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Los dermatólogos expertos coinciden sobre la crema Nivea de lata azul: «Aporta alivio y reduce la tirantez»

Desde su lanzamiento en 1925, la crema Nivea de lata pasó a formar parte de la vida cotidiana de muchas familias. Su fórmula, diseñada para hidratar y proteger la piel, ha estado presente durante generaciones en hogares de todo el mundo, hasta el punto de convertirse en un icono cultural. El secreto de su éxito se encuentra en su característica textura protectora y en una fórmula que combina ingredientes cuidadosamente seleccionados para proporcionar una gran hidratación.

En 1911, el doctor Isaac Lifschütz logró materializar algo que hasta entonces parecía sumamente complicado: unir agua y aceite en una emulsión estable. Aquel hallazgo histórico estaba destinado inicialmente a convertirse en un producto de uso médico, pero el farmacéutico y empresario de Hamburgo Troplowitz supo ver en él una oportunidad de negocio. La emulsión podía convertirse en la base ideal para crear una crema para el cuidado de la piel. Así nació una fórmula revolucionaria, fácil de aplicar y caracterizada por su inconfundible color blanco. Precisamente de ahí surgió su nombre: Nivea, inspirado en los términos latinos «nix» y «nivis», relacionados con la palabra nieve.

Los secretos de la crema Nivea de lata azul

La dermatóloga Cristina de Hoyos, citada por InStyle, asegura que la lata azul «es una fórmula con una textura muy oclusiva y nutritiva, capaz de disminuir la pérdida de agua transepidérmica y aportar una sensación inmediata de confort, especialmente en pieles muy secas o en determinadas zonas del cuerpo». Sin embargo, no suele considerarla la primera opción, especialmente cuando se trata del rostro. En estos casos, apuesta por fórmulas más avanzadas y específicas para cada tipo de piel, que ofrezcan una mejor tolerancia cosmética y reduzcan la posibilidad de que la textura resulte demasiado densa.

«La crema clásica de Nivea contiene una composición rica en componentes grasos y fragancia que, en algunas personas, puede generar sensación de pesadez, empeorar pieles acnéicas o no ser bien tolerada por pacientes con rosácea o piel especialmente sensible. Aunque aporta hidratación de forma indirecta al evitar la pérdida de agua, no incorpora algunos activos hidratantes y reparadores más modernos que hoy se consideran especialmente interesantes, como ceramidas, ácido hialurónico o lípidos biomiméticos», explica.

En este sentido, considera que estamos ante una fórmula que ha quedado algo desfasada o que resulta limitada si se compara con algunas de las alternativas eficaces que existen actualmente. Y no, pese a todo lo que se dice en redes sociales, «no es una crema capaz de eliminar las arrugas» ni de transformar la piel de la noche a la mañana. «Tampoco borra las manchas, elimina cicatrices o estrías, y no puede sustituir al protector solar», añade.

Asimismo, pone el foco en un aspecto importante: su textura. Que una crema sea especialmente densa «no significa necesariamente que hidrate más». Para la dermatóloga, el principal problema de esta conocida crema aparece cuando se convierte en una recomendación generalizada. «En dermatología, cada vez es más importante individualizar los tratamientos: no existen cremas milagrosas ni productos que sean adecuados para todo el mundo».

Por su parte, la reconocida dermatóloga Aanchal Panth ha compartido un vídeo en sus redes sociales en el que analiza sus características. «Todos hemos crecido viendo esta icónica lata azul. Tiene una textura densa que las pieles secas adorarán, pero para el resto puede resultar demasiado», explica. Y añade: «Tiene mucha fragancia, así que si tienes la piel sensible no disfrutarás utilizándola. Además, presenta una textura muy densa que las pieles secas pueden adorar, mientras que quienes tienen la piel grasa, mixta o incluso normal pueden encontrarla demasiado pesada».

¿Quiénes no deberían utilizarla? Pieles grasas, pieles con tendencia acneica, personas con sensibilidad a las fragancias y personas con rosácea. Sin embargo, «se trata de una crema hidratante que funciona muy bien si tienes la piel seca». Finalmente, concluye: «lleva lanolina, parafina, glicerina y pantenol. La parafina líquida y la lanolina crean una capa gruesa sobre la piel que disminuye la pérdida de agua y ayuda a proteger la barrera cutánea. La glicerina actúa como humectante, atrayendo agua hacia la superficie de la piel y ayudando a mantenerla hidratada, mientras que el pantenol es el ingrediente encargado de suavizarla».

Consideraciones

Más allá del debate, existen un par de precauciones importantes que conviene tener en cuenta al utilizar esta crema. La primera está relacionada con uno de sus usos más habituales en redes sociales: la aplicación sobre el rostro. En pieles grasas o con tendencia al acné, un producto con un efecto tan oclusivo puede favorecer la aparición de imperfecciones. La segunda tiene que ver con las estrías durante el embarazo. Aunque mantener la piel hidratada es recomendable y puede ayudar a aliviar el picor provocado por la distensión, la evidencia científica sobre la capacidad de cualquier crema para prevenir su aparición es limitada, ya que en su desarrollo influyen factores como la genética y los cambios hormonales.