Cabello

Los peluqueros expertos coinciden: a partir de los 60 hay que evitar «los tonos demasiado oscuros y planos porque marcan más las líneas de expresión»

A partir de cierta edad conviene iluminar el rostro con colores claros

De esta forma, elegir entre tonos rubios, castaños, cobrizos o plateados depende del color de la piel

Mantener una imagen cuidada después de los 60 años no consiste en intentar parecer más joven

Los peluqueros expertos coinciden: a partir de los 60 hay que evitar

El envejecimiento es una etapa natural de la vida con cambios físicos, emocionales y personales. Con el paso de los años, la piel pierde parte de su elasticidad, aparecen líneas de expresión y el cabello puede volverse más fino, seco o canoso, especialmente a partir de los 60. Sin embargo, cumplir años no significa renunciar al estilo ni dejar de disfrutar de la propia imagen.

Al contrario, es una oportunidad para descubrir nuevas formas de realzar la belleza natural, adaptar los cuidados a las necesidades actuales y elegir colores que aporten frescura, luminosidad y personalidad. Mantener una imagen cuidada después de los 60 años no consiste en intentar parecer más joven, sino en sentirse bien con una misma y reflejar la propia esencia. El cabello desempeña un papel fundamental, ya que el color adecuado puede suavizar los rasgos, iluminar el rostro y aportar una apariencia más vital.

El mejor color de pelo a partir de los 60

Colorproof explica que elegir el color de cabello adecuado para una mujer mayor depende de tres aspectos principales: el tono de su piel, la cantidad de canas que desea disimular y su capacidad para mantener el color elegido con regularidad.

De esta forma, elegir entre tonos rubios, castaños, cobrizos o plateados depende del color de la piel, de la base natural del pelo y del resultado que se desea conseguir.

Los tonos con luz y profundidad, los matices cálidos y los reflejos estratégicos permiten crear una melena con movimiento y dimensión, sin necesidad de recurrir a cambios drásticos ni a mantenimientos complicados. La clave está en encontrar un color favorecedor, versátil y acorde con el estilo de vida.

Castaño chocolate: profundidad y brillo

Los castaños chocolate aportan riqueza visual y una apariencia de cabello más denso. Son especialmente favorecedores en personas con pieles medias u oscuras y ojos marrones, aunque pueden adaptarse a diferentes tonos de piel.

Para evitar que el color se vea demasiado uniforme, conviene incorporar algunos reflejos caramelo o avellana alrededor del rostro. Así se consigue profundidad sin endurecer excesivamente los rasgos.

Rubio beige: luminosidad y naturalidad

Los expertos de Peluquería The Beauty Color aseguran que los tonos con luz y profundidad suavizan el rostro y se ven mucho más finos. El rubio beige es una excelente opción para quienes buscan iluminar el rostro sin llegar a un tono demasiado claro o artificial. Su equilibrio entre matices cálidos y fríos permite suavizar las facciones y conseguir un acabado elegante.

Además, se integra muy bien con las canas, por lo que puede facilitar la transición hacia un cabello más plateado. Es ideal para bases rubias o castañas claras que desean renovar su imagen con un resultado discreto y sofisticado.

Rubio miel: calidez y frescura

El rubio miel es una alternativa ideal para quienes desean un aspecto cálido y luminoso. Sus matices dorados aportan suavidad visual y pueden realzar las pieles cálidas o neutras. También funciona muy bien en técnicas de coloración que combinan distintas intensidades, creando una melena con movimiento.

Para un resultado natural, es preferible evitar los tonos demasiado amarillos y apostar por una mezcla equilibrada de reflejos dorados y beige.

Castaño claro con reflejos caramelo

Este tono combina profundidad en la raíz con destellos más claros en medios y puntas. Los reflejos caramelo aportan dimensión y evitan que el cabello se vea plano, especialmente cuando el pelo empieza a perder densidad y a los 60. Es una opción versátil para quienes no quieren abandonar los tonos castaños, pero buscan un cambio que ilumine el rostro.

Además, permite espaciar los retoques cuando se trabaja con una transición suave entre los colores. «Un balayage sutil o reflejos bien trabajados pueden hacer más por tu imagen que cualquier filtro porque aportan movimiento, brillo y frescura», aseguran los expertos..

Plateado y gris natural: belleza sin cubrir las canas

Dejar crecer las canas es una alternativa cada vez más elegida por quienes prefieren reducir los procesos de coloración. Los tonos plateados pueden verse modernos y sofisticados cuando se acompañan de un corte favorecedor y una rutina de cuidado adecuada.

Los matices perlados ayudan a aportar brillo, mientras que los tratamientos violetas pueden neutralizar los reflejos amarillentos. La clave es conservar una melena luminosa, suave y bien definida.

Cobrizo suave: un toque de calidez a los 60

Los cobrizos suaves y los tonos canela son ideales para quienes desean una imagen diferente sin recurrir a colores demasiado intensos. Aportan calidez y personalidad, especialmente en pieles cálidas o neutras. Para un resultado equilibrado, se pueden elegir versiones cobrizas claras o mezcladas con reflejos dorados.