Ana Mena revive el mito de Marilyn Monroe en la alfombra roja: el vestido que roba todas las miradas
Se estrenó Ídolos, pero todas las miradas se desviaron hacia la cantante malagueña
Su vestido metalizado evocó inevitablemente el icónico look con el que Marilyn Monroe hizo historia
En 1962, Marilyn apareció ante John F. Kennedy con un vestido que pasó a la historia. Era una pieza de gasa de seda del diseñador francés Jean Louis, tan ceñida y cubierta de cristales que daba la sensación de que la actriz iba prácticamente desnuda. Más tarde ella misma confesó que no llevaba ropa interior y que tuvieron que cosérselo por la espalda para que quedara perfecto. Aquella imagen no solo causó revuelo: se convirtió en uno de los momentos más icónicos del glamour del siglo XX.
Décadas después, ese mismo vestido volvió a ser noticia. En 2016 fue subastado en Los Ángeles por 4,5 millones de euros, convirtiéndose en una de las prendas más caras de la historia. Años más tarde, Kim Kardashian lo alquiló para lucirlo en la Met Gala del año 2022, asegurando que tuvo que perder varios kilos para poder meterse en él. La polémica no tardó en llegar: el coleccionista Scott Fortner habló de «daños significativos» en la prenda tras su uso, reabriendo el debate sobre si los iconos de la moda deben exhibirse o conservarse como piezas de museo.
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Con ese telón de fondo, el vestido de Ana Mena no es una copia, pero sí un claro guiño. El brillo metalizado, el efecto «segunda piel» y la silueta ajustada recuerdan a ese glamour clásico que convirtió a Marilyn en un símbolo eterno. La diferencia está en el enfoque: el de Ana es más moderno, más joya que ilusión óptica, pensado para una alfombra roja del siglo XXI.
Mientras tanto, Óscar Casas apostó por un look sobrio pero con personalidad: un traje a medida de Mansolutely, inspirado en las equipaciones de MotoGP, en negro y con líneas limpias. Elegante, sí, pero consciente de que esa noche el protagonismo se lo llevaba ella.
