Champions League: Benfica-Real Madrid

El racismo no pudo ni con Vinicius ni con el Real Madrid

El Real Madrid golpeó primero en el playoff de la Champion en una noche marcada por el racismo contra Vinicius

Gianluca Prestianni llamó, presuntamente, "mono" a Vinicius

Vinicius, héroe y mártir

Real Madrid
El Real Madrid celebra el gol de Vinicius en Da Luz. (EFE)

El Real Madrid reinó en la vergüenza de Lisboa. En la noche en la que Da Luz jaleó a un presunto racista mientras pitaba sin compasión al jugador que desequilibró la elimintaria en la ida con un espectacular golazo: Vinicius Junior. Presuntamente, Gianluca Prestianni llamó «mono» al brasileño, lo que desencadenó un momento que pasará a la historia negra de la máxima competición cointinental.

Vinicius firmó un auténtico golazo para adelantar al Real Madrid, colocando el balón en la escuadra de Trubin. En la celebración se marchó al banderín y se puso a bailar junto a sus compañeros, pero desde la grada comenzaron a caer objetos al césped ante la incredulidad de los jugadores, que miraban hacia las gradas mientras los retiraban del terreno de juego.

Al mismo tiempo, el árbitro François Letexier amonestó al brasileño al considerar que, lejos de rebajar la tensión, seguía provocando a la afición rival con gestos como señalarse el nombre.

Pero lo peor estaba por llegar. Cuando ambos equipos se preparaban para reanudar el partido, se produjo el episodio racista. Prestianni, tapándose la boca, insultó a Vinicius. El madridista corrió de inmediato hacia el colegiado y, según se pudo leer en sus labios, le llamó «¡mono!». Letexier activó entonces el protocolo contra el racismo y detuvo el encuentro.

Arbeloa irrumpió desde el banquillo para retirar a sus jugadores, mientras Vinicius, tras hablar con Mourinho, sus compañeros y su técnico, se sentó visiblemente afectado. La tensión fue máxima, con varios encontronazos sobre el césped. Tras unos minutos de conversaciones y con los ánimos algo más calmados, se le preguntó al brasileño si quería continuar.

Mbappé acudió a buscarle al banquillo y, junto a varios compañeros y el propio Arbeloa, logró convencerle para regresar al campo. También habló con él Simao, secretario técnico del Benfica. Finalmente, el choque se reanudó.

Cada vez que Vinicius tocó el balón fue silbado en Da Luz, mientras parte del estadio aplaudía al presunto autor del insulto. La imagen dejó en muy mal lugar al club portugués, a la espera de las posibles consecuencias para el jugador argentino.

No habrá regreso de Mourinho

No habrá regreso al Bernabéu de Mourinho. O, por lo menos, no será como lo querían la afición del Real Madrid y el entrenador portugués. Y es que el luso fue expulsado en el tramo final del encuentro que enfrentó a Benfica y los blancos en la ida del playoff de la Champions, con doble amarilla tras protestar airadamente una decisión de François Letexier, árbitro de la contienda.

Mourinho interpretó que la falta que Vinicius cometió sobre Ríos era merecedora de amarilla y, por lo tanto, de expulsión, ya que el brasileño tenía una primera cartulina. El francés sólo pitó la infracción sin más castigo, lo que enfadó al entrenador portugués, que terminó siendo expulsado.

El Madrid ya tiene once

Ya se puede decir, abiertamente, que Arbeloa tiene equipo e idea. Las dos cosas. El salmantino va a apostar por un 4-4-2 en rombo, emulando el dibujo de Ancelotti hace dos temporadas. En el centro del campo el músculo predomina con Arda Güler liberado, mientras que Trent es su lateral derecho de confianza.

Supersticiones Arbeloa

Lo llevó al límite Arbeloa en su regreso a Lisboa el tema de la superstición, y eso que los que le concen aseguran que no lo es para nada. Cualquiera lo diría. El Real Madrid lo cambió absolutamente todo en su hoja de ruta en su vuelta a Da Luz, donde hace tres semanas perdió 4-2. Adelantó 20 minutos la hora de salida de la capital de España, cambió de hotel, la equipación y hasta el campo, ya que en el sorteo prefirió atacar en la primera parte hacia la portería contraria. Para que lo entendamos, en la primera mitad el arco de Courtois fue donde recibió el gol de Ramos en 2014 y el de Trubin hace unos días.

Trubin es un porterazo

No sólo tiene gol, entiendase la ironía, sino que también es un muro bajo palos. El meta ucraniano es un grandísimo portero y el Real Madrid le volvió a sufrir. Especialmente Mbappé, que tuvo varias ocasiones en la primera parte y siempre se topó con el arquero. No obstante, la mejor mano se la sacó a Arda Güler. Sólo Vinicius pudo derribarle con un golazo.

Las notas del Real Madrid

  • Courtois: 7
  • Trent: 7
  • Rüdiger: 7
  • Huijsen: 6
  • Carreras: 7
  • Tchouaméni: 7
  • Valverde: 7
  • Camavinga: 7
  • Ard Güler: 7
  • Vinicius: 9
  • Mbappé: 8
  • Brahim: 6
  • Pitarch: 6
  • Carvajal: SIN TIEMPO
  • Arbeloa: 8

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