La reflexión vital de Arturo Pérez-Reverte, escritor (74 años): «No aceptamos ninguna virtud en el adversario, ni ningún defecto en los de nuestro bando»

Arturo Pérez Reverte
Arturo Pérez Reverte.

Arturo Pérez-Reverte siempre tiene algo que decir. Sus reflexiones, entre apariciones públicas y escritos, despiertan la esencia más pura de nuestro país: un enfrentamiento de opiniones polarizadas. Pero por más que cierto sector quiera encorsetarlo en una ideología del espectro político que convenga, el excorresponsal de guerra y novelista tiene para todos. Nadie escapa a la posibilidad de poder ser vapuleado verbalmente por el hombre que ocupa la letra T en la RAE (Real Academia Española). Reverte fue a la guerra y ahora la guerra llega a él y, por eso, su colección de frases, citas y pensamientos no deja vivo ni al apuntador. Hoy, queremos recordar la que quizás sea una de las opiniones más acertadas a la hora de radiografiar a la cultura y sociedad patria.

Aparte de ser noticia por su diligencia narrativa como escritor, dentro de poco, Pérez-Reverte volverá a formar parte del candelero del streaming cuando Netflix estrene la miniserie que adapta uno de sus libros más aplaudidos, El problema final. Aunque a nivel fílmico tendremos que esperar al 2027 para poder ver Brothers Land, la próxima cinta de Paula Ortiz (La virgen roja) que adapta el artículo La Tierra de Nadie, publicado por el cartagenero en 2011. Pero de momento, debemos conformarnos con sus ideas. Sentencias que sientan cátedra y cuyo punto suele sentirse como un golpe encima de la mesa.

Arturo Pérez-Reverte: «Vivimos en un mundo maniqueo»

El escritor de El maestro del esgrima escribe como piensa. O, al menos, extrapola parte de su idiosincrasia a ciertos personajes. Así, la visión de la realidad y el papel se contraponen. Para Pérez-Reverte vivimos en un mundo maniqueo. Sin embargo, la mayoría de sus arquetipos no responden a esa visión definitoria del alma humana. Ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos, que dirían algunos. Esa escala de grises puede comprobarse, por ejemplo, con Gualterio Malatesta. La némesis de Alatriste es un asesino a sueldo despiadado y eso no quita para que también dignifique la rivalidad y mantenga una ética profesional impecable.

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Arturo Pérez-Reverte en una entrevista. (Foto: Atresmedia).

La frase del escritor superventas que recordamos fue pronunciada en 2021, durante una de sus recurrentes visitas a El Hormiguero para promocionar el que en ese momento era su último libro, El italiano. Material ambientado en la Segunda Guerra Mundial cargado de personajes con una fuerte carga de heroísmo y dignidad, a pesar de ser enemigos del bando aliado.

“No aceptamos ninguna virtud en el adversario, ni ningún defecto en los de nuestro bando”, le contaba Pérez-Reverte a Pablo Motos a la hora de la concepción intelectual estancada que solemos tener de los héroes y los antagonistas. El autor extrapolaba así la reflexión a sus propias experiencias en el terreno bélico:

«Nadie que camine por el mundo y haya visto de verdad al ser humano en situaciones extremas puede creer que el ser humano es homogéneo, blanco o negro… Yo he visto gente que me protegía en una guerra por la mañana y quemaba casas y violaba mujeres por la noche”.

¿Su filosofía ante los enemigos? La del francotirador paciente

A sus 75 años (tenía 71 en el momento de la entrevista), Pérez-Reverte sabe que los enemigos son en este momento de su vida otra cosa. Te hacen ser paciente y te mejoran. Por eso y, paradójicamente, no es malo tener buenos enemigos. Así describe su filosofía del francotirador paciente, donde todo el mundo debe enfrentarse al final a sus palabras y acciones contra otros:

“Yo tengo un principio que es el principio del francotirador paciente. Al final, todos pasan por delante de la escopeta. Cuando combates, tienes dos momentos. El acto de la puñalada, o el momento de esperar, que es mejor. No hay prisa, te pones con el fusil en la ventana como en Sarajevo y ya pasarán. Al final todos terminan pasando”.