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David Bisbal (47 años), sobre su infancia: «Merendaba lo que mi madre había hecho para comer»

David Bisbal se ha convertido en uno de los cantantes más importantes del país

Ha pasado su infancia en Almería y guarda unos recuerdos muy bonitos de aquella etapa

El artista tiene muy buena relación con su familia, especialmente con su padre

David Bisbal
David Bisbal. (Foto: Europa Press)

A pesar de haberse convertido en una estrella, David Bisbal no olvida de donde viene. Antes de saltar a la fama, su vida transcurría entre el colegio, la habitación que compartía con su hermano y los guisos que preparaba su madre. Una etapa que el artista recuerda con especial cariño y que también le sirve para reflexionar sobre una pérdida que le ha dejado huella: el fallecimiento de su padre.

Los sabores de su infancia

A sus 47 años, David Bisbal continúa encontrando en la cocina tradicional andaluza uno de los vínculos más fuertes con su infancia. Nacido en Almería en 1979, el cantante ha recordado cómo era su vida familiar antes de alcanzar la popularidad y el éxito internacional que lo acompañan desde su participación en Operación Triunfo.

En una entrevista, el artista evocó una costumbre doméstica que refleja bien aquella época. Comía en el colegio y, al regresar a casa por la tarde, merendaba lo que su madre había preparado para el almuerzo. No necesitaba grandes elaboraciones ni productos especiales: los platos de cuchara que se cocinaban en su casa eran inmejorables.

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David Bisbal con su madre. (Foto: Instagram)

«Merendaba lo que mi madre había hecho para comer», ha explicado al hablar de aquellos años. En su casa eran habituales las comidas que podían tomarse templadas o frías, una práctica que permitía aprovechar los guisos preparados con antelación.

Entre sus preferencias estaban las lentejas, las habichuelas y la berza, preparaciones tradicionales que formaban parte del recetario de muchas familias andaluzas.

«La comida andaluza es un arte», ha afirmado al reivindicar una gastronomía que, a su juicio, conserva una estrecha relación con las costumbres familiares y la transmisión de conocimientos entre generaciones. También ha reconocido que, aunque puede ponerse a cocinar, siempre se ha considerado mejor catador que cocinero.

La berza y los guisos de Andalucía

Entre los platos que ocupan un lugar especial en su memoria destaca la berza, una elaboración tradicional especialmente vinculada a la provincia de Cádiz y a localidades como Jerez de la Frontera. Su receta admite distintas variantes, pero suele combinar legumbres, verduras y productos cárnicos en un guiso contundente, pensado para compartir y disfrutar sin prisas.

Bisbal ha explicado que la berza no consiste únicamente en verduras. En su preparación también pueden intervenir huesos de jamón, patatas y legumbres como las habichuelas o las alubias, ingredientes que contribuyen a dar cuerpo y sabor al conjunto. En algunas versiones se incorporan garbanzos, carne de cerdo y embutidos, de acuerdo con las costumbres de cada casa.

Otro de los elementos asociados a esta tradición es la pringá, elaborada con las carnes y los embutidos cocinados en el guiso. Una vez separados, se desmenuzan y se mezclan para comerlos sobre pan, en una preparación que forma parte de la cultura gastronómica de Andalucía.

El primer sueño de David Bisbal

La música tampoco formaba parte de un plan profesional definido durante sus primeros años. De hecho, David Bisbal ha contado que, cuando era niño, su aspiración era muy distinta a la carrera que terminaría desarrollando.

«Yo, en realidad, quería ser ciclista», ha recordado. Sin embargo, la música ya ocupaba un espacio importante en su vida. Escuchaba en la radio a artistas como Juan Luis Guerra y Sergio Dalma, aprendía sus canciones y después las interpretaba frente al espejo de su habitación.

Para convertir aquellos juegos en una actuación improvisada utilizaba un objeto tan cotidiano como un cepillo del pelo de su madre, que hacía las veces de micrófono. Una imagen doméstica que permite asomarse al niño que disfrutaba cantando sin imaginar que, años después, su voz lo llevaría a actuar ante miles de personas.

El artista también ha recordado las condiciones en las que compartía su espacio con la familia. Dormía en la misma habitación que su hermano, José María, mientras su hermana utilizaba una cama plegable en el cuarto de la costura.

La enfermedad de su padre

La nostalgia por la infancia convive ahora con recuerdos mucho más dolorosos. En los últimos meses, el cantante también se ha abierto sobre la muerte de su padre, José Bisbal, un antiguo boxeador que padeció alzhéimer.

El deterioro progresivo de su memoria afectó profundamente a toda la familia. Para el artista, uno de los momentos más difíciles llegó cuando su padre dejó de reconocerlo y también perdió la capacidad de identificar a sus nietos. Una experiencia que, según ha contado, obliga a los familiares a enfrentarse a una realidad especialmente dolorosa.

«Cuando se fue mi padre, yo estaba preparado. Llevaba 15 años viendo su deterioro», ha explicado al recordar cómo vivió el fallecimiento. Bisbal ha señalado que, durante ese largo proceso, fue consciente de que la enfermedad avanzaba y de que la despedida se acercaba.

«Me había preparado, sabía que cada vez estaba más cerca, yo lo notaba», ha añadido. Sus palabras reflejan la complejidad de un duelo que comienza, en cierta medida, antes de la muerte, cuando la enfermedad transforma progresivamente la relación con la persona que se quiere.

El cantante ha reconocido que fue especialmente duro el primer día en que su padre no lo reconoció, una situación que también se produjo con sus hijos. A partir de esa experiencia, ha querido trasladar un mensaje a quienes atraviesan circunstancias similares: aceptar la evolución de la enfermedad es una parte fundamental del proceso, por difícil que resulte.