Andalucía OKGREEN

El Ayuntamiento de Sevilla reivindica su papel estratégico en la transición energética y reclama más infraestructuras

Fernando Mañes
Fernando Mañes, concejal del Ayuntamiento de Sevilla.
Ezequiel Marín

Sevilla quiere aprovechar su posición geográfica, su tejido empresarial y su capacidad de generación de conocimiento para convertirse en uno de los grandes polos de la transición energética en Andalucía. Así lo ha defendido Fernando Mañes, representante del Ayuntamiento de Sevilla, durante su intervención en las jornadas organizadas por OKDIARIO, en la que ha puesto el foco en las oportunidades que ofrece la capital andaluza, pero también en la necesidad de mejorar las infraestructuras para poder atraer nuevas inversiones.

Mañes ha comenzado destacando el papel de Sevilla como capital de Andalucía y epicentro del talento y el conocimiento, especialmente por el peso de su universidad y de su Escuela de Ingenieros. A ello se suma, según ha explicado, la posición estratégica de la ciudad dentro del mapa energético e industrial andaluz.

«Sevilla tiene una posición geográfica de manera natural, que se encuentra entre los dos grandes puertos de Andalucía», ha señalado. La capital se encuentra, según ha explicado, a menos de dos horas del puerto de Algeciras y aproximadamente a una hora del polo químico de Huelva.

Para Mañes, esta ubicación adquiere todavía mayor importancia en un momento en el que Andalucía está apostando por el hidrógeno verde y por la transformación de su modelo energético. La proximidad a grandes infraestructuras industriales y energéticas ofrece a Sevilla una oportunidad para posicionarse como enclave de servicios, conocimiento e innovación.

El representante municipal también ha puesto en valor el potencial de la ciudad y de su área metropolitana. Sevilla cuenta con alrededor de 700.000 habitantes, aunque su área de influencia alcanza aproximadamente a 1,5 millones de personas. A ello se suma el Parque Científico y Tecnológico de la Cartuja, al que Mañes ha definido como «el principal parque tecnológico de España», además del puerto de Sevilla, las universidades y la presencia de grandes empresas.

En este contexto, ha defendido que el papel de las administraciones debe ser facilitar la llegada y el desarrollo de nuevos proyectos. «Lo que no queremos es molestar», ha afirmado, antes de subrayar que las administraciones deben «facilitar» la actividad empresarial.

Precisamente, uno de los principales retos que ha señalado es la capacidad de la red eléctrica. Mañes ha advertido de que la demanda energética está cambiando y que ya no procede únicamente de grandes industrias. Como ejemplo, ha señalado el crecimiento de infraestructuras como los centros de datos, que requieren importantes cantidades de energía.

«La red creo que es uno de los grandes retos que tenemos en la ciudad de Sevilla», ha asegurado. En este sentido, ha defendido que las infraestructuras eléctricas deben ocupar un lugar destacado entre las reivindicaciones de la ciudad, al mismo nivel estratégico que otras grandes infraestructuras de transporte que Sevilla lleva años demandando.

Para el Ayuntamiento, mejorar la red no solo permitiría responder a las necesidades actuales, sino también favorecer la implantación de nuevas empresas. «La oportunidad de que las empresas se implanten en este enclave también privilegiado» es, a su juicio, una de las principales cuestiones sobre las que debe seguir trabajando la ciudad.

Mañes también ha puesto el foco en la Isla de la Cartuja como espacio para experimentar con nuevas soluciones. Sevilla forma parte de la misión europea de ciudades climáticamente neutras y el objetivo municipal, según ha explicado, no pasa únicamente por alcanzar la neutralidad en carbono en 2030, sino también por mantener la competitividad de la ciudad.

En este proceso, ha destacado la colaboración con la Junta de Andalucía y el programa E-City, además de la apuesta por la compra pública innovadora. El objetivo, ha explicado, es que las administraciones no se limiten a incorporar tecnologías cuando ya están desarrolladas, sino que puedan contribuir a impulsar soluciones innovadoras y convertirlas posteriormente en casos de uso reales.

La intervención también ha puesto de relieve que la transición energética no depende exclusivamente de la producción de energía. La electrificación y el desarrollo tecnológico requieren igualmente materias primas y recursos minerales. En este sentido, ha recordado la proximidad de Sevilla a importantes explotaciones e industrias mineras, como Las Cruces o los proyectos vinculados a Río Tinto y Masa.

Con todos estos elementos, Mañes ha reivindicado el papel que puede jugar Sevilla como capital y como punto de conexión entre el conocimiento, la industria, las infraestructuras y la innovación.

El representante municipal ha concluido ofreciendo al Ayuntamiento de Sevilla como «aliado» para afrontar los retos de la adaptación energética y tecnológica y ha insistido en la necesidad de seguir reclamando mejores infraestructuras para facilitar las inversiones empresariales.

El objetivo último, ha señalado, es que Sevilla pueda avanzar en competitividad y que la transformación energética termine teniendo también un impacto directo sobre los ciudadanos, con una energía «más libre, más limpia y que también sea más barata».