Sin volante, sin pedales y con inteligencia artificial: así es el Tesla Cybercab de Elon Musk
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El sueño de Elon Musk de convertir a Tesla en mucho más que un fabricante de coches eléctricos acaba de dar un paso decisivo. El Cybercab, el robotaxi completamente autónomo de la compañía, ya ha comenzado a prestar servicio comercial en Austin, Texas, y lo hace con una propuesta tan radical como reconocible: no hay volante, no hay pedales y tampoco hay conductor. El vehículo está concebido desde el principio para que sus ocupantes sean únicamente pasajeros, mientras la tecnología se encarga de llevarlos a su destino. A esta apuesta por la conducción autónoma se suman además Grok, la inteligencia artificial de xAI, y Starlink, la conectividad por satélite de SpaceX.
Un coche pensado para que nadie conduzca
El Cybercab no es simplemente un Tesla convencional al que se le ha añadido un sistema de conducción autónoma. Su planteamiento es completamente diferente. El vehículo ha sido diseñado desde cero para funcionar sin intervención humana y, por eso, prescinde de elementos que hasta ahora parecían imprescindibles en cualquier automóvil: volante y pedales.
El habitáculo cuenta con sólo dos plazas y una gran pantalla central, en línea con la idea de que el usuario no necesita controlar el coche en ningún momento. Tesla pretende así convertir cada unidad en una pieza de su futura red de robotaxis, capaz de recoger pasajeros y desplazarlos de forma autónoma.
El proyecto no es nuevo. Musk lleva años prometiendo una revolución de este tipo y llegó a plantear que Tesla tendría alrededor de un millón de robotaxis circulando en las carreteras en 2020. La realidad ha necesitado bastante más tiempo, pero el lanzamiento comercial del Cybercab supone ahora el primer paso tangible hacia aquel objetivo.