El ex mánager de Camilo Sesto sobre el deterioro de su hijo y herencia: «Él no hubiera consentido llegar a este punto sin retorno»
Sheila Devil continúa siendo el propietario del patrimonio de Camilo Sesto
Camilo Sesto falleció tal día como hoy hace siete años
Pese a figurar como propietaria, Sheila no tiene las riendas de la gestión de las sociedades
Siete años después de la muerte de Camilo Sesto, su herencia sigue teniendo un nombre al frente de la gestión: Lourdes Ornelas. El cantante falleció el 8 de septiembre de 2019, a los 72 años, dejando a su único hijo, Sheila Devil —antes conocido como Camilo Blanes Ornelas—, como heredero universal de una fortuna formada por inmuebles, activos financieros y los derechos de una obra musical que continúa generando ingresos. Pero el paso del tiempo ha dibujado una realidad muy distinta a la que podía imaginarse entonces. COOL ha tenido acceso a la información actualizada de las sociedades vinculadas al patrimonio que recibió Sheila y los documentos registrales revelan que, mientras su hijo conserva la propiedad, es su madre quien ostenta el poder de administración de una de las principales sociedades familiares. En Torrepeñote SL, vinculada al patrimonio inmobiliario, Sheila continúa figurando como propietaria, pero el cargo de administradora única corresponde a Lourdes Ornelas. Una fotografía que deja una conclusión clara: la propiedad sigue siendo de Sheila, pero las riendas empresariales están en manos de su madre.
Torrepeñote SL tiene su domicilio en la urbanización Peñalar de Torrelodones y su actividad está relacionada con el patrimonio inmobiliario: alquiler de bienes por cuenta propia, compra, venta y explotación de inmuebles urbanos y rústicos, además de la promoción y construcción de propiedades y la explotación de negocios. La evolución de sus cargos permite, además, reconstruir cómo ha cambiado la gestión de la herencia desde la muerte del artista. Tras el fallecimiento de Camilo Sesto, su hijo llegó a asumir responsabilidades en la administración de la sociedad, pero desde 2022 es Lourdes quien aparece oficialmente como administradora única. La documentación registral no explica las circunstancias personales que motivaron aquel relevo ni establece una relación directa entre el cambio y los problemas que ha atravesado Sheila en los últimos años. Lo que sí deja claro es quién manda hoy en la sociedad: Lourdes tiene la responsabilidad formal de administrarla mientras su hijo conserva la condición de propietario.
Y esta situación no sorprende a quienes conocieron de cerca a Camilo Sesto y han seguido la evolución de su único hijo. Eduardo Guervos, representante, mánager y hombre de máxima confianza del cantante durante 14 años, defiende ante COOL el papel que está desempeñando Lourdes en este momento. «Yo creo que Lourdes lo está haciendo bien porque al menos se mueve. Es su madre y la que se tiene que ocupar de él», asegura Guervos, que considera que la situación personal de Sheila no es la más adecuada para asumir en solitario la responsabilidad sobre el patrimonio heredado. El que fuera mano derecha de Camilo Sesto también pone el foco en el trabajo que Lourdes estaría realizando alrededor del legado del artista y recuerda su implicación en el proyecto del museo dedicado a Camilo en Alcoy. Sobre el hecho de que sea ella quien gestione actualmente los intereses económicos de su hijo, Guervos es prudente: «Digo yo que lo habrá autorizado su hijo. No me parece ni bien ni mal». Sus palabras adquieren especial relevancia ahora que los datos societarios permiten comprobar que, efectivamente, Lourdes continúa al frente de Torrepeñote.
Pero el patrimonio de Camilo Sesto no se limita a los inmuebles. Camilo Ediciones Musicales SL, constituida el 27 de junio de 2002, continúa activa más de dos décadas después de su creación y siete años después de la muerte de su fundador. La compañía desarrolla actividades de grabación de sonido y edición musical, precisamente uno de los pilares del legado de un artista que no solo fue intérprete, sino también compositor y productor. Los datos consultados sitúan su capital social entre los 3.500 y los 10.000 euros y su rango de facturación entre cero y 500.000 euros, mientras que el último depósito de cuentas corresponde a 2025. Hay, además, un detalle que resulta especialmente llamativo para este aniversario: la sociedad registra su último cambio el 14 de julio de 2026, apenas unas semanas antes de que se cumplan siete años de la muerte de Camilo Sesto. Su actividad societaria, por tanto, no quedó enterrada junto al cantante; el entramado empresarial relacionado con su obra continúa teniendo recorrido.
En el momento de su fallecimiento, la dimensión económica de la herencia convirtió a Sheila en uno de los grandes herederos del mundo de la música española. Las estimaciones publicadas durante los años posteriores a la muerte del artista situaron en más de dos millones de euros los activos financieros recibidos por su hijo, a los que habría que añadir las propiedades inmobiliarias. Entre ellas se encontraba la espectacular vivienda de Camilo Sesto en Torrelodones, donde murió, además de otra propiedad en la misma zona y una parcela de aproximadamente 2.500 metros cuadrados. El valor global de los bienes llegó a situarse en torno a los seis o siete millones de euros, dependiendo de los activos incluidos en las diferentes estimaciones. Y a todo ello se suma una fuente de ingresos especialmente relevante: los derechos de autor de las canciones del artista, que distintas informaciones han situado alrededor de los 200.000 euros anuales. Un patrimonio que no solo representaba la fortuna acumulada por Camilo durante su vida, sino también una fuente de ingresos que continúa activa gracias a un repertorio que sigue formando parte de la cultura popular.
La evolución de Sheila, sin embargo, ha añadido una enorme complejidad a la gestión de ese legado. Desde la muerte de su padre, su situación personal ha generado una creciente preocupación en su entorno, especialmente por sus problemas de adicciones y los episodios que han trascendido públicamente. Lourdes ha sido precisamente una de las personas que más ha intentado mantenerse cerca de su hijo y protegerlo, al tiempo que su figura ha ido adquiriendo mayor peso en todo lo relacionado con la herencia. Eduardo Guervos también recuerda cómo era la preocupación de Camilo Sesto por su único hijo y sostiene que el cantante no habría permanecido indiferente ante el deterioro que ha sufrido con el paso de los años. «Camilo no hubiera dado lugar a que se llegase a este punto sin retorno. No lo hubiera consentido», asegura el que fuera su hombre de confianza, convencido de que el artista habría intentado intervenir para evitar que la situación alcanzara las dimensiones actuales.