Gonzalo Celorio recibe el Premio Cervantes de manos de los Reyes y reivindica la novela como libertad
El escritor mexicano recoge el mayor premio de las letras en español
Celorio reivindica la novela como espacio de libertad
El escritor mexicano Gonzalo Celorio ha recibido este 23 de abril el Premio Cervantes, el mayor reconocimiento de las letras en español, en una ceremonia solemne celebrada en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá. Como marca la tradición, el galardón ha sido entregado por los Reyes de España, Felipe VI y Letizia Ortiz, en un acto cargado de simbolismo literario que cada año coincide con el Día del Libro y el aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes.
A sus 78 años, Celorio ha recoido el premio como culminación de una trayectoria dedicada a la literatura, el ensayo y la reflexión sobre la identidad cultural hispanoamericana. Narrador, académico y director de la Academia Mexicana de la Lengua, el autor ha construido a lo largo de más de cinco décadas una obra marcada por la memoria, la autobiografía y el mestizaje cultural que atraviesa la historia de México y su vínculo con España.
Un discurso entre memoria y libertad
El momento más esperado de la ceremonia ha sido el discurso del escritor. Ha recordado a su padre con una frase sencilla y emotiva («Hoy llegué, papá»), aludiendo al largo camino que lo ha llevado hasta el mayor reconocimiento de las letras hispánicas.
A partir de ahí, su intervención se ha convertido en una reflexión sobre la novela como territorio de libertad. Para el autor mexicano, la literatura (y en particular la novela) es un género libertario, capaz de absorberlo todo: ensayo, poesía, crónica o autobiografía.

Literatura, identidad y lengua compartida
El discurso también ha tenido un marcado tono cultural y político al abordar la relación entre México y España. Gonzalo Celorio ha defendido que la identidad mexicana no puede separarse de la herencia cultural española y de la lengua compartida que une a ambos lados del Atlántico.
En su intervención recordó que el español ha sido un vehículo de encuentro y creación literaria en América Latina, capaz de generar algunas de las corrientes más influyentes de la literatura contemporánea. Desde el modernismo de Rubén Darío hasta el llamado boom latinoamericano con autores como Mario Vargas Llosa o Julio Cortázar, Celorio situó su propia obra dentro de esa tradición literaria compartida.
Un premio que celebra toda una trayectoria
El Premio Cervantes (dotado con 125.000 €) reconoce la trayectoria completa de un autor en lengua española y está considerado el equivalente hispano al Nobel de Literatura. En el caso de Celorio, el jurado destacó una obra marcada por la elegancia narrativa y una profunda exploración de la memoria y la identidad.
A lo largo de su carrera, el escritor ha cultivado una narrativa híbrida que él mismo define como «novelas memoriosas», donde la autobiografía, la crónica y la ficción se entrelazan para reconstruir la historia familiar y la vida cultural de México. Obras como Amor propio, Tres lindas cubanas o Ese montón de espejos rotos forman parte de ese universo literario donde lo íntimo y lo histórico se confunden.
La palabra como destino
En el cierre de su discurso, Gonzalo Celorio dejó una confesión que resume su relación con la literatura. Cuando le preguntan cuál es su palabra favorita del español, respondió sin dudar: “palabra”.
Una elección que, más que un juego lingüístico, funciona como una declaración de principios. Porque, después de toda una vida dedicada a escribir, leer y enseñar literatura, Celorio sigue creyendo que el verdadero poder de la lengua no está solo en lo que dice, sino en todo lo que permite imaginar.