La clásica cita con la historia
El Real Madrid vuelve a citarse con la historia en una final contra el Barcelona, buscando en la Supercopa su primer título
Las madridistas han perdido sus anteriores finales contra Atlético y Barça
Pau Quesada no dirige el entrenamiento del Real Madrid previo a la final de la Supercopa
El Real Madrid tiene una nueva cita con la historia, la tercera. Las madridistas buscan el primer título de la sección femenina en seis años de vida. Otra vez, aparece el todopoderoso Barcelona como rival. Y, nuevamente, en la Supercopa. Contra un equipo que ya le metió un 5-0 en la final del pasado año y que esta temporada en Liga acabó ganando 4-0 en Montjuic, aunque en los últimos tiempos, pese a los abultados resultados, han conseguido competir de tú a tú.
Castellón de la Plana se prepara para una atractiva pelea por el primer título de la temporada (sábado, 19:00 horas), un Clásico en el que el Barça quiere seguir siendo el gran dominador como indica la abrumadora estadística de 19 victorias en 20 disputados. Sin embargo, el conjunto madridista se presenta con ganas de soñar y con una mochila con menos carga que la que solía portar cuando tenía enfrente al triple campeón de Europa tras saber ya lo que es ganarle.
Lo hizo el año pasado, con algo de polémica, en el Olímpico de Montjuic por 1-3 en la Liga F para evidenciar un paso adelante en lo competitivo que pareció ratificarse este año en el duelo entre ambos en el mismo escenario pese a que el equipo que entre Pere Romeu se impuso por 4-0, aunque los dos últimos goles llegaron ya pasado el minuto 90 y las madridistas habían fallado un penalti que podía haber puesto algo de emoción al tramo final.
El Real Madrid fue seguramente más competitivo que antaño a pesar de lo abultado del marcador, un dato que continúa reflejando que está un paso adelante que tratará de mantener en su segunda final ante el conjunto madrileño tras la del año pasado también en la Supercopa. Entonces, el Barça zarandeó a su rival con una contundente manita y sin apenas dejar maniobrar a las entonces dirigidas por Alberto Toril.
Ambos equipos confirmaron su favoritismo en las semifinales ante el Athletic Club (3-1) y el Atlético de Madrid (3-1), respectivamente, aunque el equipo que entrena Pau Quesada, al que se espera en la final tras ausentarse por motivos personales del derbi, no terminó de ofrecer una imagen sólida y se limitó a vivir de la valiosa renta que logró tras el mal inicio colchonero. El de Pere Romeu ni se inmutó por empezar por detrás en el marcador ni por quedarse con diez antes del descanso y tiró de su experiencia y calidad para optar a un nuevo título, el sexto en siete ediciones y quinto consecutivo.
El Real Madrid, a romper la hegemonía del Barcelona
En cuanto a los onces, Romeu podría darle la titularidad a la centrocampista Patri Guijarro, ausente por lesión en el duelo liguero y que ya jugó más de media hora en las semifinales, para formar un mediocampo con Alexia Putellas y con Vicky López, que ejerció de extremo en la semifinal y que dejaría ese lugar a la noruega Caroline Graham Hansen en un tridente ofensivo con Claudia Pina y una Ewa Pajor que ya firmó un doblete en noviembre y a la que se le suele dar bien este rival.
Enfrente, el Real Madrid intentará no perderle la cara al partido y alargarlo lo máximo posible, con la cuenta pendiente de vigilar los centros laterales que tanto le cuesta defender y que con Pajor en el área no puede descuidar. En la punta de ataque podría estar la única novedad respecto a las semifinales, aunque parece poco probable que Feller saque de la titularidad a Alba Redondo, en un once liderado por una Linda Caicedo que se presenta como la mayor amenaza para la defensa culé.