Nieve y hielo hoy en Madrid: ¿marchas cortas o largas? El truco definitivo para conducir seguro
Por qué meter la primera es el peor error que puedes cometer con placas de hielo
La clave está en la suavidad y en el uso de la caja de cambios para evitar patinar en plena calle
La DGT desvela los 4 niveles de dificultad para conducir y evitar el caos con la nevada que se está desplegando hoy por Madrid
La llegada del frío extremo y las nevadas a Madrid han puesto en alerta a miles de conductores. Con el asfalto deslizante, surge la duda de siempre: ¿cómo hay que usar las marchas para no perder el control? Pues la realidad es que, aunque el instinto te pide ir en marchas cortas para tener «más fuerza», lo cierto es que la física dice todo lo contrario.
Si quieres evitar un susto (o algo peor) hoy, toma nota del truco definitivo para dominar el hielo.
Por qué las marchas cortas son tu enemigo en el hielo
Cuando el suelo está cubierto de nieve o una fina capa de hielo, la adherencia de los neumáticos es mínima. Si intentas arrancar o circular en primera o segunda marcha, el motor entrega mucha fuerza a las ruedas de golpe. ¿El resultado? Las ruedas patinan de inmediato, pierdes la dirección y el coche se queda clavado o, peor aún, se desliza lateralmente.
El secreto para circular con seguridad es minimizar la fuerza que llega a las ruedas. Cuanta más potencia innecesaria apliques, más fácil será que el neumático rompa el poco agarre que le queda.
El truco de las marchas largas: segunda y tercera son tus aliadas
Para mover el coche con éxito en estas condiciones en Madrid, debes seguir la regla de oro: conducir con marchas lo más largas posible.
- Para arrancar: si ves que en primera el coche patina, intenta salir directamente en segunda. Suelta el embrague muy lentamente. Esto hará que las ruedas giren con menos agresividad y encuentren tracción donde parece que no la hay.
- En marcha: circula en tercera o cuarta incluso a velocidades bajas. Al ir a bajas revoluciones, el coche responderá de forma mucho más suave a tus acelerones, evitando que el vehículo «culee».
- ¿Y para frenar? Aquí es donde cambia el cuento. Para reducir la velocidad, usa el freno motor (bajando marchas) de forma progresiva para que el coche se retenga solo sin necesidad de pisar el pedal del freno, lo que bloquearía las ruedas y te mandaría directo fuera de la trayectoria.
Suavidad extrema: el último consejo
De nada sirve llevar la marcha correcta si das volantazos o frenas en seco. Imagina que llevas una taza de café llena en el salpicadero y no quieres que se derrame ni una gota. Movimientos fluidos, mucha distancia de seguridad y anticipación son los mejores compañeros de las marchas largas para llegar sano y salvo a casa este invierno en Madrid.