Hace apenas unos meses parecía una posibilidad remota. Hoy ya no lo es tanto. En el Real Madrid comienza a asumirse que el futuro puede escribirse sin Vinicius. Nadie en Valdebebas desea desprenderse de uno de los futbolistas más determinantes de los últimos años, pero la situación ha cambiado por completo. La renovación continúa completamente bloqueada, el brasileño mantiene sus exigencias económicas y el club ya no descarta una salida si aparece una oferta importante tras el Mundial.
La idea del Real Madrid sigue siendo la misma: Vinicius debe renovar este verano o el club estudiará seriamente un traspaso. En la entidad consideran que no tendría sentido llegar al último año de contrato sin una solución, especialmente cuando el futbolista podría negociar libremente con cualquier club dentro de unos meses. Sin embargo, a día de hoy no existe ninguna oferta encima de la mesa que permita activar esa operación.
Más allá de la negociación contractual, en Valdebebas también analizan el nuevo escenario deportivo. La llegada de José Mourinho ha cambiado muchas cosas. El mensaje que ha transmitido el técnico portugués, respaldado por la dirección deportiva, es claro: se acabaron los intocables. Nadie tendrá asegurada la titularidad y el rendimiento será el único criterio para jugar. Un aviso que también iba dirigido al brasileño.
Precisamente ahí aparece una de las grandes dudas del club. En el Real Madrid existe la sensación de que Vinicius tendrá mucho más difícil ser indiscutible. La competencia ofensiva será enorme y Mourinho no tendrá reparos en sentar a cualquier futbolista si entiende que otro compañero está mejor. Dentro de la entidad no todos tienen claro que el delantero vaya a gestionar bien un papel menos protagonista.
Un rol que genera dudas
A esa incertidumbre deportiva se suma otra cuestión que preocupa desde hace tiempo en Valdebebas: la convivencia. Aunque nadie discute su calidad futbolística, en el club son conscientes de que el carácter de Vinicius ha provocado tensiones en distintos momentos y consideran que un escenario con menos minutos o menor protagonismo podría complicar todavía más la situación dentro del vestuario.
Por eso, el Real Madrid ya trabaja con todos los escenarios abiertos. El primero, y todavía prioritario, pasa por alcanzar un acuerdo para la renovación después del Mundial. El segundo contempla una venta si llega una propuesta acorde al valor del futbolista. Y el tercero, el menos deseado, sería mantener al brasileño sin renovar y asumir el riesgo de que el paso del tiempo reduzca su valor de mercado mientras aumenta la posibilidad de una salida libre al finalizar su contrato.
En Valdebebas nadie ha tomado todavía la decisión definitiva, pero sí existe una certeza que hace unos meses era impensable: el Real Madrid ya se prepara para un futuro en el que Vinicius puede no formar parte del proyecto.