Qué hacer en Sevilla este otoño: los nuevos hoteles, restaurantes y aperturas que están reinventando la ciudad
Este es el pueblo de Sevilla que entra en la élite del lujo con un Relais & Châteaux desde 500 € la noche
El refugio de Bertín Osborne en Sevilla: así es su cortijo de más de 500 hectáreas valorado en 12 millones de euros

Sevilla tiene algo que hace que todo el que visita esta ciudad quiera volver. Será su historia, su gente, sus callejones… Todo en esta ciudad tiene que ver con una tradición que alimenta su mito y sirve de hilo conductor entre lo que forma parte de ella y lo que va llegando. Hablemos de esto, porque Sevilla tiene esa gran capacidad de hacer que en cada visita puedas encontrar algo nuevo: nuevos hoteles, nuevos restaurantes. En definitiva, aperturas que reinventan el alma de la ciudad y convierten antiguos destinos en nuevas paradas de moda. Con el último trimestre del año ya comenzado, hay una pregunta que ahora nos hacemos: ¿qué hay de nuevo, Sevilla?
Lo que tiene de nuevo es que dos de las grandes paradas de Madrid han encontrado en esta ciudad sureña su pequeño rinconcito. Concretamente, un hotel y un restaurante que prometen ser caras reconocidas para los habituales en la capital, y que pronto lo serán para los incondicionales de Sevilla. Ambas firmas no sólo llevan consigo el sello de calidad, también nuevos sabores, nuevas experiencias y las páginas para escribir un nuevo capítulo en el servicio de lujo de la ciudad. Pero mejor, vamos a descubrir cuáles son y qué nos podremos encontrar de ahora en adelante en la capital andaluza.
Thompson Sevilla
Septiembre se despidió en Sevilla por todo lo grande: con la apertura de un gran emblema del lujo. Se trata del segundo establecimiento de la firma hotelera Thompson, que sigue a su hotel de Madrid, inaugurado en septiembre de 2022 en la Plaza del Carmen. Y lo hace ni más ni menos que en el 25 aniversario de la firma, tal y como anunciaba Olivier Rust, General Manager de Thompson Sevilla el día de su inauguración.

Este recién estrenado hotel toma como sede el antiguo edificio de La Gavídia, en pleno centro de la ciudad, un edificio histórico que albergaba la Jefatura Superior de Policía de 1964 a 2003. Desde entonces había estado cerrado. Cabe destacar que uno de los puntos más reseñables de su arquitectura que el hotel ha respetado son sus calabozos, utilizados para la represión durante el franquismo. Estos siguen siendo accesibles al público a través de una entrada independiente de la del hotel.
El edificio fue originalmente diseñado por Ramón Montserrat Ballesté, aunque para el proyecto de apertura ha supuesto la rehabilitación de este enclave histórico, cuyo trabajo de estructuración y restauración arquitectónica ha sido desarrollado por Carlos Llansó, de Exacorp One, y Mario Ronquillo, de Estudio 2RDIP.

De este modo han dado forma a un hotel de 101 habitaciones, 79 estándar y 22 suites, concebidas para invitar a los huéspedes a la calma. Quienes se han encargado del proyecto han sido los diseñadores del estudio de interiorismo Proyecto Singular, encargados de proyectos como la Galería Canalejas, en Madrid, o los diferentes espacios gastronómicos del Grupo La Máquina.
En el hotel han dado forma a un ambiente cálido y sereno, precedido por materiales como la madera y tonos cálidos. Donde destaca su imponente azotea, que ubica un gimnasio con vistas a la ciudad y espacio Rooftop Pool Deck & Bar que cuenta con piscina. Un escenario que promete ser el próximo place to be de la ciudad en cuanto asciendan las temperaturas.

Otro de los pilares del hotel es la gastronomía, que encuentra su espacio en Casa Mayo, a cargo del Grupo Manolo Mayo. Esta alianza ha supuesto para el hotel una fuerte apuesta por la gastronomía local, ya que Grupo Manolo Mayo es uno de los grupos gastronómicos más importantes de la ciudad, que llevan más de cinco décadas poniendo en boca de sus comensales su excelente cocina tradicional andaluza.
Fismuler
Ya que hablamos de gastronomía, uno de los sabores castizos que viaja al sur es el que llevan los fogones de Fismuler. El restaurante cumple una década en Madrid y, tras haber abierto sus diferentes sedes en Barcelona, Lisboa y Andorra, la quinta apertura ha llegado recientemente a Sevilla. Si de ubicación hablamos, Fismuler es uno de los lugares que puede presumir de haber encontrado su silla en la gran ciudad, puesto que el nuevo lugar se sitúa ni más ni menos que frente a la Giralda.

La filosofía de este restaurante perdurará en su nueva casa: apostar por el producto para regalar al paladar una experiencia gastronómica a la altura de las expectativas. Apuestan por el sabor local como ellos saben, a través de una cuidada selección de productores locales que lleven la honestidad de la tierra donde se encuentran a cada plato. Apuesta por sabor y producto.

No abandonan su identidad, ya que la técnica y el concepto de gastronomía para compartir siguen estando presentes. Sólo que esta vez, la gastronomía se va a servir de un detalle más: la identidad andaluza. Entran así en carta platos que sólo estarán en su sede sevillana, como el remojón andaluz de trucha ahumada y naranja, o el mollete sevillano, que reinterpreta su clásico bocata de oreja brava.
