Automoción

El automóvil alerta de la escasez de baterías para producir eléctricos en España: hay un déficit de 225.000

El sector del automóvil alerta de la escasez de baterías para producir eléctricos en España. A pesar de los proyectos en desarrollo de gigafactorías en Valencia, Extremadura y otras regiones como Zaragoza, se estima una brecha de capacidad de abastecimiento de 13-14 GWh, asociada a una demanda de unos 225.000 vehículos con este tipo de motorizaciones en las factorías españolas. Una situación que ya ha presentado las primeras roturas de stock con paradas de producción en la planta de Seat en Martorel por falta de este tipo de productos.

Así lo revela el informe La transformación de la industria del automóvil en España, elaborado por Deloitte, al que ha tenido acceso OKDIARIO, en el que explica los principales retos a los que se enfrenta la industria del automóvil nacional, que atraviesa una fase profundamente disruptiva marcada por la fragmentación tecnológica, la creciente centralidad del software y la reconfiguración de las cadenas de valor.

El ecosistema de proveedores de automoción en España evidencia las tensiones de la transición del coche de combustión al vehículo eléctrico, ya que, mientras el mercado sigue apoyado en componentes tradicionales asociados al motor de gasolina, las capacidades productivas en áreas críticas de crecimiento, como baterías y software, son aún claramente insuficientes.

Esta asimetría se traduce en una dependencia estructural del exterior, especialmente en el abastecimiento de baterías, y en un déficit de inversión en I+D que limita el desarrollo de capacidades tecnológicas propias, situando a España por debajo de la media europea.

Faltan baterías para producir coches eléctricos

En ese sentido, la inversión en I+D en España representa el 1,5 % del PIB, frente al 2,2 % de la media europea, lo que supone una brecha del 30%. El reto se amplía al analizar la cadena de valor de las baterías: la capacidad actual de producción de celdas sigue siendo limitada para cubrir la demanda prevista, ya que, a pesar de la puesta en marcha de proyectos en desarrollo en Valencia, Extremadura y Zaragoza, se estima una brecha de capacidad que se sitúa entre los 13-14 GWh, asociada a una demanda de unos 225.000 coches eléctricos al año.

La transformación exige una reorientación acelerada hacia nuevos nichos de valor, donde la ejecución efectiva de inversiones en electrificación y digitalización, incluyendo el despliegue de gigafactorías y el refuerzo del software, será clave para reducir la dependencia exterior y garantizar la competitividad futura del sector.

De hecho, el citado informe, al que ha tenido acceso este diario, insiste en que la reinvención de la industria del automóvil en España hacia el vehículo eléctrico no puede limitarse a adaptar líneas productivas, sino a un impacto en toda la cadena de valor, que exigirá reposicionar capacidades, atraer inversión tecnológica y decidir en qué tramos de la nueva automoción quiere estar España.

Si el valor se mueve hacia software, electrónica y baterías, la cuestión no es solo cuánto vehículo se seguirá fabricando, sino qué tipo de vehículo, con qué contenido tecnológico y con qué capacidad de capturar valor más allá del ensamblaje tradicional.

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