Bellingham fue el encargado de atender a los medios de comunicación en la previa del encuentro que enfrenta a Bayern y Real Madrid en el Allianz Arena. Los blancos perdieron 1-2 en el encuentro de ida celebrado en el estadio Santiago Bernabéu el pasado martes. Los blancos necesitan ganar en Múnich para seguir vivos en la Champions.
«Lo más importante es estar preparados. No va a ser fácil», comenzó. «Me siento bien, ha sido frustrante esta temporada, he tenido mala suerte, me he perdido partidos por lesiones. Al principio y en estos dos últimos meses. Lo más complicado es volver mentalmente, prepararme para esos partidos. Cuanto más juegas, mejor. Jugué ante el Mallorca, ante el Atleti, frente al Bayern… Crece la confianza y vas mejorando», aseguró al ser preguntado por su estado de forma.
Al ser preguntado si, en el caso de caer, es un fracaso, lo tuvo claro: «Cualquier derrota en Champions es un desastre. Dada la situación en la que estamos, es una final. Nos jugamos mucho y debemos jugar bien. Es todo o nada, es nuestra mentalidad. No nos vamos a esconder. Queremos creer, no tenemos más ocasiones. Hay que jugar y ganar».
También habló de cuál es su mejor posición en el campo: «Ha habido un cambio, de mi primera temporada a ahora. Antes jugaba más adelantado, en ese medio del campo en diamante. El año pasado jugué más a la izquierda y, con Arbeloa, algo más retrasado. Puedo jugar en varias posiciones. Es bueno y malo, no hay una posición concreta, pero te tienes que adaptar. Cuando marco goles quiero marcar más, pero hay que defender, hay que buscar ese equilibrio. Y si no marco, hay que ayudar al equipo. Debo hacer lo que pida el entrenador».
Bellingham habló de la mezcla entre Vinicius, Mbappé y él: «Es difícil contestar. Ha habido partidos en los que hemos jugado muy bien. Hay que mirar a cada uno. Quizás nos juntamos mucho por la izquierda; si yo voy por la otra banda igual tenemos más equilibrio. Quizás la gente está viendo el vaso medio vacío. Jugamos con libertad, espero que mañana se vea eso y podamos jugar con fluidez».
El inglés comentó su gesto al marcar un gol ante el Mónaco: «Creo que ya hablé de este tema. No se puede mezclar la vida privada con la de jugador. Salieron cosas que no eran ciertas, que me gustaba beber más de la cuenta, que salía mucho, pero nada de eso es verdad. Soy muy profesional todos los días. Fue una broma».
«Depende de lo que haga el equipo que pueda ganar el Balón de Oro. Es un fantástico jugador. Creo que van a ganar la Bundesliga, aunque me pese por mi hermano (Jobe, que juega en el Dortmund). Es un orgullo tenerle en la selección, ha demostrado lo bueno que es. Es un placer verle jugar. A ver si puede trasladar esto al Mundial. Espero que mañana no se presente o que sepamos pararle», comentó sobre Kane.
Por último, analizó la situación del Real Madrid: «Es complicado, no es el sitio ni el lugar. En Liga, al menos en casa, hemos dejado ir demasiados puntos. No puedes ganar una Liga dejándote tantos puntos ante el Barcelona. Y fuera de casa también. No se puede. No creo que la lucha haya acabado. Estamos atrás, pero hay que centrarse en lo de mañana. Es un día grande».