Doctor Manuel de la Peña, experto en longevidad: «Estos tres hábitos que tienen en común las personas que llegan a los 120 años»
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Vivir más años es uno de los grandes deseos del ser humano, pero el verdadero desafío de la longevidad no está únicamente en sumar años, sino en conseguir que esos años estén acompañados de salud, autonomía y bienestar. El doctor Manuel de la Peña, presidente del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social y uno de los investigadores españoles más reconocidos en el campo de la longevidad, lleva años estudiando los hábitos de las personas que alcanzan edades centenarias manteniendo una buena calidad de vida. A través de entrevistas con personas mayores de 100 años y del análisis de sus rutinas, el experto ha identificado varios patrones comunes que podrían marcar la diferencia entre envejecer con limitaciones o hacerlo con vitalidad.
Según explica Manuel de la Peña, la longevidad no es únicamente una cuestión de genética, sino que está muy relacionada con nuestro estilo de vida. Aunque los genes tienen un papel importante, gran parte de nuestra salud futura depende de las decisiones que tomamos diariamente: cómo comemos, cuánto nos movemos, cómo gestionamos el estrés y qué actitud mantenemos ante la vida. Por eso, el especialista insiste en que muchas de las claves para vivir más años están al alcance de cualquier persona.
«Hay tres claves definitivas y determinantes: dieta, ejercicio físico y música. Si las haces, garantizas el 70% para llegar sano a los 120 años»
El doctor resume sus investigaciones en tres hábitos esenciales que aparecen de forma repetida entre los grandes longevos: una alimentación saludable, ejercicio físico regular y contacto con la música.
La dieta mediterránea, uno de los grandes secretos de los centenarios
Uno de los factores que más se repite entre las personas que llegan a edades avanzadas es una alimentación basada en productos naturales y de calidad. Manuel de la Peña destaca especialmente la dieta mediterránea, considerada una de las formas de alimentación más beneficiosas para la salud cardiovascular y el envejecimiento saludable. Este modelo incluye alimentos como verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, pescado, frutos secos y aceite de oliva virgen extra.
Para el especialista, el aceite de oliva es uno de los grandes aliados de la longevidad por sus propiedades protectoras para el corazón, mientras que el consumo habitual de vegetales y alimentos ricos en fibra favorece una microbiota intestinal saludable. En sus investigaciones con personas supercentenarias, observa que muchas mantienen una alimentación sencilla basada en productos frescos y alejados de los ultraprocesados.
Además, recomienda aumentar el consumo de proteína vegetal procedente de verduras y cereales integrales, así como incluir pescado en la dieta. Al mismo tiempo, aconseja reducir aquellos alimentos que pueden acelerar el deterioro de la salud, como el exceso de azúcar, la sal y las grasas saturadas y trans.
Moverse cada día: la importancia del ejercicio para vivir más
El segundo gran pilar de la longevidad es la actividad física. Para Manuel de la Peña, el sedentarismo es uno de los mayores enemigos de la salud actual, ya que favorece problemas como la obesidad, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, llegar a edades avanzadas no requiere convertirse en un deportista profesional. Los centenarios estudiados por el experto suelen mantener una actividad constante adaptada a sus capacidades: caminar, realizar ejercicios suaves, bailar o mantenerse activos en sus tareas diarias. El ejemplo de algunas personas longevas demuestra que la clave está en la regularidad.
El doctor menciona casos como el de Crescencia Galán, una mujer de 111 años que mantiene una rutina diaria de ejercicio físico. Para De la Peña, este tipo de hábitos ayudan a conservar la fuerza muscular, proteger el cerebro y mantener la independencia durante más tiempo.