Nueva ambición

El abrigo más caro de Zara cuesta 700 euros: ¿vale realmente lo que promete?

La marca de Amancio Ortega ya no quiere ser vista únicamente como sinónimo de moda rápida y accesible

No compite con el lujo tradicional, pero se ha asentado con claridad en un segmento intermedio

Se mueve con decisión en un segmento intermedio, junto a propuestas como Massimo Dutti o COS

El abrigo más caro de Zara.
Zara-abrigo-mas-caro
  • Rosa Torres
    • Actualizado:

Cuando Zara lanza una prenda de 699 euros, algo cambia. Y lo digo con la perspectiva que da observar la industria de la moda desde dentro desde hace más de una década, analizando cómo las marcas ajustan su discurso, su producto y, sobre todo, su ambición. No es una cifra habitual para una firma históricamente asociada al fast fashion, y mucho menos cuando hablamos de una pieza que, por tradición, pertenece al territorio del lujo: la piel. Por eso, cuando me encontré con este diseño (minimalista, largo, de líneas limpias y confeccionado en piel de cordero 100%), supe que merecía un análisis serio, sin prejuicios, pero también sin complacencias.

A primera vista, la prenda impresiona. El diseño está muy bien resuelto: silueta tipo bata, cinturón integrado, cuello solapa amplio y una caída elegante que remite al llamado quiet luxury. Es una pieza sobria y atemporal, ajena a la lógica de la tendencia efímera, que podría convivir sin problema en el armario de una firma de gama alta contemporánea. Visualmente, el buque insignia del grupo Inditex juega aquí una de sus mejores cartas.

Zara. Abrigo de piel de cordero acolchada, ZW Collection Limited Edition.

Zara. Abrigo de piel de cordero acolchada, ZW Collection Limited Edition.

El material también merece atención. La casa gallega no suele trabajar con piel real y, cuando lo hace, lo señala como un valor diferencial. La elección de piel de cordero explica en parte la suavidad, la ligereza y esa caída fluida que se percibe a simple vista. El acabado mate huye del brillo excesivo y refuerza esa estética sofisticada que domina el discurso actual del lujo silencioso. En términos de tacto y presencia, cumple. No estamos ante un producto improvisado ni oportunista.

Sin embargo, el análisis no puede quedarse en lo estético. Cuando una prenda alcanza este precio, entran en juego otros factores clave: la confección, el patronaje y, sobre todo, la especialización. Y aquí empiezan las dudas. La firma de Amancio Ortega no es una casa experta en el trabajo artesanal de la piel de cordero. No aborda el curtido, la estructura ni los acabados con la profundidad técnica que sí ofrecen marcas especializadas. Detalles como las costuras, el forro o la construcción interna del cinturón apuntan a una confección correcta, pero no excepcional.

Detalle del cinturón en el mismo tejido, ajustable con lazadas.

Detalle del cinturón en el mismo tejido, ajustable con lazadas.

El tono claro, tan elegante como editorial, añade además un punto de riesgo. La piel de cordero en colores marfil o beige exige un tratamiento muy preciso para envejecer bien, no amarillear y resistir el uso continuado. En firmas especializadas, este proceso forma parte del ADN del producto. En una marca de producción masiva, sigue siendo una incógnita.

Mi respuesta es clara: no desde un punto de vista racional. Por 699 euros existen opciones de casas italianas o españolas especializadas en piel de cordero que ofrecen mayor calidad técnica y durabilidad. El valor real de esta pieza estaría más cerca de los 450 o 500 euros. El resto se paga en diseño, imagen y en esa narrativa «premium» que la compañía está construyendo cuidadosamente.

Disponible en un tono claro que potencia su aire editorial y su vocación atemporal.

Disponible en un tono claro que potencia su aire editorial y su vocación atemporal.

Porque este lanzamiento (y su precio) no son casualidad. La marca lleva tiempo elevando su gama mediante colecciones limitadas, mejores materiales y campañas cada vez más editoriales, con una clara intención de competir en un terreno intermedio entre el fast fashion y el lujo accesible. Quiere demostrar que puede jugar en otra liga.

Este diseño no es una inversión ni una prenda heredable. Es una compra emocional, pensada para quienes valoran la estética, la moda como lenguaje y el impacto visual. Si se entiende así, funciona. Pero conviene saber exactamente qué se está comprando… y qué no.

Lo último en Estilo

Últimas noticias