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La ley laboral lo confirma: te pueden despedir por comprar entradas para conciertos en tu jornada laboral

Conseguir entradas para ver a tu artista favorito se ha convertido en algo más parecido a una carrera contrarreloj que a una simple compra. Colas virtuales que no avanzan, páginas que se saturan en segundos y miles de personas intentando lo mismo al mismo tiempo. Y casi siempre ocurre a la misma hora: por la mañana, cuando la mayoría está trabajando.

Ahí es donde muchos hacen lo mismo sin pensarlo demasiado. Dejar una pestaña abierta del ordenador, estar pendiente del móvil o esperar turno mientras siguen con su jornada. Es algo tan habitual que, en muchos casos, ni siquiera se percibe como un problema. Pero lo cierto es que sí puede serlo. Y más de lo que parece. Porque dedicar parte del horario laboral a este tipo de gestiones personales no es algo que esté permitido sin más. De hecho te pueden despedir perfectamente por comprar entradas en tu jornada laboral tal y como ha explicado un abogado en redes.

Te pueden despedir por comprar entradas para conciertos en tu jornada laboral

El abogado laboralista Juanma Lorente ha sido claro sobre el hecho de comprar entradas y que exista el riesgo de que puedan despedir. «Que levante la mano quien no haya estado en una cola virtual para comprar entradas para el concierto de su cantante favorito mientras que estaba trabajando. Bueno, pues mucho cuidadito con esto”, advierte.

En su explicación, insiste en que el problema no es sólo el momento de la compra, sino todo el tiempo previo y posterior. «Si tú estás entrando en la cola virtual esperando para ver cuándo te toca y, cuando te toca, entras como un poseso para coger las entradas, tú durante ese tiempo no estás trabajando. Te pongas como te pongas, no estás trabajando», recalcó.

Además, señala que esto puede tener consecuencias dentro de la empresa. «Si a tu jefe se le ocurre pasar por atrás y a tu jefe no le gusta Maluma y no te entiende lo que estás haciendo, te puede sancionar o incluso te puede despedir porque estás realizando otra actividad en tiempo de jornada laboral», explicó.

El uso del tiempo de trabajo

Desde el punto de vista laboral, la cuestión es bastante directa. Durante la jornada, el trabajador debe estar desempeñando sus funciones. Es la base del contrato. Cuando se dedica ese tiempo a una actividad personal, como comprar entradas, se deja de cumplir con esa obligación. Y no importa demasiado si se hace desde el móvil o desde el ordenador: lo relevante es que no se está trabajando. En algunos casos puede tratarse de algo puntual y sin consecuencias. Pero si se prolonga en el tiempo o se repite, la empresa puede interpretarlo como una falta.

¿Puede acabar en despido? Depende de la situación

Aquí es donde surge la duda más habitual. ¿De verdad pueden despedirte por algo así? La respuesta no es automática, pero sí existe esa posibilidad. El despido disciplinario se aplica cuando hay un incumplimiento grave de las obligaciones laborales. Y dentro de ese concepto pueden encajar conductas como dedicar tiempo de trabajo a asuntos personales de forma prolongada.

Todo dependerá de factores como el tiempo dedicado, si se trata de algo aislado o repetido y, también, de las normas internas de cada empresa. No todas actúan igual, pero eso no significa que la práctica esté permitida.

El ordenador de empresa puede agravar la situación

Hay un punto que puede complicarlo todo todavía más: el uso de los equipos de la empresa. Muchos trabajadores acceden a estas páginas desde el ordenador del trabajo sin darle demasiada importancia. Sin embargo, en muchas compañías estos dispositivos están destinados exclusivamente a fines profesionales. Además, la actividad suele quedar registrada.

En ese sentido, el propio abogado advierte de las consecuencias que puede tener. «Es más, si el ordenador es de empresa y solo se puede utilizar para fines profesionales, tu jefe se puede meter después en el editorial para ver todo lo que has hecho esa mañana hasta que has comprado las entradas. Aunque lo haga todo el mundo, cuidadín, porque no es cualquier cosa y se puede salir sin indemnización del trabajo», finalizó. Ese detalle puede marcar la diferencia, porque ya no sólo  se estaría utilizando tiempo laboral para asuntos personales, sino también herramientas de la empresa.

Qué tener en cuenta antes de intentarlo

Con todo esto sobre la mesa, lo importante es entender el contexto. No se trata de alarmar, pero sí de tener claro dónde están los límites. Influye el tiempo que se dedica, si se hace de forma puntual o repetida y, sobre todo, las normas de la empresa. También si se utilizan medios profesionales o no. En cualquier caso, el mensaje es bastante claro. Aunque parezca algo sin importancia y aunque lo haga mucha gente, no es una práctica inocente. Y en determinadas circunstancias, puede acabar teniendo consecuencias que van mucho más allá de perder una entrada.

@juanmalorentelaboralista 😳 LO HAS HECHO Comenta a tu amigo que compra entradas en el trabajo #trabajo #despido #laboralista ♬ sonido original – JuanmaLorente_Laboralista