DOCUSERIE

Los detalles sobre la polémica en torno a la enfermedad de Julián Muñoz

Julián Muñoz reaparecía hace dos viernes ante los medios para ofrecer su versión sobre los años de relación que mantuvo con Isabel Pantoja. Durante dos programas especiales en Telecinco, el que fuera alcalde de Marbella cuenta muchos de los detalles hasta ahora desconocidos de su romance con la artista, a la que ha calificado como una persona obsesionada con el dinero. Numerosas de las afirmaciones que Muñoz hizo en la emisión de la primera parte del documental han sido duramente criticadas por quienes apoyan a la artista, sobre todo porque el expolítico no cumplió entera su pena de prisión, mientras que la cantante sí que lo hizo.

Este viernes ha vuelto a hablar de su relación con Isabel Pantoja y sobre Jesús Gil, expresidente de Marbella.

La docuserie de Julián Muñoz

Julián Muñoz, en su docuserie / Telecinco
Julián Muñoz, en su docuserie. / Telecinco

Julián Muñoz fue condenado a veinte años de cárcel, pero la última parte de la pena no la cumplió porque alegó que padecía una enfermedad grave e incurable. Sin embargo, su reciente reaparición en los medios ha levantado ampollas en torno a este hecho. Y es que, aunque se mostró visiblemente delgado, en ningún caso tenía mal aspecto o dificultades de movilidad o para hablar.

Un detalle que ha llamado la atención no solo en las redes sociales, sino de algunos periodistas, como María Patiño. Otros, sin embargo, consideran que sí estaba desmejorado, como Kiko Hernández, que dijo que no se podía poner en duda su estado de salud, porque entonces “tendríamos que cuestionar todas las decisiones judiciales”. La propia Paloma García-Pelayo dijo que “tiene problemas de salud serios que algunos cuestionan pero no hay más que estar un rato con él para darse cuenta”.

Fue el pasado 8 de junio cuando Julián Muñoz consiguió la libertad condicional. La Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción concluyeron que el exedil podía salir de la prisión de Alhaurín de la Torre debido a su estado de salud:  una pluripatología grave y una afección oftálmica incurable. Pocos meses antes, había tenido que ser ingresado por una inflamación en la vesícula.

En aquel momento, él mismo dijo que se trataba de una gran noticia para toda su familia y esperaba conseguir pronto la libertad definitiva. Muñoz ha continuado cumpliendo con este nuevo régimen en su domicilio, y acude una vez al mes al Centro de Inserción Social de Algeciras (CIS). Además, está controlado con una pulsera telemática y realiza tareas de voluntariado y abona el importe pendiente de la responsabilidad civil a que fue condenado con su pensión de jubilación.

Julián Muñoz
Julián Muñoz a la salida de un juzgado en Madrid. / Gtres

En 2006, Julián Muñoz fue detenido y condenado a dos décadas de prisión por su implicación en la trama de corrupción del caso Malaya. Al exedil de Marbella se le imputaron varios delitos como malversación de fondos públicos, cohecho y prevaricación urbanística. Por el momento, ha cumplido tres cuartas partes de su condena. De hecho, en 2008 salió de prisión, pero en 2013 volvió a ser imputado por el mismo caso a dos años más de cárcel.

Fue en ese segundo ingreso, cuando su salud comenzó a empeorar. Muñoz arrastra un historial complejo con muchas patologías, entre las que se incluyen  una cardiopatía isquémica, diabetes, dislipemia, una arteriopatía con stent ilíaco, adenoma de próstata, artrosis, insuficiencia venosa, un ictus sin secuelas y un aneurisma de aorta. Por este motivo, en 2016 se le concedió el tercer grado. Hasta la fecha, se le había denegado porque su enfermedad se consideraba “grave e incurable”, pero no “terminal”. La Fiscalía declaraba que no cumplía los criterios exigibles, es más, según el informe médico, su estado había experimentado una mejoría. Su pronóstico vital había pasado al tramo entre cinco y diez años y aunque requiere atención médica urgente, puede cuidar de sí mismo, pero no desarrollar una actividad normal o trabajar.

Julián Muñoz con Isabel Pantoja en una imagen de archivo. / Gtres

El estado de salud del exalcalde y la gravedad de su enfermedad siempre ha estado en entredicho. Y es que un año después de obtener el tercer grado, algunos medios hablaban de evidente mejoría. De hecho, en 2018, el diario El Español publicaba unas fotos de Julián Muñoz bailando sevillanas a altas horas de la madrugada.  Una imagen que nada tenía que ver con la del expolítico pocos años atrás, en el juicio del Caso Fregocom, con la respiración casi cortada y andando con muletas. El tercer grado le fue revocado, aunque poco después lo recuperó con control telemático.

A pesar de las polémicas, Julián Muñoz asegura que su salud sigue resentida y que toma una abundante medicación cada día. Su vida está centrada en su familia, a la que ha pedido perdón públicamente por el pasado. En la actualidad reside con su hermana y está muy volcado en sus nietos, además de en su hija Elia, a quien acaban de detectar un cáncer y está en tratamiento.

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