Coche Trucos

Los mecánicos expertos coinciden: «Si la luz de fallo motor se queda encendida podemos seguir conduciendo, pero con cuidado e idealmente hacia el taller más cercano»

Luz de fallo motor

En el cuadro de instrumentos del coche hay diferentes luces de advertencia, conocidas como testigos, que alertan al conductor de posibles averías. Entre ellas se encuentra el testigo de fallo del motor, un aviso de carácter genérico que se puede encender por diferentes motivos, como fallos en el sistema eléctrico o de inyección, averías en la válvula EGR, problemas en la unidad de control o daños en el catalizador.

Este símbolo representa la silueta de un motor y suele aparecer iluminado en amarillo o naranja, tanto de forma fija como intermitente. En algunos vehículos modernos, el cuadro de instrumentos digital permite consultar información más precisa sobre la anomalía detectada.

Qué hacer si la luz de fallo motor se queda encendida

Si, después de arrancar el vehículo, el testigo del motor comienza a parpadear, podría estar alertando de una posible avería en el catalizador. Este componente desempeña una función esencial en la reducción de las emisiones contaminantes, ya que ayuda a reducir la cantidad de gases nocivos, como los óxidos de nitrógeno (NOx), que salen por el escape.

Un fallo en el catalizador también puede provocar que la unidad de control reciba información incorrecta y no gestione adecuadamente la mezcla de aire y combustible. Otra posible causa es un defecto en la sonda lambda, que puede alterar el funcionamiento del sistema de inyección.

Cuando el testigo del motor permanece encendido de forma fija después de arrancar,  es recomendable acudir cuanto antes a un taller para identificar el origen del problema. Según los mecánicos, algunas de las causas más frecuentes son una acumulación de suciedad en la válvula EGR. Si no se soluciona, el vehículo podría experimentar un aumento de las emisiones contaminantes, una pérdida de potencia y un mayor consumo de combustible.

Por norma general, el testigo de avería del motor se enciende al arrancar el vehículo para que la unidad de control realice una comprobación inicial y verifique que los distintos componentes funcionan como es debido. Transcurridos unos segundos, la luz debería apagarse automáticamente. Si permanece encendida, podría estar avisando de algún tipo de anomalía.

Cuando el indicador sigue iluminado, ya sea de forma fija o intermitente, lo mejor es acudir a un taller para realizar un diagnóstico de la unidad de control y determinar el origen del fallo. En ocasiones, el problema puede estar relacionado con un sensor defectuoso o con la propia centralita, y podría solucionarse sustituyendo el componente afectado o restableciendo la unidad de control.

En cualquier caso, conviene llevar el vehículo a revisión lo antes posible, evitar aceleraciones bruscas y no exigir demasiado al motor. Si el testigo parpadea, se recomienda detenerse en un lugar seguro y solicitar asistencia, especialmente si el coche pierde potencia. Si aparecen señales de una avería grave, como un testigo rojo o un sobrecalentamiento, hay que detener el vehículo y apagar el motor de inmediato.

Principales causas

El testigo de fallo motor puede encenderse por diferentes motivos. Una de las causas más fáciles de pasar por alto está relacionada con la tapa del depósito de combustible. Si no cierra correctamente o se ha deteriorado con el paso del tiempo, puede provocar que aparezca el aviso en el cuadro de instrumentos, provocando un aumento del consumo y de las emisiones contaminantes.

Por otro lado, las bujías también pueden estar detrás de este problema. Estos componentes son esenciales para el funcionamiento del motor y, cuando se encuentran en mal estado, pueden provocar fallos en la combustión. Otra posible causa es un fallo en la sonda Lambda, un sensor situado en el tubo de escape que mide la cantidad de oxígeno presente en los gases y permite comprobar que la combustión se realiza correctamente. También conocido como sensor de oxígeno, este componente ayuda a controlar el funcionamiento del motor y las emisiones contaminantes.

Asimismo, el caudalímetro puede ser responsable de que aparezca este aviso. Su función consiste en medir la cantidad de aire que entra en el motor para calcular el combustible necesario para realizar la mezcla. Si no funciona correctamente, el consumo puede dispararse y el vehículo puede mostrar el testigo de fallo motor. El catalizador es otro de los elementos que conviene revisar cuando se enciende esta luz. Forma parte del sistema anticontaminación y se encarga de transformar determinadas partículas nocivas en otras menos perjudiciales para el medio ambiente.

También hay que prestar atención al termostato, que se encarga de controlar la temperatura del motor y regular el sistema de refrigeración para mantenerla dentro de unos valores adecuados. Por último, el origen de la avería también puede estar en otros sistemas de control de emisiones. Entre ellos se encuentran la válvula de control de emisiones, que puede quedar atascada por la acumulación de restos de combustible, y el sistema de evaporación de emisiones.

En definitiva, el testigo de fallo motor es un indicador muy importante del estado del motor que se no debe ignorar. Si se enciende, lo más recomendable es acudir a un taller para evitar que la avería vaya a más y garantizar que el vehículo se encuentra en condiciones para circular con seguridad.

Lo más visto

Últimas noticias