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La reflexión de Sofía Suescun: «Me va sobrando todo… hasta las personas»

Hace dos años que la influencer no tiene relación con Maite Galdeano, su madre

Salen a la luz imágenes de Maite Galdeano saltando la valla de la casa de Sofía Suescun

  • Nacho Molina
  • Periodista especializado en información de corazón y televisión. Me paso la vida hablando de 'El Hormiguero', 'La Revuelta', 'Equipo de investigación', 'La Promesa', 'Valle Salvaje' o 'Pasapalabra' y me encanta estudiar las audiencias de televisión cada mañana. Tampoco me pierdo nada de la vida de los famosos, influencers y cantantes.

Sofía Suescun ha hecho una reflexión sobre cómo ha cambiado con los años, y la frase ha caído justo en medio del distanciamiento que mantiene con su madre, Maite Galdeano. Este nuevo dardo llega en un gran momento para la navarra, que se ha podido mudar a la casa de sus sueños en Alicante y vive completamente alejada del mundo de la televisión y está centrada en su faceta como influencer. En una conversación con su pareja, la ganadora de Gran Hermano y Supervivientes repasó cómo ha evolucionado su forma de ver la vida.

Dos años del salto de la valla que rompió la relación

El pasado agosto se cumplieron dos años de uno de los episodios más surrealistas entre ambas, cuando Maite Galdeano intentó saltar la valla de la vivienda de su hija —situada en la localidad de Valdemorillo, en Madrid— para entrar después de una discusión. Aquello, como era de esperar, hizo que Sofía Suescun tomase la decisión de cortar por lo sano su relación con su madre, después de años de ser inseparables. Hay que recordar que a Gran Hermano entraron juntas.

TardeAR muestra la imagen de Maite Galdeano saltando la valla de la casa de Sofía Suescun. (Mediaset)

La novia de Kiko Jiménez le pidió que se fuera de la casa y decidió alejarse por completo, priorizando su estabilidad después de una relación que durante años había sido muy intensa. Desde entonces, madre e hija llevan vidas separadas, aunque Maite Galdeano ha anunciado que se muda a un chalé de Valdemorillo, a pocos metros de la vivienda de Sofía en Madrid, porque considera que una madre debe estar cerca de sus hijos. Se trata de una nueva provocación de la que fuera conductora de autobús en Pamplona, que sigue sin superar la ruptura con su hija, aunque esta no parece la manera más adecuada de buscar una reconciliación.

La frase de Sofía Suescun con una clara intención

Todo ha llegado por un vídeo publicado en sus redes, en el que recordó lo incómoda que iba vestida antes, con prendas demasiado apretadas, pantalones que le apretaban la tripa y coletas que le estiraban la cara. La moda ha sido la excusa para lanzar un dardo que tiene nombre y apellidos: «Conforme voy cumpliendo años, me va sobrando todo… hasta las personas». Kiko Jiménez reaccionó con aprobación: «Muy buena filosofía», algo lógico, puesto que el andaluz ha sido el blanco de los ataques de su suegra, que le culpa de la separación de la familia.

No es la primera indirecta de este tipo que lanza la navarra en las últimas semanas. Hace pocos días, aprovechando un anuncio de un producto quitagrasas, ya había dejado otra frase con doble sentido: «Las manchas son como las relaciones tóxicas, es muy difícil quitárselas de encima».

La nuda propiedad, el plan de Maite Galdeano para su casa

Galdeano también ha explicado que, para financiar esa nueva etapa, tiene pensado vender su piso de La Manga del Mar Menor mediante la fórmula de la nuda propiedad. Se trata de una operación inmobiliaria en la que el propietario vende la titularidad de la vivienda mientras conserva el usufructo, es decir, el derecho a seguir viviendo en ella hasta su muerte. El comprador paga por la propiedad, normalmente con un descuento de entre el 20% y el 30% sobre el precio de mercado, pero no puede usarla ni alquilarla hasta que el vendedor fallece o renuncia a ese derecho. Es una fórmula cada vez más habitual entre personas mayores que quieren convertir su casa en dinero sin tener que mudarse.

Galdeano ha sido clara sobre para qué quiere ese dinero: no lo destinará a dejar herencia a sus hijos, sino a disfrutarlo ella misma. «Gastaré como jamás en la vida he gastado, quemaré hasta la última pela», ha contado, detallando que a partir de los 80 u 85 años piensa liquidarlo todo, viajar y vivir sin ahorrar para nadie.