Canal de Isabel II previene las inundaciones al reducir el caudal de los ríos de Madrid casi a la mitad
El 10 de febrero se registró la octava mayor aportación histórica en los embalses de la Comunidad
Actualmente, 10 de las 13 presas alivian agua por seguridad hidrológica con los embalses al 86%

Las presas de Canal de Isabel II han logrado reducir casi a la mitad el caudal de los ríos de la Comunidad de Madrid durante las intensas borrascas registradas en las últimas semanas.
El día de mayor regulación se produjo el 10 de febrero, cuando se alcanzó una media de aportaciones de casi 400 m³/s, la octava mayor cifra de la serie histórica. Gracias a los desembalses controlados de la empresa pública, ese caudal quedó reducido a 205 m³/s aguas abajo de las presas, evitando crecidas de mayor envergadura.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior y presidente de Canal de Isabel II, Carlos Novillo, ha destacado estos datos durante su visita al embalse de El Atazar, la mayor infraestructura hidráulica de este tipo en toda la región. El Atazar es, además, la última de las cinco presas que regulan el río Lozoya y actualmente libera agua a razón de 50 m³/s a través de su desagüe intermedio.
Embalses en España al 82%
A nivel nacional, la reserva hídrica está al 82,5% de su capacidad y los embalses tienen 46.229 hectómetros cúbicos (hm3) de agua, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
En total, han ganado 2.888 hm³, o lo que es lo mismo, ganan 5,2 puntos más. Desde el inicio del tren de borrascas a finales de diciembre del 2025, los embalses han recogido 14.683 hm3, lo que les ha permitido ganar 26,2 puntos.
Desembalses para frenar las crecidas
Concretamente en la Comunidad de Madrid, las maniobras de desembalse son habituales en esta época del año, cuando las lluvias y el deshielo provocan un aumento significativo del caudal de los ríos y generan avenidas de agua que deben resolverse con anticipación.
Para ello, las presas deben mantener libre en todo momento un volumen útil denominado volumen de resguardo, que varía según el mes del año y que les permite absorber las posibles crecidas con seguridad. Esta planificación previa es la clave de la gestión preventiva que ha minimizado el impacto de las borrascas recientes.
Las 13 presas gestionadas por Canal de Isabel II actúan así como auténticos reguladores hidrológicos con una doble función. Por un lado, almacenan agua para garantizar el abastecimiento a la población madrileña. Por otro, controlan el caudal de los ríos para laminar las avenidas y proteger a personas, bienes y ecosistemas frente a inundaciones provocadas por aumentos bruscos del flujo hídrico.

Diez embalses liberando agua
Con los embalses por encima del 86% de su capacidad total, 10 de las 13 presas están aliviando agua actualmente por razones de seguridad hidrológica. Las decisiones de apertura y cierre de válvulas se adoptan analizando datos de caudal y aforo en ríos, previsiones meteorológicas, series estadísticas, además de la información procedente de los instrumentos de auscultación y de modelos predictivos de ayuda a la decisión.
Pese al respaldo tecnológico, la apertura y cierre de válvulas y compuertas se realiza siempre de forma presencial por personal técnico especializado. Todos los desembalses se notifican a la Confederación Hidrográfica del Tajo y a la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112, con quienes se mantiene una coordinación permanente para avisar a la población si fuera necesario.

Normas de explotación actualizadas
Canal de Isabel II dispone de Normas de Explotación en todas sus presas, aprobadas por la Dirección General del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Estas normas, revisadas obligatoriamente cada cinco años y actualizadas desde la pasada primavera, fijan los niveles de embalse y de resguardo en cada momento del año y los protocolos de actuación en situaciones ordinarias y extraordinarias. Su aplicación responde a una filosofía de seguridad basada en la prevención y el mantenimiento continuos.
Las instalaciones son tratadas como infraestructuras estratégicas, con vigilancia las 24 horas al día durante todo el año. Canal basa el funcionamiento de sus presas en una planificación reglada, revisiones periódicas y una dotación estable de personal cualificado, complementada con tecnología de vanguardia para el mantenimiento predictivo.

700 equipos de medida en El Atazar
Los instrumentos de auscultación distribuidos en las presas de Canal proporcionan anualmente cerca de 400.000 datos sobre el comportamiento de las infraestructuras. El 58% de esta información se recoge manualmente, mientras que el 42% restante se obtiene mediante sistemas de telecontrol automático, garantizando una supervisión ininterrumpida de cada instalación.
El embalse de El Atazar concentra la mayor densidad de sistemas de monitorización de toda la red. Sólo esta presa cuenta con unos 700 equipos de medida —péndulos, piezómetros, extensómetros, manómetros, termorresistencias y medidores de juntas— que suministran hasta 175.000 datos al año sobre el estado de la infraestructura. Esta combinación de vigilancia tecnológica y presencial convierte a El Atazar en referencia de seguridad de presas y pieza clave del sistema hídrico de la Comunidad de Madrid.