El Real Madrid ha aprendido de sus errores. El equipo blanco no podía permitirse encadenar otra temporada marcada por las lesiones y el primer paso para evitar llenar su enfermería desde verano era realizar una pretemporada ‘casera’. Lo exigía el hecho de que el Mundial terminase el 19 de julio y que simultáneamente algunos jugadores ya se pusieran a las órdenes, pero ahora todo el mundo en Valdebebas lo agradece que haya sido así.
Este domingo termina para el conjunto madridista una pretemporada que puede ser crucial de cara al transcurso de la campaña 2026-27. El Real Madrid se enfrenta al Schalke 04 en Gelsenkirchen (17:00 horas) en un amistoso que cerrará un ciclo de partidos en el que Mourinho ha ido incorporando a todos los internacionales progresivamente.
Para este último test ya tiene la plantilla prácticamente al completo, a excepción de los cuatro lesionados de larga duración y de Aurélien Tchouaméni, que arrastra molestias del Mundial, aunque estará el próximo sábado en Cornellá. Eso quiere decir que cambiar los viajes transoceánicos para giras de pretemporada por desplazamientos más cortos y en el mismo día ya ha tenido un gran beneficio: sólo Raúl Asencio ha caído en toda la pretemporada.
El resto del equipo está sano y algunos expertos avisan a Mourinho de cuál tiene que ser el siguiente paso de su proceso para mantener esta dinámica el mayor número de partidos posible. Una voz relevante en este sentido es la de José Luis San Martín, preparador físico del Real Madrid durante 37 años (ocho de ellos en el primer equipo), que ve una clara «ventaja» en este modelo de pretemporada.
«Pocas bromas con la salud del jugador»
«Todos han tenido un descanso de tres semanas. No está mal. Lo que más cansa al jugador son esos viajes que eran un desastre porque perdían tiempo de entrenar y sobre todo porque jugaban contra equipos fuertes que les exigían un nivel físico óptimo que todavía no tienen ni mucho menos», asegura el fisio en declaraciones a este medio.
«No hay ningún problema en que los internacionales se hayan ido incorporando poco a poco. Parece que ahora ha cambiado un poco el tema físico y de la preparación con tantos partidos, con lo cual en campo y con botas, pues pueden compaginar perfectamente el físico sin balón y con balón y, como el gimnasio lo tienen cerca, esas sesiones son muy importantes», explica San Martín.
El experto hace énfasis en la salud del futbolista al hablar de los privilegios de esta metodología que hacía años que no aplicaba el club blanco: «El jugador tiene que hacer el trabajo de fuerza relativa, es decir, la potencia por kilo de peso corporal, en el gimnasio. Entonces, veo ventajas para no poner en riesgo la salud del jugador con esto. Con eso pocas bromas».
¿Bajarán las lesiones?
Preguntado por si esto podría bajar el número de lesiones, San Martín añade que las rotaciones serán fundamentales: «¿Qué duda cabe? Aparte, habrá que rotar. La rotación es imprescindible, a pesar de que Mourinho diga que quiere una plantilla corta de 20 jugadores. Son esos más los que están ahora mismo incorporándose porque ya vimos la temporada pasada que, independientemente de que la preparación física no haya sido la idónea, hay muchas lesiones y muchas graves a pesar de los cinco cambios».
San Martín saca a la palestra una de las dolencias más comunes en los últimos tiempos. «Sobre todo vemos la lesión muscular en el bíceps femoral, que es uno de los isquiotibiales y que es el músculo de la velocidad. También hay otra lesión bastante grave, como la desinserción del tendón proximal del bíceps femoral. Para prevenirlas, durante todo el año hay que seguir entrenando por lo menos un día o dos días (tras los partidos)», afirma.
«Los jugadores que no han salido de titulares o tienen menos minutos son los que tienen que trabajar más durante la semana y después de los partidos, con un trabajo de acumular distancias en el mismo campo donde se ha jugado. Eso facilita que la recuperación sea más rápida y que los niveles de glucógeno se recuperen lo antes posible. Porque no olvidemos que a nivel cardiovascular, un jugador de élite recupera en dos o tres días, pero a nivel neuromuscular tarda más», detalla el preparador.