Así es la megafábrica de BYD en Zhengzhou: es más grande que Barcelona y produce 3.000 coches al día
Con 130 km² de extensión y una capacidad para producir más de 3.000 coches al día, la megafábrica de BYD en Zhengzhou, China, es una de las instalaciones más grandes para la producción de vehículos del mundo. Un espacio en el que el fabricante automovilístico chino no sólo ensambla coches, sino que es prácticamente una ciudad industrial dedicada al coche eléctrico, ya que está diseñada para unir la producción, las pruebas, el desarrollo, la investigación y la logística en un sólo lugar.
Así lo han explicado fuentes de la compañía, en conversaciones con este diario, en una visita a las instalaciones para conocer cómo se desarrollan y producen los coches que se venden en los distintos mercados europeos, que se divide en cuatro grandes áreas: líneas de fabricación, con una automatización del 98%; fábrica de componentes; parque de baterías en el que se produce la Blade Battery, capaz de cargar en 5 minutos; y banco de pruebas con una piscina, un circuito y la duna artificial más grande del mundo. A lo que hay que sumar viviendas, instalaciones deportivas, restaurantes y demás.
Megafábrica de BYD en Zhengzhou
Unas instalaciones que, con su extensión, tienen el mismo tamaño que ciudades como Barcelona o San Francisco y emplean a más de 80.000 empleados al contar con una capacidad máxima de 1,2 millones de coches ensamblados al año, lo que se traduce en cerca de 3.000 unidades al día. No obstante, la megafábrica de BYD no se encuentra aún a pleno rendimiento, ya que en 2025 produjo 600.000 automóviles de nueva energía, aproximadamente.
Centrándonos en la fase de producción, la megafábrica de BYD en Zhengzhou cuenta con cerca del 98% de automatización en ciertos procesos, sobre todo en la parte de soldadura y estampación en la que trabajan cerca de 2.000 robots. Aunque este dato no significa que no haya mano de obra en la planta, con importante fuerza laboral en el área de ingeniería y desarrollo.
Banco de pruebas: desde una piscina a una duna gigante
El banco de pruebas de BYD en Zhengzhou es una instalación avanzada integrada dentro de su gran complejo industrial, diseñada para desarrollar, validar y demostrar vehículos eléctricos en condiciones reales. Cuenta con diferentes áreas especializadas para ensayos de alta velocidad, frenada, estabilidad, superficies de baja adherencia, maniobras técnicas y conducción asistida. Gracias a esta infraestructura, el fabricante automovilístico chino puede probar nuevos modelos, ajustar sistemas electrónicos y verificar la fiabilidad de sus coches antes de lanzarlos al mercado.
Una de las zonas más llamativas es su área todoterreno, donde incluye pendientes extremas, obstáculos, vadeos de agua y una gran duna artificial de casi 30 metros de altura para poner a prueba la tracción y potencia de SUV y 4×4. La principal ventaja estratégica es que este circuito está junto a la fábrica: BYD puede fabricar prototipos, probarlos inmediatamente, corregir fallos y volver a producir en muy poco tiempo, acelerando enormemente el desarrollo de nuevos vehículos.
