La deuda de 1,8 millones de Paz Vega con Hacienda: una casa embargada, empresas quebradas y una única sociedad a flote
Paz Vega ha vuelto a la lista de morosos de Hacienda con una deuda de 1,8 millones de euros
La actriz ha vuelto al foco por la complicada situación económica que arrastra
Detrás de esa cifra se encuentra un entramado empresarial prácticamente desmantelado
La publicación de la nueva lista de grandes morosos de la Agencia Tributaria ha vuelto a colocar a Paz Vega en el foco económico. La actriz sevillana figura nuevamente bajo su nombre real, María Paz Campos Trigo, con una deuda superior a 1,8 millones de euros, una cifra inferior a la que había trascendido meses atrás, pero todavía suficiente para mantenerse entre los contribuyentes que acumulan obligaciones pendientes con el fisco. Su presencia no resulta una sorpresa. Desde hace meses, la delicada situación financiera de la intérprete ha ido saliendo a la luz de forma progresiva, coincidiendo además con uno de los momentos más convulsos de su vida personal tras la ruptura con Orson Salazar, quien durante casi un cuarto de siglo no solo fue su marido, sino también la persona que gestionó buena parte de su carrera profesional y de su estructura empresarial.
Sin embargo, detrás de esa deuda millonaria existe una realidad mucho más compleja que un simple impago con Hacienda. El análisis de la documentación mercantil al que ha tenido acceso COOL durante los últimos meses permite dibujar un escenario marcado por sociedades prácticamente abandonadas, empresas que dejaron de operar hace años, cierres registrales derivados del incumplimiento de obligaciones formales y un lento intento por reorganizar un patrimonio construido durante más de dos décadas de éxito profesional.
Uno de los elementos que mejor explica esa situación es el entramado de mercantiles creado alrededor de la actriz. Durante los años de mayor proyección internacional, Paz Vega y Orson Salazar constituyeron varias sociedades destinadas tanto a la producción audiovisual como a la gestión patrimonial de sus activos. Aquellas empresas nacieron para canalizar proyectos cinematográficos, derechos de imagen e inversiones inmobiliarias. Sin embargo, con el paso del tiempo fueron perdiendo actividad hasta quedar, en algunos casos, completamente paralizadas.
La excepción dentro de ese escenario es Espejito Espejito S.L. Se trata de la única de las sociedades históricas vinculadas a la actriz que, al menos por el momento, ha conseguido mantenerse formalmente al día. Hace apenas unas semanas, COOL pudo comprobar directamente en la documentación del Registro Mercantil que la empresa había depositado finalmente las cuentas correspondientes al ejercicio 2024, regularizando una obligación que le permite seguir operando desde el punto de vista administrativo y evitando el bloqueo que sí afecta a otras mercantiles del grupo. Ahora bien, esa regularización no significa que la compañía atraviese un buen momento económico. Todo lo contrario.