Internacional
FRANCIA

Los estudiantes toman la Bastilla en una nueva jornada de protestas y la Policía lanza cañones de agua

Las barricadas en un instituto de París y los enfrentamientos en la Bastilla han marcado otra jornada de protestas estudiantiles en Francia. La Policía ha intervenido este jueves con gases lacrimógenos en el liceo Hélène Boucher, mientras los antidisturbios han utilizado también cañones de agua para dispersar a los concentrados en la plaza parisina. La presión sobre el Gobierno de Emmanuel Macron continúa.

El Hélène Boucher se ha convertido en uno de los focos de enfrentamientos de la capital. La movilización reclama más recursos para la educación pública, ante la falta de profesores y el deterioro de las instalaciones. El Ministerio de Educación ha contabilizado 375 centros cerrados total o parcialmente este jueves. En la Bastilla, Interior calcula que se han concentrado unas 24.500 personas, a falta de las estimaciones de los sindicatos. La marcha había transcurrido sin incidentes reseñables hasta los enfrentamientos finales.

Cientos de personas toman la Plaza de la Bastilla en París. (Efe)

La Policía ha denunciado lanzamientos de adoquines y disparos de morteros pirotécnicos contra los agentes desplegados en la calle de la Bastilla. Un portavoz ha explicado que los antidisturbios actuaron tras recibir «impactos de proyectiles».

Policías en una nueva movilización estudiantil en París. (Efe)

Con el desalojo de la plaza en marcha, L’Union Étudiante ha llamado a los asistentes a desplazarse a Nación. Allí esperaban conocer la respuesta del Ejecutivo tras la reunión de los principales sindicatos educativos con el ministro de Educación, Édouard Geffray, celebrada en Reims. Geffray ha adelantado un plan de reemplazos de profesores que detallará este jueves, pero los organizadores consideran que esa respuesta será insuficiente para suspender las movilizaciones.

La protesta ha alterado la rutina escolar de los 2,7 millones de alumnos de liceo de Francia, con piquetes ante centenares de centros. A los estudiantes de secundaria se han unido universitarios y profesores. Este jueves han cerrado la mayoría de los campus de la región parisina, entre ellos la Sorbona, París Saclay y Panteón Assas.

La portavoz de la Unión Estudiantil, Sabrine Kharbach, ha anunciado otra jornada de movilizaciones para el 13 de octubre y ha reclamado financiación: «Mientras no se pongan encima de la mesa 10.000 millones de euros, no pararemos la movilización». Para el 5 de noviembre está prevista otra gran protesta, acompañada de un llamamiento a la huelga de los principales sindicatos.

El Gobierno acusa a La Francia Insumisa de azuzar las protestas. Su líder y candidato presidencial para 2027, Jean-Luc Mélenchon, ha celebrado la concentración parisina como «una nueva toma de la Bastilla».

Más de 500 detenidos y 48 policías heridos

El último balance del Ministerio del Interior cifra en al menos 504 los detenidos y en 48 los policías heridos durante las movilizaciones de este jueves. Según sus estimaciones, casi 80.000 jóvenes y docentes han salido a las calles del país para exigir una reforma integral de la educación secundaria.

Interior ha advertido de un aumento de la violencia urbana, aunque señala que no se han registrado incidentes graves. El ministro, Laurent Nuñez, ha condenado los actos violentos y ha elogiado la labor de los agentes. Su departamento sitúa estos episodios al margen de las protestas estudiantiles pacíficas.

Encapuchados destrozan un instituto

Los incidentes han rebasado París. En Lormont, cerca de Burdeos, un grupo de encapuchados ha vandalizado un instituto, según un vídeo difundido en las redes sociales. Su director ha estimado los daños entre 100.000 y 200.000 euros. En Reims, un policía ha sido hospitalizado tras recibir el impacto de un proyectil y un joven ha quedado bajo custodia policial.

También se ha conocido la suspensión del jefe de la Policía Municipal de Port-de-Bouc. El responsable fue grabado el pasado 2 de octubre intentando atropellar a un grupo de estudiantes.

Las cifras difundidas sobre las movilizaciones desde mediados de septiembre recogían al menos 6.600 detenidos, la mayoría menores, unos 700 policías y gendarmes heridos y algo más de 200 manifestantes lesionados. Los destrozos materiales ascienden a decenas de millones de euros.