del caucho reciclado en los parques infantiles.
«Estos compuestos tienen elementos que se ha probado muchas veces que son peligrosos para la salud. Contienen moléculas que actúan como disruptores endocrinos que alteran procesos de nuestra fisiología», insiste Valladares.
El científico también recuerda que el problema afecta especialmente a niños, adolescentes y madres embarazadas, que son los más expuestos a estos elementos en los parques.
Coste y clima
Además de por motivos de salud, Ecologistas en Acción sostiene que hay razones económicas para sustituir los suelos de caucho por otros materiales, como arena, gravilla o hierba, que son «mucho más baratos» porque no requieren el mantenimiento que necesitan los de caucho, que se deterioran con el roce, la climatología o el paso del tiempo.
Su campaña también pone el foco en la crisis climática y advierte de que, ante las olas de calor cada vez más frecuentes, los suelos de caucho actúan como acumuladores de temperatura.
La ONG también avisa de que la lluvia arrastra los compuestos tóxicos del caucho hacia el subsuelo, contaminando la tierra y las aguas cercanas. En cambio, los suelos naturales, combinados con arbolado, crean refugios climáticos y favorecen la biodiversidad y el contacto con microorganismos beneficiosos que refuerzan el sistema inmunitario infantil, asegura la misma fuente.

La postura de Signus
Desde OKGREEN también hemos querido conocer la valoración de Signus, el Sistema Integrado de Gestión de Neumáticos Usados, organismo que promueve el reciclaje del caucho para dar lugar a nuevas materias primas y productos, entre los que figuran los suelos elaborados con este material para los parques infantiles.
Desde la entidad se señala que en los últimos años se ha trabajado para limitar la presencia en el caucho reciclado de algunos compuestos potencialmente peligrosos, como los hidrocarburos policíclicos aromáticos (HAP).
Al respecto, Signus recalca que «las agencias de salud pública que lo han evaluado coinciden: usar caucho reciclado en campos de fútbol y parques infantiles no supone un riesgo significativo para la salud».
También remarca que «persisten lagunas de conocimiento —pocos estudios a largo plazo y en niños— y el debate regulatorio se ha desplazado hacia los HAP y el impacto ambiental».
No es por salud
El gestor de neumáticos usados también afirma que en el informe de Ecologistas en Acción se recogen afirmaciones sin base científica y que, además, la ONG alude al principio de precaución para sustituir de manera inmediata los suelos de caucho, sin tener que esperar a la prohibición prevista para 2031 por parte de la UE.
Sin embargo, Signus aclara que esta prohibición no obedece a motivos de salud, sino a la consideración de las partículas de caucho como microplásticos debido a su diámetro inferior a cinco milímetros.
Los argumentos del sector del caucho
Signus, la Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje (FER) y el Consorcio del Caucho han difundido una nota técnica conjunta, fechada el 16 de octubre. Es su respuesta a la nota de prensa que Ecologistas en Acción lanzó dos días antes dentro de su campaña Parques con Salud.
Las tres entidades explican que dan el paso «dada la sensibilidad de este asunto y ante la alarma generada”. Sostienen que el caucho en los pavimentos de seguridad de los parques infantiles “no supone un riesgo para la salud ni tiene un impacto en el medioambiente».

Quince años de estudios
El estudio más reciente que citan es de 2026 y lo firma la Agencia de Salud Ambiental de California (OEHHA). Analizó 35 campos y más de 100 sustancias, y no encontró un riesgo significativo para jugadores, espectadores ni niños pequeños.
Respuesta punto por punto
- Los 56 aditivos liberados al aire. La ONG cita un estudio de 2024 publicado en Journal of Hazardous Materials. El sector responde que detectar un compuesto no equivale a un riesgo, porque eso depende de la concentración, del tiempo de exposición y de la toxicidad. Las evaluaciones del RIVM neerlandés, la ECHA europea y la EPA estadounidense tienen en cuenta la ingestión, el contacto con la piel y la inhalación, y concluyen que el riesgo es muy bajo.
- Zinc y metales pesados. Frente al zinc de hasta un 2% que menciona el informe ecologista, el comunicado sitúa el valor medio en el 1,5% en el caucho de neumáticos fuera de uso. El plomo, el arsénico, el cadmio y el antimonio aparecen sólo como trazas, en niveles que los estudios no asocian a un riesgo relevante.
- Contaminación del suelo y del agua. Sobre los tóxicos que la lluvia arrastraría al subsuelo, el sector cita ensayos de lixiviación del CEDEX. En el caucho reciclado encapsulado, la concentración de zinc en el lixiviado fue inferior a 0,5 mg/kg.
- Disruptores endocrinos: HAP y ftalatos. Desde 2022, el Reglamento (UE) 2021/1199 limita a 20 mg/kg la suma de 8 HAP en los granulados para campos y parques. Ese límite es entre 5 y 50 veces más estricto que el anterior. El estudio europeo ERASSTRI midió entre 5 y 12 mg/kg, muy por debajo del límite legal. Sobre los ftalatos, la patronal europea Tyres Europe afirma, según la información de sus miembros, que no se utilizan en los neumáticos.
- El calor y los compuestos volátiles. El RIVM simuló los días más calurosos, con 37 °C y hasta 70 °C. Las concentraciones de compuestos orgánicos volátiles, aldehídos y HAP fueron tan bajas que no alcanzaron niveles de preocupación para los usuarios.
- El riesgo de cáncer. En 2017, el Departamento de Salud de Washington y la Universidad de Washington no encontraron entre los jugadores de fútbol más casos de cáncer de los esperados. Ese mismo año, el RIVM calificó el riesgo de “prácticamente despreciable” para todas las edades, sin relación con la leucemia ni con los linfomas. Por su parte, la ECHA habló de un “nivel de preocupación muy bajo” y no vio ninguna razón para desaconsejar el juego en estas superficies.
- La moratoria de 2031. El Reglamento (UE) 2023/2055 prohíbe desde el 17 de octubre de 2031 vender el granulado suelto que se usa como relleno en el césped artificial deportivo. Según el sector, no afecta a los pavimentos de caucho aglomerado de los parques infantiles.
- Las alternativas naturales. Ante la propuesta de cambiar el caucho por arena, gravilla o hierba, el comunicado recuerda las normas UNE-EN 1176 y UNE-EN 1177. Ambas exigen que las áreas de juego tengan superficies con una amortiguación acreditada según la altura de caída de cada aparato.
- «No confundir legalidad con inocuidad». El sector contesta así a esa frase de la ONG. La Orden TED/1522/2021 reconoce los pavimentos de parques infantiles, pistas deportivas y suelos de seguridad como una de las cuatro aplicaciones con fines de acondicionamiento de residuo de caucho de neumáticos fuera de uso. Para lograrlo hay que cumplir cuatro criterios, y uno de ellos es que no haya impactos adversos sobre el medioambiente ni sobre la salud humana. Por eso, concluyen las entidades, la propia Administración ya ha comprobado que esta aplicación es segura.