El Real Madrid muestra su ADN para arrollar al Valencia Basket y asegurarse el liderato en la Copa
Remontadón y paliza de los blancos para confirmar su primera posición de cara a la cita en el Roig Arena (19-22 de febrero)
Ganó a su verdugo en la final de la Supercopa de España y en la Euroliga tras perder de 17 en el primer cuarto
Semana perfecta de los de Scariolo tras ganar el Clásico el pasado viernes
El Real Madrid sigue confirmando su escalada sin techo con una victoria arrolladora contra el Valencia Basket para la que tuvo que mostrar su espíritu y sacar el ADN de las remontadas tras ponerse muy cuesta arriba el partido de la jornada 16 de la Liga Endesa. Con la victoria de este domingo, la decimocuarta del curso, el equipo blanco se asegura llegar líder a la Copa del Rey, máximo cabeza de serie y eso le otorga un día más de descanso en caso de llegar a semifinales.
Tras ganar el Clásico también de paliza hace menos de 48 horas, el Real Madrid fue capaz de remontar en 10 minutos un parcial negativo de 9-25 para reconvertirlo en uno de 85-55 del segundo al último cuarto y acabar ganando 94-79. Fue el día de Mario Hezonja, máximo anotador con 23 puntos con cuatro triples, tres rebotes y cuatro asistencias, pero también el de Sergio Llull (14+3+2) y Usman Garuba (6+3+1 y dos tapones), completamente cruciales para salir del aprieto. Y cómo no mencionar a David Krämer que, como poco, ya se ha ganado la confianza de Sergio Scariolo para los partidos grandes.
El alemán anotó 14 puntos con dos triples, capturó tres rebotes y dio una asistencia para culminar su mejor actuación con el Real Madrid (14 de valoración). Gaby Deck siguió enorme (11+6+2) y con una rotación de nueve hombres Scariolo liquidó a un Valencia liderado por Darius Thompson y sus triples en la primera parte (19 encestes y 7/11 en tiros de campo) que se vino abajo ante el acelerón madridista.
Krämer dio ‘vidilla’ a un Real Madrid que volvía a sufrir ante su verdugo en la final de la Supercopa de España y en la Euroliga en el inicio por tercera vez esta temporada. Dos triples de Nate Reuvers y otro de Jean Montero pusieron una losa a los de Scariolo y el alemán fue el único que intentó levantarla en los cinco primeros minutos dado el poco acierto de los blancos de tres en el primer cuarto (0/9).
Festival de triples del Valencia en el primer cuarto
Los árbitros detuvieron el poco ritmo que ya tenía el partido con una falta en ataque surrealista de Walter Tavares. Este clásico de la ACB se comenzaba a calentar y el plan de Pedro Martínez funcionaba mejor de lo esperado. Xabi López-Arostegui, Brancou Badio, Thompson… al Valencia le entraban casi todas (7/12 triples en el primer cuarto) y Scariolo, una vez más, no encontraba recursos para contrarrestar a su némesis que, además, defendía a la perfección.
El parcial terminó en 9-24… y gracias, porque el Real Madrid lo maquilló desde el 4,60 en el último minuto. Scariolo conocía el camino y éste pasaba por la defensa, pero no lo encontraba. El Valencia seguía encontrando tiros liberados y castigó a los blancos durante un conato de reacción comandado por Llull (11 puntos con tres triples en el segundo cuarto).
El capitán contagió al resto y el Palacio se enchufó con un Madrid que llegaba a los 10 puntos de desventaja con un parcial de 9-2 que llevaba la firma de Llull y Garuba tras un triple de Badio en una absurda defensa blanca. Una vez más, el pívot español era vital atrás en un tramo decisivo con aroma a último cuarto por la brecha generada en el primer tanteo.
Tras el tiempo muerto de Pedro Martínez, el Movistar Arena vivió los minutos más emocionantes de la temporada, con un parcial de 15-3 que confirmaba la remontada del Real Madrid con la vuelta de Krämer, Hezonja y Tavares antes de que Omari Moore rompiese la sequía valenciana. Al final, empate a 43 con un tiro libre de Deck y global de 33-19 en el segundo parcial, con un dominio total de los de Scariolo que se reflejó en la estadística del rebote (14-6) y del triple (de la nada a 6/9).
Chaparrón madridista
El Valencia también cambió su imagen radicalmente y el Real Madrid corría y anotaba nueve puntos al contraataque en menos de cuatro minutos de la segunda parte. Hezonja recuperó la confianza con cuatro encestes desde el tiro libre y acabó poniéndose en 18 puntos, 15 de ellos y dos triples en el tercer cuarto para llevarse la ovación del Palacio.
Llull recogió su testigo con su cuarta mandarina de la tarde y el Real Madrid se iba al último cuarto con el partido casi visto para sentencia (76-60). ¿Quién lo hubiera dicho media hora antes? Otro parcial durísimo (33-17) para un Valencia que dio la sensación de estar agotado físicamente tras haberlo dado todo en el primer cuarto y hace dos días con el Fenerbahce.
El duelo llegó sin más historia a los minutos finales y el cuadro madridista sellaba cómodamente un triunfo capital para el devenir de las próximas semanas antes de una nueva doble jornada de Euroliga. Desde la derrota en el Clásico de la ACB, los blancos lo han ganado todo y la progresión de los de Scariolo no tiene límites.