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Mick Jagger, cantante de los Rolling Stone, a los 83 años: «Entreno seis días por semana, alterno entre el gimnasio y el baile»

Mick Jagger lleva dedicándose al mundo de la música desde los años 60

Lleva un estilo de vida saludable y cuida mucho su alimentación

Según cuenta, para él es fundamental sentirse activo y no caer en la rutina

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Mick Jagger saludando. (Foto: EP)

La imagen de Mick Jagger sobre el escenario está asociada a una energía difícil de separar de la historia de los Rolling Stones. Sus desplazamientos constantes, sus movimientos de baile y su manera de recorrer el escenario forman parte de una identidad artística construida durante décadas. Sin embargo, detrás de esa actividad hay una preparación física que el cantante británico ha mantenido como parte de su vida cotidiana.

Lejos de limitarse a los ensayos musicales, el artista ha incorporado diferentes disciplinas deportivas a su rutina. El objetivo es trabajar la resistencia, la fuerza y la flexibilidad, tres aspectos importantes para afrontar actuaciones que pueden prolongarse durante varias horas.

En una entrevista concedida hace años a la revista Q Magazine, Jagger explicó cómo organizaba sus sesiones de entrenamiento. «Entreno cinco o seis días a la semana, pero no me vuelvo loco. Alterno entre el gimnasio y el baile; después hago sprints y cosas así. Entreno para ganar resistencia», afirmó.

Caminar, correr y bailar

Uno de los objetivos de la preparación física de Mick Jagger es conservar la resistencia necesaria para sus conciertos. La actividad que despliega durante sus actuaciones exige un esfuerzo sostenido, especialmente cuando debe cantar y moverse al mismo tiempo. Por eso, el entrenamiento cardiovascular ocupa un lugar destacado entre los hábitos que se le atribuyen.

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Mick Jagger sonriendo. (Foto: Instagram)

Entre las actividades asociadas a su preparación figura caminar o correr largas distancias, con recorridos que pueden alcanzar los 12 kilómetros diarios, según las informaciones publicadas sobre su rutina. La intensidad y la duración de estas sesiones pueden variar en función de sus compromisos profesionales y de las necesidades de cada etapa.

Cuando correr al aire libre no resulta conveniente, otras actividades, como la natación o el ciclismo, permiten trabajar la capacidad aeróbica. También se ha mencionado el kickboxing entre las disciplinas que forman parte de su preparación física. En cualquier caso, no se trata de una rutina invariable, sino de un conjunto de ejercicios que pueden adaptarse a las circunstancias.

El baile ocupa un lugar especialmente relevante. Para Jagger, el movimiento no es un complemento de sus conciertos, sino una parte esencial de su manera de interpretar las canciones. Los desplazamientos, los cambios de ritmo y la coordinación con la música requieren agilidad y control corporal, cualidades que se trabajan tanto en los ensayos como en el entrenamiento.

A estas actividades se suman disciplinas como el yoga, el pilates y el ballet, que contribuyen a desarrollar la flexibilidad, el equilibrio y la movilidad. Son aspectos que cobran importancia en una actividad escénica en la que los movimientos deben acompañar a la música sin interrumpir la interpretación vocal.

La alimentación es muy importante

El ejercicio es solo una parte de los hábitos que se han relacionado con el estilo de vida de Mick Jagger. La alimentación también desempeña un papel importante, especialmente por las necesidades energéticas que implica su actividad profesional.

Según las informaciones publicadas sobre sus costumbres alimentarias, su dieta incluye frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, además de fuentes de proteínas como el pollo y el pescado. Entre los alimentos que se han asociado a sus preferencias figuran el arroz y la pasta integrales, así como el aguacate.

La elección de estos productos encaja con una alimentación variada, capaz de aportar nutrientes y energía para afrontar jornadas físicamente exigentes. También se ha señalado que procura limitar el consumo de carnes rojas y productos ultraprocesados, aunque estos detalles deben entenderse como información publicada sobre sus hábitos, no como una descripción completa y actualizada de su dieta diaria.

Constancia, esfuerzo y dedicación

Más allá de los ejercicios concretos y de los alimentos que forman parte de su dieta, uno de los aspectos que se repiten al hablar del entrenamiento de Mick Jagger es la regularidad. Mantener una rutina permite trabajar progresivamente la resistencia y la movilidad, dos capacidades que resultan especialmente útiles en una profesión marcada por los conciertos y los viajes.

En declaraciones anteriores al diario británico The Sun, el cantante también había destacado la importancia de organizar las jornadas y comenzar temprano las actividades. La preparación previa a una actuación no se limita a repasar las canciones: también implica llegar al escenario con el cuerpo preparado para el esfuerzo.

En ese contexto, el descanso y la recuperación son factores que deben acompañar al entrenamiento, aunque no todos los detalles de sus hábitos actuales se conocen públicamente. Tampoco sería correcto atribuir su estado físico a una sola práctica o presentar su rutina como una fórmula universal.

La trayectoria de Mick Jagger demuestra hasta qué punto la preparación física forma parte de su manera de entender el trabajo sobre los escenarios. El gimnasio, el baile y los ejercicios cardiovasculares se integran en una actividad profesional que exige movimiento y resistencia. A ello se suman una alimentación adaptada a sus necesidades y la continuidad de unos hábitos que el artista ha descrito en distintas ocasiones.