El conflicto en Irán dispara el coste de las piezas de coches un 30% y proyecta más subidas de precios en verano
El sector avisa de una reducción de los márgenes y pérdida de rentabilidad en 2026
El sector de la automoción es uno de los grandes afectados por el conflicto en Irán, ya que la subida del precio del barril de petróleo, que continúa por encima de los 100 dólares, no sólo significa pagar más por llenar el depósito, sino que también afecta al coste de producción de los vehículos con un impacto directo en el importe del 30% de las piezas esenciales para el ensamblaje de coches nuevos. Desde el parachoques hasta el salpicadero o las ruedas que montan los automóviles se enfrentan a un incremento de su precio, pero este no llegará hasta verano.
Así lo han explicado fuentes del sector, en conversaciones con este diario, que han señalado que «los fabricantes de neumáticos, como es el caso de Michelin y Bridgestone, que habían proyectado vientos favorables en el precio de las materias primas a principios de año, se enfrentan al riesgo de que esos beneficios se reviertan si los precios del petróleo se mantienen elevados por los efectos derivados del conflicto de Irán». «Aunque hay que tener en cuenta que se estima un retraso de tres a seis meses entre los precios del crudo y su base de costes», han añadido.
Esto explicaría que los costes de los componentes de los vehículos, como es el caso de los neumáticos, no hayan registrado ya aumentos de precios, pese al inicio del conflicto bélico, pero sí que lo harán a partir de los meses de verano, ya que las grandes corporaciones trabajan con materias primas compradas antes con megacontratos y con stock ya producido de meses atrás. Razón por la que el incremento de los costes tarda en reflejarse en las cuentas.
El conflicto de Irán dispara el coste de los coches
No obstante, esta situación no sólo afecta a los fabricantes de neumáticos, sino a toda la cadena de valor de la automoción. «No hay que poner la vista sólo en este tipo de compañías; hay que tener en cuenta que, de media, en algunos casos suele ser más, el 30% de las piezas que monta un vehículo depende directamente del petróleo, por lo que en los próximos meses veremos un aumento del precio de las mismas en caso de que el conflicto se encalle y se alargue en el tiempo», han explicado las citadas fuentes a OKDIARIO.
El efecto dominó del conflicto se extiende más allá de las ventas directas de automóviles. Los pedidos de camiones europeos, que han sido sólidos en los últimos meses, podrían desacelerarse si los precios más altos del diésel debilitan la economía de los operadores, ya que el combustible representa entre el 20% y el 30% de los costes totales de propiedad de camiones.
Tanto es así que las empresas ya trabajan en alternativas más económicas para el transporte de sus mercancías.
«El riesgo en general es un conflicto prolongado que eleve los precios del petróleo y socave la confianza del consumidor global, lo que presionaría la demanda de automóviles mucho más allá del Golfo», señalan.
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