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El Festival de Cine del Sáhara se suma a Bardem y llama al boicot a Nolan y ‘La Odisea’ por grabar en Dajla

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Matt Damon en 'La Odisea' y Christopher Nolan. (Universal Pictures)
Paula M. Gonzálvez

El Festival Internacional de Cine del Sáhara (FiSahara) ha instado al boicot en taquilla a La Odisea, la nueva película con la que Christopher Nolan se ha coronado, y se ha sumado así a las críticas de personalidades como Javier Bardem o Pedro Almodóvar, que cargaron contra el director por rodar en Dajla. Además, para llamar la atención del público, el certamen ha utilizado una afirmación falsa: «¿Sabías que Christopher Nolan rodó escenas de La Odisea en Ucrania y los permisos y derechos fueron gestionados con el Gobierno de Vladimir Putin?».

Dajla es una ciudad del Sáhara Occidental ocupada por Marruecos y reclamada por la República Árabe Saharaui Democrática. Los trámites para rodar parte de La Odisea allí requerían el permiso del Gobierno de Rabat, un requisito burocrático. El director quiso que la localización formara parte de los escenarios que albergan la historia de Ulises y su regreso a Ítaca, tras la guerra de Troya, tras fijarse en la Duna Blanca. Se trata de una colosal montaña de arena fina que emerge directamente del agua en la bahía, es decir, un marco en el que el desierto se funde con el océano.

Según el FiSahara, Dajla es un lugar al que Nolan ha ayudado a «reconvertir en un gran escaparate para normalizar la ocupación». A finales de julio de 2025, personalidades del cine firmaron un manifiesto cargando contra Nolan por rodar en el Sáhara Occidental. Entre la lista de nombres figuraban Javier Bardem, Juan Diego Botto, Pedro Almodóvar, Luis Tosar o Carolina Yuste, entre otros.

El FiSahara usó ese manifiesto para pedir a la producción paralizar el rodaje en solidaridad con «los saharauis que luchan pacíficamente por la autodeterminación». Instaban al equipo de la película a que solicitaran «el consentimiento del pueblo saharaui» para editar las imágenes.

Al no conseguir su objetivo, el Festival ha hecho ahora un llamamiento «al boicot taquillero de esta superproducción que contribuye al expolio del Sáhara Occidental». «¿Apoyaríais una película realizada en un asentamiento de colonos israelíes en Palestina contra la voluntad del pueblo palestino y con los permisos del Gobierno genocida de Benjamin Netanyahu?», ha planteado María Carrión, la directora del FiSahara.