Vivían entre los árboles y era uno de los oficios esenciales de la posguerra en Castilla: hoy pocos recuerdan su valía
Durante la posguerra se veían por todas partes, pero hoy casi nadie practica
La triste costumbre de la posguerra española que ya nadie hace
El olvidado oficio de la posguerra española vital para el control de plagas
La posguerra en Castilla, como en el resto del territorio, se caracterizó por la necesidad de aprovechar todos los recursos disponibles en un duro contexto económico. Para adentrarnos en el oficio de esta ocasión, es clave situarse en los pinares. Estos fueron un espacio productivo fundamental y allí se desarrollaron actividades que permitían sostener a numerosas familias.
Esta labor combinaba conocimiento del entorno y mucho esfuerzo físico. La posguerra en Castilla no puede entenderse sin este trabajo ligado al monte, que articuló la economía de amplias zonas rurales y condicionó la forma de vida de quienes dependían directamente de él.
¿Cuál es el oficio que se dio entre los árboles y fue clave para la posguerra en Castilla?
Durante la posguerra, la extracción de resina fue una actividad estratégica. En una España marcada por la autarquía, este recurso natural se convirtió en materia prima esencial para múltiples industrias, desde la fabricación de barnices hasta productos farmacéuticos. Es aquí donde aparece nuestro protagonista: el resinero.
Recordemos que los pinares de provincias como Segovia, Valladolid, Ávila o Cuenca concentraron buena parte de esta actividad. En lugares como Coca, en Segovia, la tradición resinera se remonta a siglos atrás, consolidándose como uno de los pilares económicos locales. De hecho, estos montes llegaron a producir cerca de la mitad de la resina nacional en determinados periodos.
El oficio de resinero no solo tenía una dimensión económica. También cumplía una función social relevante, ya que fijaba población en el medio rural.
En un contexto de falta de oportunidades, el monte ofrecía una alternativa laboral que evitaba, al menos temporalmente, el abandono de los pueblos.
¿Cómo trabajaban los resineros durante la posguerra en Castilla?
El proceso de extracción de resina requería una técnica precisa y repetitiva. El método más utilizado durante la posguerra era el conocido como sistema Hugues, basado en realizar incisiones en el tronco del pino para provocar la salida de la resina.
El trabajo seguía varias fases, detalladas a continuación:
- Preparación del árbol: se eliminaba parte de la corteza para dejar la superficie lisa, en una operación conocida como desroñe.
- Colocación de herramientas: se instalaban grapas metálicas y recipientes donde se recogía la resina.
- Realización de picas: cortes periódicos que permitían mantener el flujo constante.
- Recogida y transporte: la resina acumulada se trasladaba a bidones de gran capacidad.
Cada resinero podía encargarse de miles de pinos, lo que implicaba recorrer grandes extensiones de terreno diariamente. Las jornadas eran largas y exigentes, con una dedicación constante durante meses, generalmente entre marzo y noviembre.
¿Cómo era la vida en el pinar para los resineros?
La vida asociada a este oficio durante la posguerra estaba marcada por la austeridad. Muchos trabajadores no regresaban a sus hogares cada día, sino que permanecían en el monte durante largas temporadas.
Algunos aspectos que reflejaban sus difíciles condiciones de vida eran, por ejemplo:
- Alojamientos precarios, como chozos construidos con materiales del entorno.
- Alimentación limitada, basada en productos básicos de fácil conservación.
- Participación familiar, donde mujeres y niños colaboraban en tareas como la recogida de la resina.
De motor económico a ser actividad residual: ¿Qué ocurrió con los resineros?
A partir de la década de 1960, la actividad resinera inició un declive progresivo. La aparición de derivados del petróleo, más baratos y fáciles de producir, redujo la demanda de resina natural. A ello se sumó el éxodo rural, que vació los pueblos y disminuyó la mano de obra disponible.
Durante su etapa de mayor actividad, el sector llegó a emplear a miles de personas en toda España. Sin embargo, con el paso del tiempo, muchos resineros abandonaron el oficio y se trasladaron a núcleos urbanos en busca de empleo industrial.
En la actualidad, la profesión ha experimentado un leve resurgir en determinadas zonas. Factores como el interés por productos naturales y sostenibles han impulsado nuevas iniciativas, incluyendo proyectos de formación en regiones como el Alto Tajo.
A pesar de ello, el número de profesionales sigue siendo reducido. Y es que, las dificultades del mercado, especialmente los precios bajos de la resina, continúan limitando la viabilidad económica del sector.
Lo último en Curiosidades
-
Parece un detalle, pero lo cambia todo: desde hoy puedes bajar las persianas más tarde
-
Vivían entre los árboles y era uno de los oficios esenciales de la posguerra en Castilla: hoy pocos recuerdan su valía
-
¿Adiós a Gmail? Ésta es la alternativa suiza que pretende destronar a Google
-
Es el sueño de los que viajan en avión: dormir en horizontal sin pagar clase business
-
Jaume Fontanals, médico experto en microbiota, sobre el tiempo que hay que tardar en el WC: «Algo está mal si tardas más
Últimas noticias
-
Portugal ha encontrado la solución al problema de la vivienda y deberíamos copiarlo ya en España
-
Giro confirmado en el Ingreso Mínimo Vital (IMV) en España: la Seguridad Social avisa del cambio en la norma y ya es oficial
-
Trump prepara una operación militar para extraer de Irán 450 kilos de uranio clave para la bomba nuclear
-
Tras marear al espectador, TVE pone fecha a la entrevista a Shakira pero sigue si aclarar su programación
-
Muere un aficionado borracho tras caerse de la grada durante un partido