Radiante pero de luto: la Reina Sofía recorre las raíces bíblicas de Picasso
La Reina Sofía ha inaugurado en la Catedral de Burgos la exposición 'Picasso. Raíces bíblicas'
La Reina ha realizado un recorrido guiado por la muestra junto a la comisaria Paloma Alarcó y Bertrand Ruiz Picasso
La exposición estará abierta al público hasta el 29 de junio de 2026
La Reina Sofía ha inaugurado este lunes en la imponente Catedral de Burgos la exposición inédita Picasso. Raíces bíblicas, una muestra que profundiza en la dimensión espiritual y simbólica de la obra del universal artista malagueño Pablo Picasso. El acto ha reunido a destacadas personalidades del ámbito cultural, eclesiástico y político, subrayando la relevancia de una propuesta que podrá visitarse hasta el próximo 29 de junio y que invita a redescubrir al pintor desde una perspectiva menos transitada por el gran público.
La Reina emérita ha participado en la presentación oficial celebrada en la capilla de los Condestables de la seo burgalesa, un marco de extraordinaria belleza gótica que ha servido de escenario para contextualizar la profundidad espiritual de la muestra. Posteriormente, ha realizado una visita guiada por las 44 obras -entre pinturas, dibujos y esculturas- seleccionadas para ilustrar la influencia del imaginario cristiano y de las referencias bíblicas en la producción artística de quien está considerado el pintor español más importante del siglo XX.
Durante todo el recorrido, doña Sofía ha estado acompañada por la comisaria de la exposición, Paloma Alarcó, jefa de Conservación de Pintura Moderna del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, así como por Bertrand Ruiz Picasso, nieto del artista y presidente de la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso (FABA). Ambos han ejercido de guías de excepción, desgranando ante la Reina los matices teológicos, simbólicos y artísticos de cada pieza, en un diálogo constante entre fe, historia y modernidad.
El acto ha contado asimismo con la presencia del prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación de la Santa Sede, el cardenal José Tolentino de Mendonça, cuya asistencia ha reforzado el carácter internacional y eclesial de la cita. Por su parte, el arzobispo de Burgos, Mario Iceta, no ha podido acudir debido a una enfermedad, si bien ha intervenido a través de un mensaje en vídeo en el que ha destacado la importancia de tender puentes entre el arte contemporáneo y la tradición cristiana.
Junto a ellos, han acompañado a la Reina el presidente de la Fundación Consulado del Mar, Antonio Miguel Méndez Pozo; el presidente del Cabildo de la Catedral, Félix Castro; el delegado del Gobierno, Nicanor Sen; el consejero de Cultura de Castilla y León, Gonzalo Santonja; y la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala. La nutrida representación institucional ha puesto de manifiesto la trascendencia cultural de una exposición que sitúa a Burgos en el epicentro del debate artístico y espiritual.
La presencia de doña Sofía en este acto no es casual. Gran aficionada al arte y profunda conocedora de los artistas españoles del siglo XX, la Reina emérita ha demostrado a lo largo de su vida pública un compromiso constante con la promoción cultural. En el caso de Picasso, su admiración es conocida: la vigencia de su obra, capaz de reflejar las tensiones y contradicciones del mundo actual casi un siglo después de su creación, sigue despertando interés y reflexión.
La jornada ha tenido, además, un marcado componente personal. La Reina Sofía ha retomado su agenda oficial tras el reciente fallecimiento de su hermana, Irene de Grecia, una pérdida que aún permanece muy presente. Aunque sonriente y cercana durante la visita, ha mantenido el luto en su vestimenta, optando por un sobrio traje negro que ha combinado con complementos del mismo tono. Tan solo un discreto broche dorado ha aportado un leve contraste, fiel a su estilo elegante y contenido.
Mientras tanto, la actualidad internacional y familiar también marca su día a día. Desde Abu Dabi, el Rey emérito Juan Carlos I sigue la evolución del conflicto en Oriente Medio, circunstancia que mantiene en vilo a la familia. No obstante, doña Sofía continúa centrada en sus compromisos oficiales. Esta misma semana tiene previsto acudir al Museo Naval de Madrid para visitar la exposición dedicada a los 240 años de historia de la bandera nacional, reafirmando su implicación en actos vinculados al patrimonio y la identidad española.