Los jugadores asumen la bronca del Bernabéu
La plantilla del Real Madrid asume que se repetirán los pitos que recibieron ante el Levante
La afición madridista expresará su descontento por la derrota en Lisboa
El Real Madrid tendrá su revancha con el Benfica de Mourinho en dieciseisavos de la Champions
Los futbolistas del Real Madrid saben que el domingo regresarán los pitos del Santiago Bernabéu. Una bronca del público madridista por la sonrojante derrota ante el Benfica, que condena al equipo a volver a disputar la ronda de dieciseisavos de final de la Champions. Los jugadores entienden y respetan los pitos. Saben que ellos son los responsables y, como tal, los asumirán. Los vivieron de cerca hace dos semanas en el partido ante el Levante y están preparados para volver a hacerlo contra el Rayo Vallecano.
La plantilla merengue ha vivido un brevísimo periodo de tregua con su afición. Tras la salida de Xabi Alonso del banquillo del equipo, la etapa de Álvaro Arbeloa comenzó con otra derrota de las que no se olvidan, ante el Albacete en Copa del Rey. El público del Santiago Bernabéu explotó como hacía tiempo que no se veía en las gradas del estadio, tanto en los instantes iniciales como durante el partido liguero ante el Levante. Los principales focos de los abucheos fueron Vinicius Junior, Jude Bellingham y, en ciertos momentos, también Fede Valverde y Dean Huijsen.
El Real Madrid acabó imponiéndose en la segunda mitad, aunque parte de los pitos prosiguieron pese al resultado favorable. En el duelo de Champions ante el Mónaco tres días después, se sintió una reconciliación entre afición y plantilla. En este caso, los futbolistas respondieron con una de sus mejores versiones del curso para golear por 6-1 al equipo monegasco. El perdón del público del Santiago Bernabéu también llegó a Vinicius Junior, cuyo nombre fue coreado por el estadio, y a Bellingham, con su ya clásico «¡Hey Jude!».
Cuando parecía que un nuevo proyecto se iniciaba bajo el mando de Arbeloa, que los jugadores merengues habían mejorado su actitud con el cambio de entrenador y que habían recibido la ‘lección’ por parte de su público… todo volvió a su cauce. La derrota ante el Benfica tuvo todos los ingredientes de las dos últimas temporadas del Real Madrid: bajo rendimiento individual de algunas piezas, desorden táctico, falta de actitud y una intensidad mal entendida; como se vio en las expulsiones de Asencio y Rodrygo.
El Bernabéu, salida de un nuevo comienzo
Después del triunfo a domicilio ante el Villarreal, el Real Madrid afrontaba la visita a Da Luz con el objetivo de asegurar un puesto en el Top 8 de la fase de liga de la Champions. A los blancos les valía un empate para lograrlo, pero se encontraron con un Benfica que les borró del mapa y al que enfrentarán de nuevo en dieciseisavos. El tropiezo en Lisboa ha supuesto un cambio de planes para los de Arbeloa, que hubieran tenido un plácido mes de febrero con sólo cuatro partidos en caso de evitar la ronda previa de Champions.
Ahora, el duelo ante el Rayo Vallecano del domingo (14:00 horas) en el Santiago Bernabéu será el primero de los seis encuentros que disputarán los blancos en el segundo mes del año. Tres de ellos -Rayo, Real Sociedad y la vuelta ante el Benfica- los jugarán ante un feudo madridista que seguirá llamando la atención de sus jugadores si no llegan los resultados ni cambian su actitud.