Estrenar moto para moverse por ciudad: qué tener en cuenta más allá del precio
Una moto puede cambiar bastante la forma de moverse por una ciudad. Ir al trabajo, hacer la compra o cruzar la ciudad para una cita deja de depender tanto de los atascos y encontrar aparcamiento suele ser más sencillo. Pero tan importante es la marca, el modelo y sus características técnicas como los gastos asociados a su uso.
Seguro de moto, equipamiento, mantenimiento y consumo también forman parte del coste de tener una moto. Y algunos pueden variar bastante según el uso que se le dé. Para moverse principalmente por ciudad, un scooter ligero puede resultar mucho más práctico que una moto grande. Si además hay que hacer trayectos por carretera con frecuencia, llevar pasajero o transportar cosas, las necesidades cambian.
¿Cuántos kilómetros vas a hacer cada día?
Antes de mirar modelos, es necesario analizar el uso que se le va a dar de forma realista. No es lo mismo recorrer cinco kilómetros para ir a trabajar que hacer 40 kilómetros diarios entre ciudad y carretera.
El peso de la moto, la altura del asiento, el consumo y el espacio disponible para guardar objetos pueden acabar teniendo más importancia de la que parece cuando se utiliza todos los días. Un scooter con hueco para el casco, por ejemplo, es mucho más cómodo para desplazarse por ciudad que un modelo sin espacio de almacenamiento.
La cilindrada también cambia según el recorrido. Los datos de la DGT muestran hasta qué punto los vehículos de dos ruedas están presentes en las ciudades: los scooter representan el 51,1% del parque de motocicletas y concentran el 60,8 % de los siniestros, según un análisis publicado por el organismo en 2026.
Casco, guantes y algo más
Hay una diferencia importante entre conducir un coche y hacerlo en moto: cuando algo sale mal, el cuerpo del motorista tiene mucha menos protección alrededor. En 2024 fallecieron 441 usuarios de motocicletas en España y otros 3.125 resultaron heridos y tuvieron que ser hospitalizados. Del mismo modo, el 73% de los siniestros con víctimas en los que estuvo implicada una motocicleta se produjo en vías urbanas.
En cuanto a las medidas de seguridad, el casco es obligatorio, pero no es la única protección. La DGT calcula que utilizarlo reduce hasta un 42% el riesgo de morir y un 69% el de sufrir lesiones en la cabeza. Guantes, chaqueta con protecciones, pantalones adecuados y botas también pueden reducir la gravedad de las lesiones en caso de caída.
El seguro: otro gasto que llega con la moto
También hay que contar con el seguro desde el momento en que la moto empieza a circular. La responsabilidad civil obligatoria cubre los daños que se puedan causar a terceros y es un requisito legal para circular en España.
Después están las coberturas que cada conductor quiera añadir. Para una moto nueva que se utiliza a diario, puede interesar tener protección frente a situaciones como el robo o el incendio. También existen seguros que incorporan asistencia en carretera, moto de sustitución o cobertura para la equipación. En el caso de Línea Directa, sus seguros de moto incluyen diferentes modalidades y coberturas.
De hecho, la aseguradora cuenta con una de las pólizas más completas del mercado: reposición y duplicado de llaves de moto, asistencia en viaje total al vehículo asegurado y a las personas, moto de sustitución, equipación técnica (casco, guantes o cazadora de motocicleta), recuperación gratuita de puntos y del carné, defensa jurídica y reclamación de daños y daños causados por animales, entre otros.
Una moto nueva también necesita mantenimiento
Neumáticos, frenos, luces, niveles y, en los modelos que la incorporen, la cadena. Todo eso forma parte del mantenimiento. Revisarlo con cierta frecuencia ayuda a detectar problemas antes de que terminen en avería o afecten a la conducción.
El precio de compra es, en definitiva, el punto de partida. Después hay que añadir equipamiento, seguro y mantenimiento. Y, sobre todo, pensar en el uso. que se le va a dar. Esos tres factores pueden hacer que dos modelos con precio similar acaben teniendo un coste muy diferente con el paso de los meses