Los fabricantes de coches europeos avisan sobre las ayudas de Sánchez a los chinos: «No son muy equitativas”

  • Andrea Aguado
  • Redactora de economía y coordinadora de OKMOTOR. Amante de las cuatro ruedas y la industria. Antes en informativos de Radio Televisión Castilla y León.

Los fabricantes de coches europeos ven con preocupación que el Gobierno de Pedro Sánchez destine dinero público a incentivar la compra de vehículos enchufables y eléctricos importados de China. Una situación que llega en plena caída de la producción de las fábricas españolas, que afrontan una creciente presión competitiva derivada del aumento de los costes provocados por las tensiones geopolíticas, la caída de la demanda en los distintos mercados europeos y el desembarco de nuevas marcas chinas.

Así lo han confirmado fuentes del sector, en conversaciones con este diario, que han señalado que «las ayudas públicas, tanto las que incentivan la compra, como las que incentivan la producción, están favoreciendo la entrada de modelos fabricados fuera de Europa en un momento en el que los fabricantes europeos necesitan recuperar competitividad, que no están operando en las mismas condiciones, por lo que no son muy equitativas».

Ayudas a la compra de coches

Unas críticas que llegan a pesar de que el Gobierno da menos incentivos a los coches que están producidos fuera del Viejo Continente. En concreto, el Plan Auto+ se rige bajo un complicado mecanismo que depende de forma directa del precio, la motorización y el lugar de producción del coche. Esto es, los clientes recibirán más o menos ayuda dependiendo del modelo por el que se decanten.

El primer requisito es la motorización, para la que el Gobierno promete incentivos de 2.250 euros si los turismos están propulsados por motores 100% eléctricos y 1.125 euros en caso de que sean híbridos enchufables o de autonomía extendida. El segundo es el precio con el que se hace un descuento de 1.125 euros si el coche cuesta menos de 35.000 euros y 675 euros en el caso de que supere la citada cantidad, pero en ninguno de los casos el total de la factura debe superar los 45.000 euros.

Una vez completado el apartado de las motorizaciones y el precio, viene la parte más complicada y la que está generando los mayores problemas a los técnicos del Ministerio de Industria, en la que el Ejecutivo de Sánchez premia la producción made in Europe con 675 euros a los coches producidos en el Viejo Continente y 450 euros adicionales para aquellos que también monten la batería en suelo comunitario.

No obstante, la queja de los europeos es que los fabricantes chinos pueden beneficiarse del 75% de los incentivos con una gama basada en vehículos electrificados a precios asequibles. A lo que hay que sumar que muchos de ellos, como es el caso de Omoda o MG, están dando a los clientes el resto de la ayuda si financian la compra del vehículo.

Medidas de apoyo industrial

La discusión coincide, además, con las negociaciones en Bruselas para reforzar la producción europea y definir qué requisitos deberán cumplir los vehículos para beneficiarse de futuras medidas de apoyo industrial. Así como la limitación de las exportaciones de coches propulsados por motores híbridos procedentes de China.

A todo esto hay que sumar la caída de los ensamblajes en las factorías españolas. En lo que va de año, la producción de vehículos alcanza las 1.452.791 unidades en el acumulado anual, con un descenso del 1,8% respecto al mismo periodo de 2025, a pesar de que la entrada en producción de nuevos modelos de vehículos electrificados ha permitido una leve mejora en los dos últimos meses.