El blog de Paloma García-Pelayo

María José Campanario se retira 48h después de la brutal carta a Belén Esteban

Dos días después de que estallara la guerra, María José Campanario ha decidido parar.

Nueva batalla Campanario -Esteban. Algo que parece inexplicable, ahora que ambas están felizmente casadas, con sus hijos criados y María José, especialmente, retirada de los medios desde hace tiempo. Esa madrugada que le dedicó a su rival de siempre, la primera pareja de su marido y con quien tuvo una hija, le ha vuelto a trastocar la vida. Más. La carta es un error, lo mires por donde lo mires. La feroz contestación por parte de Belén en el plató de Sábado Deluxe, a la altura de los calificativos y duros comentarios que le dedica la odontóloga en su inesperada ciber misiva. Tras algún acercamiento vía mensaje de María José a Belén, este pasado enero se acabó el cuento con final feliz. Sus palabras en Facebook, el peor desenlace. Caperucita y el lobo, amenazas veladas, 20 años atrás, trastiendas que se arrojan, advertencias de demandas. El cuento se le ha ido de las manos a Campanario. Enfrentadas de nuevo y públicamente. Este sábado la historia se volvió a complicar. Sin embargo, coinciden en algo, en lo más importante: proteger a sus hijos. Quizá en los únicos que todos debían haber pensado desde el minuto uno. Tras la tormenta perfecta carta-Campanario-Belén-guerra-mujeres-Jesulín- medios. María José rectifica. Toma una decisión: parar. No se arrepiente, ni se retracta, pero hasta aquí. Los hijos son lo más importante.

Belén Esteban, María José Campanario
La mujer de Jesulín de Ubrique ponía en pie de guerra a Belén Esteban con su demoledora misiva publicada en facebook/Telecinco

Belén cambio el rumbo en los platós y a petición de su hija, cuando cumplió 18 años, no ha vuelto a hablar de ella y evita mencionar a la familia Janeiro-Campanario. Tiene sus asuntos pendientes con el padre de su hija. Ambos lo saben, pero siendo la joven ya mayor de edad, será ella quien decida cómo y qué vivir con su padre. Los hijos de María José y Jesús son aún menores de edad y es la razón principal por la que la mujer del diestro ha frenado en seco este dislate que, en mi opinión, no le favorece en nada y solo le perjudica, a ella y a los suyos. “Por los menores, no habrá más comentarios”, es lo que me explica el abogado de la odontóloga quien ha tomado las riendas del asunto.

María José Campanario
La odontóloga ha decidido frenar en seco por sus hijos/Gtres

Cuando su mujer estaba tecleando la terrible carta, Jesús no tenía idea. No sabía la que se avecinaba. Pocas horas después, el programa Socialité reproducía íntegra la carta que su mujer le dirigió a la madre de su hija mayor. Imagino su estupor, pero soy de las que piensa que seguirá a su lado. Solo él puede acabar con todo esto, en mi opinión. María José lleva años luchando con una enfermedad silenciosa, extraña y dolorosa. Ella misma dio los detalles de su dolencia: fibromialgia. En julio de 2017 ingresó en la clínica malagueña “El Serenil”, situada en la localidad costera de Benajarafe. El matrimonio pasó por momentos muy duros. Ella se recuperaba en el centro especialmente elegido para atenderla, le regularon la medicación, según ella misma explicó y tras semanas de mucho esfuerzo y superación consiguió el alta. Jesús estuvo siempre a su lado; preocupado, pendiente, sin dejarla un momento. Los comentarios sobre la fragilidad del matrimonio quedaron pulverizados ese verano en el que pudimos ver a un Jesulín entregado en cuerpo y alma al cuidado de su mujer.

Jesulín de Ubrique y María José Campanario
El diestro gaditano siempre ha estado al lado de su mujer/Gtres

Se hizo todos los kilómetros del mundo. Ella ingresada en Málaga, los niños en Arcos de la Frontera. Iba y venía. Sin parar. A ese verano le siguieron tres años de tratamiento y numerosos ingresos. Sé detalles que dan medida de lo mal que lo ha pasado María José. He defendido en los últimos años su valiente decisión de estudiar una carrera siendo ya adulta y madre de 2 hijos. No lo tuvo nada fácil. Empezó en una universidad a las afueras de Madrid, llegó la sentencia de la ‘operación Karlos’ y María José se vio de patitas en la calle. Condenada por falsedad de documento oficial y tentativa de estafa. Se libró de la cárcel. De la Universidad, expulsada. Pasado el mal trago del juicio y la condena (su madre y ella fueron consideradas en 2011 culpables de intentar conseguir una pensión fraudulenta de la Seguridad Social), la mujer de Jesulín siguió con los estudios. Insistió. Terca. Convencida. Tuvo que irse fuera de España y tras graduarse como protésico dental, se licenció en Odontología en el país vecino en 2015.

Sinceramente pensé que Maria José había dejado atrás la guerra con Belén y que sus sentimientos, sean los que sean, los tuviera a buen recaudo. Belén está feliz y en uno de los mejores momentos de su vida, junto a su marido, su hija y en su trabajo. María José, cuidándose, en sus cosas, sus hijos, sus pacientes, su casa. Sin embargo, esta carta que publicó en su perfil de Facebook (ya borrada) carga de nuevo contra Esteban. 48horas después quiere neutralizar el tiro. Dice que hasta aquí. Está claro que algo no va bien. Confío en que centre sus pasos. Por sus hijos, sí. Siempre por ellos.

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