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Las dos caras del imperio empresarial de Sandra García-Sanjuán: Starlite factura más de 50 millones mientras Avory sigue en la lista de morosos

La sociedad tiene como administradora única a Sandra García-Sanjuán y durante años se presentó como una agencia especializada en representación y comunicación de personajes públicos

COOL ha intentado contactar telefónicamente con la empresa y la llamada deriva directamente a un contestador automático

Todo ello contrasta con la evolución de Starlite Music Group, la gran joya empresarial de Sandra García-Sanjuán

Sandra García-Sanjuán. (Foto: Europa Press)
Sandra García-Sanjuán. (Foto: Europa Press)
Lourdes Crespo

Cada verano, el nombre de Sandra García-Sanjuán vuelve a convertirse en sinónimo de glamour. La presidenta ejecutiva de Starlite Occident, junto a su marido Ignacio Maluquer, recibe en Marbella a artistas internacionales, empresarios, deportistas y rostros conocidos en uno de los festivales más exclusivos del calendario. Sin embargo, detrás de la imagen de éxito que proyecta el grupo, convive otra realidad empresarial mucho menos brillante.

La empresa fantasma de Sandra García-Sanjuán

Avory Celebrity Access S.L., una de las sociedades más conocidas vinculadas a García-Sanjuán y dedicada a la comunicación y representación de celebridades, continúa figurando en la lista de grandes deudores de la Agencia Tributaria. Si en la relación publicada en 2025 la compañía aparecía con una deuda de 630.859 euros, en la lista correspondiente a 2026 esa cifra asciende ya hasta los 768.959 euros, es decir, más de 130.000 euros adicionales.

Avory Celebrity Access SL sigue en la lista de morosos. (Foto: agencia Tributaria)
Avory Celebrity Access SL sigue en la lista de morosos. (Foto: agencia Tributaria)

La sociedad tiene como administradora única a Sandra García-Sanjuán y durante años se presentó como una agencia especializada en representación y comunicación de personajes públicos. En su página web todavía figura, entre otros nombres, el del actor Antonio Banderas. Sin embargo, la actividad pública de la empresa parece haberse reducido de forma notable.

Cuando Avory apareció por primera vez en la lista de morosos de Hacienda el año pasado, desde el entorno de los responsables de la compañía se aseguró que desconocían esa situación. Un año después, la empresa no solo continúa formando parte del listado elaborado por la Agencia Tributaria, sino que el importe pendiente ha aumentado.

La escasa actividad pública de Avory también llama la atención. Sus perfiles en redes sociales llevan más de una década sin actualizarse y el último balance depositado en el Registro Mercantil corresponde al ejercicio 2021. Además, COOL ha intentado contactar telefónicamente con la empresa y la llamada deriva directamente a un contestador automático, sin que haya sido posible obtener una respuesta sobre su situación actual o sobre si mantiene actividad operativa.

Sandra García-Sanjuán y Paula Echevarría. (Foto: Europa Press)
Sandra García-Sanjuán y Paula Echevarría. (Foto: Europa Press)

Todo ello contrasta con la evolución de Starlite Music Group, la gran joya empresarial de Sandra García-Sanjuán e Ignacio Maluquer. La compañía pertenece en un 92,4% a Starlite Holding Global, cuyos principales accionistas son el matrimonio —a través de Malugasa— junto a Next Chance Invest y otros socios minoritarios.

Lejos de transmitir síntomas de debilidad, el grupo reforzó su estructura financiera en 2024 mediante una ampliación de capital de 6,8 millones de euros, operación destinada, entre otras cuestiones, a compensar préstamos realizados desde la sociedad matriz e incorporar nuevos inversores minoritarios.

Las cifras facilitadas por la propia compañía dibujan un negocio sólido. Starlite supera los 50 millones de euros de facturación anual, registra un EBITDA cercano a los siete millones y obtiene un beneficio neto superior a los tres millones de euros. En otras palabras, el modelo funciona: entradas premium, patrocinadores, experiencias VIP y una programación con artistas internacionales que mantiene altos niveles de ocupación.

¿Cómo puede convivir entonces una empresa incluida en la lista de morosos con otra que presume de rentabilidad? Los expertos coinciden en que no existe contradicción alguna. En los grupos empresariales es habitual que una sociedad arrastre deudas acumuladas mientras otra genera beneficios de forma recurrente. Cada empresa responde con su propio patrimonio y su propia situación financiera.

Sandra García-Sanjuán y Aitana (Foto: Europa Press)
Sandra García-Sanjuán y Aitana (Foto: Europa Press)

De hecho, la propia Starlite reconoció haber atravesado en los últimos años una importante tensión de tesorería cuando una entidad bancaria exigió la amortización anticipada de alrededor de ocho millones de euros de financiación. Aquello obligó al grupo a refinanciar deuda, incorporar nuevas entidades financieras y reorganizar su liquidez, provocando incluso retrasos en algunos pagos a proveedores. Según la empresa, esa situación quedó posteriormente normalizada.

Los analistas diferencian claramente entre rentabilidad y liquidez. Un negocio puede ser rentable —como apuntan las cuentas de Starlite— y, al mismo tiempo, sufrir problemas puntuales de caja debido a la elevada inversión inicial que exige un festival de estas dimensiones, donde los cachés de los artistas, la producción y la organización deben abonarse meses antes de recuperar buena parte de los ingresos.

Mientras Starlite continúa consolidándose como una de las grandes marcas del entretenimiento premium en España, la incógnita permanece sobre Avory Celebrity Access. La empresa sigue figurando entre los grandes deudores de Hacienda, no publica cuentas desde hace varios ejercicios y apenas muestra actividad pública. Dos realidades empresariales muy distintas bajo el paraguas de una de las empresarias más visibles del ocio de lujo en nuestro país.