Pedroche vs. Herrera: dos bautizos, dos emociones y cero parecidos
Un bautizo íntimo en el sur para los Herrera-Llandres, con emoción familiar y abuelos entregados al nuevo miembro de la familia
Cristina Pedroche regresa a Vallecas para celebrar el bautizo de su hijo en un templo cargado de simbolismo y emoción compartida
Este fin de semana ha dejado dos bautizos completamente distintos, pero igual de comentados, casi como si Madrid y Andalucía hubieran decidido organizar una especie de duelo de estilo familiar: el del castizo con raíces de barrio frente al sur elegante. Y en medio, dos familias, dos celebraciones íntimas y una misma emoción: la de dar la bienvenida al nuevo miembro. Por un lado, el bautizo del pequeño Marcos, hijo de Alberto Herrera y Blanca Llandres. Y por otro, el de Isai, hijo de Cristina Pedroche y el chef Dabiz Muñoz.
Comenzamos con el bautizo del hijo de Alberto Herrera y Blanca Llandres, celebrada en una iglesia de Triana (Sevilla). Se vivió como un encuentro muy contenido, casi en clave de álbum familiar privado. Sin grandes focos ni ruido mediático, la pareja reunió a su círculo más cercano en una ceremonia discreta donde las emociones se llevaron todo el protagonismo. La escena más comentada fue la de una claramente emocionada Mariló Montero, abuela primeriza y absolutamente rendida al pequeño en brazos, en una imagen que resumía perfectamente el espíritu del día: ternura sin artificios.