El significado de las franjas rojas que han aparecido pintadas en algunas calles de España
En los últimos días, muchos conductores se han preguntado el significado de unas franjas rojas y triángulos blancos y amarillos que han aparecido pintados sobre el asfalto junto a varios centros educativos. Lejos de tratarse de un elemento decorativo, buscan obligan a reducir la velocidad para mejorar la seguridad de los escolares. Por ejemplo, en Valladolid, el Ayuntamiento ha instalado la nueva señalización en las inmediaciones de colegios como el Francisco de Quevedo y Las Teresianas, y ha anunciado sus planes de extenderla al San José y al IES La Merced en un futuro próximo.
Según explican desde el Ayuntamiento de la capital castellanoleonesa, las franjas rojas se colocan de forma longitudinal a ambos lados de la calzada para generar una sensación visual de estrechamiento de la vía. De este modo, el conductor percibe que dispone de menos espacio para circular y tiende a reducir la velocidad de manera instintiva. A estas marcas se suman triángulos pintados en blanco y amarillo orientados hacia el interior de la vía, que refuerzan ese efecto visual y transmiten la sensación de que la calzada se estrecha progresivamente. El objetivo final es aumentar la atención al volante en zonas especialmente sensibles por la presencia diaria de niños y adolescentes, especialmente en las horas de entrada y salida de los centros educativos.
El significado de las franjas rojas pintadas en la calzada
Las nuevas franjas rojas, dispuestas de forma longitudinal a ambos lados de la carretera para crear una sensación de estrechamiento y lograr que el conductor reduzca la velocidad, ya se han instalado en cuatro centros educativos de Valladolid. Sobre estas franjas también se han incorporado triángulos de color blanco y amarillo orientados hacia el interior de la calzada, que persiguen el mismo efecto visual de estrechamiento.
Según explican desde el Ayuntamiento de la ciudad, esta nueva señalización se extenderá por las zonas de los colegios San José, Las Teresianas, Francisco de Quevedo y el IES La Merced, todos ellos ya incluidos en anteriores actuaciones para mejorar la seguridad en entornos educativos. Estas intervenciones forman parte de un conjunto de medidas previas en las que ya se habían ampliado aceras, modificado sentidos de circulación y creado nuevas zonas estanciales junto a los centros, con el objetivo de reforzar la seguridad vial en los alrededores escolares.
Hacer seguro y atractivo el camino de casa al colegio es una forma de ir recuperando espacios para la infancia y hacer habitables nuestras calles y plazas. Los proyectos de camino escolar sitúan las necesidades de movilidad de los niños en el centro de la acción pública y el interés social, con el fin de crear unas condiciones adecuadas para sus desplazamientos cotidianos, detalla la DGT.
Deben ser principalmente seguros, creando una red de itinerarios protegidos y fomentando hábitos de desplazamiento a pie, en bicicleta o en transporte público. También sostenibles, reduciendo el número de vehículos a motor que trasladan a los niños al colegio, disminuyendo las emisiones contaminantes y el ruido, y favoreciendo la mejora del medio ambiente, la recuperación del espacio público y la seguridad vial infantil. Además, deben ser saludables, promoviendo la movilidad activa para caminar y pedalear, lo que contribuye a una actividad física diaria y a hábitos de vida más sanos, con menos obesidad y mejor salud. Por último, deben fomentar la autonomía, permitiendo que los niños recuperen la calle y vayan solos o acompañados de sus amigos al colegio, favoreciendo así la autoestima, la socialización y el aprendizaje a través de la interacción y la cooperación.
Líneas rojas
No hay que confundir las franjas rojas en entornos urbanos con las líneas rojas pintadas que han aparecido en las carreteras españolas.
Con el objetivo de reducir la siniestralidad en determinados tramos, la DGT ha comenzado a implementar una nueva medida de señalización: la línea continua roja. La nueva marca vial, que ya se puede ver en algunos tramos, supone un paso más hacia una conducción más consciente, segura y respetuosa. La línea roja no sustituye a la tradicional línea continua blanca, sino que la complementa para advertir al conductor de que circula por un tramo especialmente peligroso donde está absolutamente prohibido adelantar.
En general, la línea continua prohíbe adelantar, pero la normativa de la DGT permite algunas excepciones muy concretas en las que sí se puede hacer con precaución. Entre ellas están el adelantamiento a ciclistas, ciclomotores, peatones, animales y vehículos de tracción animal, siempre que se respete la distancia de seguridad y no se ponga en riesgo a nadie.
También se puede adelantar a un vehículo inmovilizado en la calzada, así como superar obstáculos o elementos de la vía que impidan la circulación normal. Fuera de estos casos, adelantar invadiendo una línea continua está prohibido y puede conllevar sanciones importantes, con multas de hasta 400 euros y pérdida de puntos del carnet de conducir.
