Ni rojo ni negro: éste es el color de coche que tiene más riesgo de sufrir accidentes, según los expertos
La seguridad en carretera es una preocupación constante para todos los conductores, ya que cualquier decisión al volante puede marcar la diferencia; desde la elección del tipo de neumáticos o el mantenimiento del vehículo hasta la forma de conducir, influyen un amplio abanico de factores. Sin embargo, existe un aspecto que muchas veces pasa desapercibido pero que, según estudios recientes, podría jugar un papel determinante: el color del coche.
Un estudio realizado por CarVertical ha analizado los accidentes registrados durante los últimos tres años en el Reino Unido, y la conclusión es clara: el color del coche puede estar relacionado con la probabilidad de sufrir un accidente. Por otro lado, también sugiere que la elección del color puede reflejar aspectos de la personalidad del conductor. Los colores vivos, como el amarillo y el rojo, podrían atraer a personas más competitivas, lo que se traduce en una conducción más temeraria. Por otro lado, los tonos neutros o discretos, como marrón, gris o azul, se relacionan con perfiles más prudentes.
¿Cuál es el color de coche con más accidentes?
Según el estudio, los vehículos de color amarillo registran el mayor número de accidentes, con un 22,7% de los coches amarillos implicados en algún tipo de siniestro. El color rojo se sitúa en segundo lugar, con un 18,8%, mientras que el negro, uno de los tonos más comunes, se mantiene en la media, con un 18,4%.
En declaraciones recogidas por The Sun, el experto Matas Buzeli señala que «los coches amarillos y rojos suelen ser escogidos por los conductores que quieren destacar entre la multitud, lo que encaja con un perfil de personas que, al volante, pueden estar tomando riesgos más grandes». Y añade: «estos colores también son populares en los coches deportivos, que pueden tentar los conductores a ir a velocidades más altas y arriesgarse a tener un accidente».
Por otro lado, el estudio identifica los colores con menor incidencia de accidentes. En este grupo, el color marrón destaca por ser el más seguro, con sólo un 13,9% de vehículos involucrados en accidentes. Le siguen el azul (15,6%) y el gris (15,8%). La lógica detrás de estos resultados podría estar relacionada con la visibilidad del vehículo y la personalidad de los conductores: los colores menos llamativos tienden a ser elegidos por personas con un perfil más prudente y conservador al volante.
Esto contrasta con la percepción común de que los colores vivos facilitan la visibilidad y, por tanto, deberían reducir los accidentes. Sin embargo, los datos sugieren que la psicología del conductor y la relación con el tipo de vehículo podrían jugar un papel más importante que la visibilidad.
Datos complementarios
CarVertical también elaboró un estudio global sobre accidentes de vehículos comprados a través de su plataforma en 15 países, entre agosto de 2023 y agosto de 2024. Los resultados arrojaron cifras sorprendentes: los coches blancos registran un 46,3% de accidentes, siendo los más seguros dentro de este análisis, seguidos por los grises (49,2%). Curiosamente, el rojo se encuentra en tercer lugar, con un 53,9%.
En el extremo opuesto, el marrón figura como el color con mayor porcentaje de accidentes en este análisis, alcanzando un 66,7%, mientras que el amarillo y el negro se sitúan en 58,6% y 57,9%, respectivamente. Aunque no hay una explicación definitiva para estas diferencias, los expertos sugieren que los tonos marrón y negro pueden confundirse con el entorno natural, especialmente en otoño, reduciendo su visibilidad. En cambio, los colores llamativos como el rojo o amarillo podrían asociarse a un estilo de conducción más arriesgado.
Actitud al volante según la DGT
«Mantener una actitud responsable al volante implica circular por la derecha respetando los límites de velocidad y mantener la distancia de seguridad tanto lateral como frontal, lo que reduce el riesgo de colisiones y facilita reacciones oportunas ante imprevistos. Descansar cada dos horas, o antes si es necesario, es fundamental para mantener la concentración y evitar la fatiga, mientras que cumplir las normas de tráfico debe surgir del convencimiento de que protegen a todos y no simplemente por temor a una sanción», señala la DGT.
Los principios básicos de la conducción también incluyen la responsabilidad, la confianza y la seguridad defensiva. Cada conductor debe asumir plenamente la responsabilidad de sus actos y prever posibles errores de los demás, adoptando una conducción prudente que anticipe situaciones de riesgo.
La distancia de seguridad entre vehículos es una separación protectora vital, funcionando como un «escudo» para evitar colisiones por frenadas repentinas. Para mantenerla correctamente, se recomienda al menos un intervalo de dos segundos entre vehículos, que puede calcularse pronunciando «1101, 1102…» respecto a un punto fijo en la vía.
Sin embargo, esta distancia debe ampliarse en determinadas circunstancias: con mal tiempo o asfalto mojado, a tres segundos o más; en carreteras con un carril por sentido, incluso sin intención de adelantar, para permitir un adelantamiento seguro al vehículo que nos sigue; y en tramos donde una colisión múltiple pueda ser desastrosa, como túneles, donde se aconseja un mínimo de 100 metros o cuatro segundos de separación cuando no se tenga intención de adelantar.
